Los encantos de mi hermana

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Como ya sabéis, desde muy joven, desnudaba a mi hermana, mientras dormía, para verle su culo y acariciarlo pues era mi obsesión desde el día que se lo vi por casualidad, por primera vez.

Entraba en su habitación, y solo la desnudaba si estaba boca abajo o de lado, de espaldas al filo de la cama, pues solo quería ver su delicioso culo ( ! ). Con el paso de los años, y después de ver una revista de chicas desnudas que me enseñó un amigo, comencé a desnudar a mi hermana, dándome igual la postura que tuviese mientras dormía. Pues ya deseaba ver sus tetas ( . )( . ), que eran firmes y grandes, con sus areolas rosadas y coronadas por dos deliciosos pezones. Por ahí empecé, hasta que poco a poco también le bajaba las bragas para ver su jugoso y peludito coño (Y).

Deseaba que llegara el verano para desnudarla y recorrer su cuerpo con caricias y besos. La primera vez que vi su coño, fue también por casualidad. Era verano, y sacábamos los colchones al salón para dormir más frescos. Ya la había desnudado y disfrutado de su culo, acariciándolo y besándolo. Fui al servicio, y al volver, mi hermana estaba boca arriba, como no me dio tiempo subir sus braguitas cuando le desnudé el culo, estaban un poco bajadas y se le veía el principio de los pelitos y de su coño. No supe como reaccionar en ese momento, por lo que la vestí y me eché a dormir.

Me desperté ya de madrugada, y mi hermana seguía de la misma postura. Recordé la visión de su coño y poco a poco bajé sus braguitas, haciendo aparecer un triángulo de pelitos negros, los cuales tapaban una cueva del placer jugosa y deliciosa. Comencé a acariciarlo, pasando mis dedos entre sus labios vaginales y encontrando un botoncito, (que luego supe que se llama clítoris).

Ya disfrutaba de todos los encantos de mi hermana. Con el tiempo pasé de las caricias a besar, chupar y mamar de sus tetas y a pasar mi lengua por su coño. La primera vez casi me corro con solo dar mi primera lamida a su coño. Sabía delicioso, pues era mi primer coño, unido a que era el de mi hermana mayor.

Mis amigos presumían de que sus hermanas ensayaban con ellos como besar. Yo me callaba, que ensayaba con mi hermana como hacer feliz a una mujer en los prolegómenos con caricias y besos.

Lastima que ella no lo disfrutaba, debido a su sueño, pero yo estaba en la gloria, cuando pasaba mi polla entre las tetas de mi hermana, entre las nalgas de su culo o entre los labios vaginales. Así estuve durante varios años, hasta que se casó, pero incluso estando de visita en su casa, he podido disfrutar de los encantos de mi hermana.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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