Los amigos de mi esposa: El límite que siempre quise cruzar

Duración estimada de lectura: 6 minutos

Visitas: 2,035

Esa noche Raquel, se quedó a dormir con nosotros, mi esposa le pidió que me hiciera una mamada, ella no se negó al contrario se emociono, mientras Raquel estaba ocupada con mi verga, mi esposa metía su lengua en la concha recién maltratada por José, tratando de sacar los restos de leche que aún tenía en el interior, Raquel se esmeraba en la mamada, claro sin superar a mi esposa, pero para mí era suficiente lo rico que lo hacía, no tarde en soltarle mi leche dentro de su boca, la cual compartió con mi esposa para terminar de fundirse en un beso pasándose la leche de boca en boca, luego Raquel se acomodo mi verga en su concha y se sentó de golpe, bromeando con mi esposa por la forma en que le entró, diciendo que me habían dejado el camino bastante allanado, comenzó a cabalgar durante mas de 3 minutos para después cambiar de posición y ponerse en cuatro, yo continúe con la cogida agarrándola de la cintura y empujandole toda mi verga hasta el tope, mientras con mi esposa se chupaban mutuamente sus muy usadas conchitas, yo no tarde más allá de 5 minutos y solté mi leche dentro de la concha de Raquel, y sacando mi verga para que Ana tomara también.

Se terminó el fin de semana y mi esposa y su amiga volvieron a sus labores diarias, a media semana mi esposa regreso a casa y se dirigió a dónde los albañiles realizaban una pequeña obra, ella les dijo que yo no tardaba en llegar y si querían que les mamara la verga se bañaran pronto y en el mismo baño les mamaria la verga el primero en meterse a bañar fue el albañil más viejo un hombre de unos 50 años, su piel curtida por el sol, salió del baño con la verga parada, mi esposa al verla no dudo en ponerse de rodillas y tomándola con su mano derecha se la introdujo a la boca, era una verga como entre 18 a 20 cm un grosor que su mano no la alcanzaba a cerrar le comenzó a mamar hasta que al poco tiempo el le soltó su leche, mi esposa se la bebió pasando su lengua por los labios al tiempo que le decía que había estado deliciosa, la verga seguía parada, mi esposa tomo un condon y se lo acomodo pidiéndole que le metiera la verga puso su culo frente a el y tomando la verga con su mano se la acomodo en su raja y comenzó a mi over su culo para introducirse esa gruesa verga, dejando escapar un quejido de placer, el albañil la tomo de la cintura y comenzó a bombearla tan fuerte que mi esposa gritaba que no se la sacará, el otro trabajador salió del baño y le metió la verga a mi esposa en su boca bombeando con tal fuerza que a mi esposa le escurrían las lágrimas al igual que su jefe, no duró mucho y se vino en la boca de mi esposa, mientras el otro no dejaba de ensartar a mi esposa hasta que soltó un grito, señal que se estaba vaciando, mi esposa le quitó el condon para tragarse la leche que tenía.

Que puta es patrona, créame que desde el primer día que la vi con las chichis casi de fuera me la quería coger, nunca pensé que se me hiciera realidad mi sueño.
Pues que bueno que lo disfrutaron porque es la primera y la última vez.

dicho eso se subió su pantalón regalándole la tanga al ayudante y se metió a la casa, cuando llegue los albañiles ya se habían ido, le pregunté a mi esposa el porque se habían ido y me dijo que revisara las cámaras del salón, ahí entendí que se los había cogido, al siguiente día mi esposa se fue a su trabajo y platicando con Raquel, está le pidió que la invitará a otra reunión, mi esposa le pregunto que si quería a José, Raquel le dijo que no, que fuera otro y otros, le dijo que ya estaba lista a tener a más de uno, mi esposa le dijo que en la tarde le confirmaba con quién seria, ella realizó un llamada al maestro Julio, pidiéndole que llevara a unos amigos el sábado, y que ella llevaría una amiga, Julio le dijo que no se preocupara que el sábado llegaría con unos amigos, mi esposa le confirmo a Raquel y se llegó el sábado, donde Raquel llegó desde temprano, tiempo que aprovechamos los tres, llegando la noche llegó el invitado de mi esposa con 4 amigos, y lo d siempre tomar, cantar platicar, hasta que yo salí a comprar, y ellos empezaron a coger.

Mi esposa se cogió a Julio, mientras que Raquel se hecho a los otros 4 amigos, dejándola con leche hasta en el pelo mi esposa con su lengua le comenzó a limpiar la leche de su cuerpo y cara pidiendole a Raquel que le limpiará la leche que había dejado Julio en su concha al tiempo que se la mamaba a uno de los amigos, quién no tardo en venirse dentro de la boca de mi esposa, mientras los otros 3 se masturbaban y uno por uno le entrego su semen a mi esposa que sedienta lo bebió todo, Raquel seguía pegada a la concha de mi esposa y Julio se la estaba cogiendo terminando, al igual que con mi esposa, dentro de su concha, una vez terminado mi esposa le pidió a Raquel que se tenía que vestir sin limpiarse la leche, así como ella lo hacía, al paso de unos minutos entre al salón, el olor a semen era fuerte, Raquel con leche en su pelo que se le había olvidado limpiar, mi esposa con su blusa pegada a su cuerpo con leche, todos fumaban, como para disimular el olor, la noche transcurrió entre risas y alcohol, hasta que ya entrada la madrugada se despidieron, los tres nos dirigimos a nuestro cuarto, a terminar lo que habíamos comenzado en la tarde.

Durante la semana mi esposa estuvo atendiendo a Víctor y a un cliente diferente todos los días, para antes de terminar el día visitar a Julio que siempre la esperaba en su casa, a veces solo o a veces con uno o dos amigos que por supuesto le daban lo que mi esposa más amaba, verga y leche.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
Consentidor10
Consentidor10
Artículos: 2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *