Llamé después de dudar y me arrepentí de esperar tanto
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Hola, espero estén bien. Les paso a contar otra de mis aventuras de tiempo atrás cuando recién habían llegado los mensajes de texto y los encuentros se daban mayormente de casualidad o por ésos msj que algunos dejaban en los baños de lugares públicos. En mi encuentro anterior conté que me había animado a copiar un número de un hombre llamado Ángel. Tenía ganas de mandarle mensaje pero no sabía que escribir, no quería que piense que me estaba regalando para que me cogiera, pero se hacía difícil ya que su mensaje era muy directo y explícito: si te gusta una buena pija llamame soy Ángel y el número, entonces si le escribía era obvio que sabría que estaba buscando una cogida. Pasaron unos días y mis ganas aumentaron de tal forma que me imaginaba teniendo sexo con ése tipo. Varios días me llevaba ropa de nena al trabajo, esperando animarme, trabajaba por la tarde con tanga y medias negras hasta medio muslo debajo del jogging, hasta que decidí mandarle un mensaje cerca del mediodía:
Yo: Hola. Angel?
Angel: Hola. Sí soy ángel, y vos?
Yo: como andas. Disculpa el atrevimiento, me interesó un msj tuyo que ví.
Angel: quién te dió mi número? Fue el petiso o el tano?
Yo: no, ninguno de los dos. Puede ser que hayas dejado un msj en la puerta del baño de la estación bosques?
Angel: ahhh si… Ése mensaje. Fui yo. Decime, te gusta la onda entonces. Cuántos años tenes? te gusta igual si la persona es grande?
Yo: tengo 24. La edad no me importa, la onda es pasarla bien.
Angel: bueno. Podés hoy?
Yo: depende dónde y la hora. Yo trabajo en Quilmes y salgo a las 19.
Angel: joya yo estoy en Quilmes también y salgo 18. Acá en cerca cuido un taller que tengo las llaves. Te parece?
Yo: bueno dale.
Me da la dirección y quedó ahí.
Durante ésa tarde no paraba de pensar en que un tipo mayor me iba a coger y quería que se haga la hora. Al terminar de trabajar me voy al baño y me pongo un vestido rayado blanco y negro ajustado al cuerpo arriba mi jogging y una campera y salí. Estaba a unas 8 cuadras del lugar donde me citó así que fui caminando. Faltando dos cuadras hay una estación de servicio y decidí entrar al baño donde me pongo algo de maquillaje más que nada rimel en las pestañas porque quería llegar y que vea una hembra lista para recibir eso que me había ofrecido. Faltando unos metros lo ví parado en la esquina y antes de llegar aprovechando la oscuridad del lugar me puse labial rojo. Abrí mi campera dejando ver el vestido y lo saludo.
Yo: Hola angel. Soy Roxy
Angel: wow petisa, (él era bastante más alto que yo) estás divina. Vamos.
Yo: gracias, que vamos muy lejos?
Angel: no, acá nomás.
Apenas cruzamos la calle había un portón de chapa grande con aspecto de abandonado. Abrió la puerta entramos. Cerro con llave y nos fuimos al fondo, era un taller que sólo usaban de depósito de chatarra. Esquivando los autos llegamos donde había asientos de auto en el suelo para sentarse. Yo me quedé de pie y me saqué la mochila, me di vuelta y le dije:
Yo: date vuelta que me quiero poner cómoda.
Se dió vuelta y me saqué la campera y el pantalón, quedé con el vestido corto las medias negras y la tanga.
Yo: listo ya estoy lista.
Angel: a la mierda, nunca pensé que eras una piba tan linda, sos mucho más de lo que esperaba.
Yo: gracias angel, me gusta ponerme linda
Angel: estás segura que querés estar conmigo?
Yo: si. Obvio. Sino no hubiera venido.
Angel: pero me viste bien?
Como ya dije era alto, canoso de bigote de unos 55 años.
Yo: te dije que la edad no me importa. O no te gusta como estoy?
Angel: estás muy buena, mirá como me pones de verte nomás.
Ahí nomás sacó su pija del pantalón y me la muestra. Era cierto lo que ofrecía, tenía una buena pija. No estaba del todo parada pero tenía una cabeza gorda, el tronco apenas más delgado y se bajo el pantalón y dejo ver un largo de unos 18 o 19 cm. Se me acerca y me apoya contra una mesa de trabajo y nos empezamos a besar con un fuego que fue automática la piel que tuvimos. Mientras nos besamos yo le agarré la pija y me puse a frotarla notando que se iba poniendo cada vez más dura y grande. Angel me pasaba sus manos por todos lados cosa que me gustaba mucho entonces me dice:
Angel: por favor, chupame la pija.
Ahí mismo donde estaba me agaché y le pase la lengua por la cabeza y fui bajando lamiendo su tronco hasta su pelvis y volví a subir, ahí me di cuenta que tenía una verga hermosa cuando llegó a plena erección. Me gustó el aroma que tenía a macho en celo así que me puse a chuparle la verga de varias maneras escuchando como ese tipo jadeaba y decía ASIIII ASIIIII… QUE BIEN ME CHUPAS LA PIJA NENA… CHUPAME BIEN LA VERGA QUE DESPUÉS TE VOY A DAR UNA BUENA CULEADA … Yo seguí chupando esa pija que me gustaba hasta que me frenó y me dijo:
Angel: ya te quiero coger petisa.
Yo: te quiero montar la verga. Me dejas?
Angel: bueno, un ratito nomás, después te quiero coger en 4.
Yo: pero primero yo. Se sentó en una butaca y me paré sobre el poniendo una pierna a cada lado y me arrodillé tratando que su verga quede cerca de mi cola, entonces paso una mano para atrás y apuntando su pija empecé a tirar mi cola hacia abajo y sentí que me entró la cabeza y algo más. La solté y seguí bajando hasta que me entró más. De ahí me puse a subir de a poco para después sentarme más y así en tres o cuatro veces ya estaba con toda esa verga adentro. Ahí dejé que la putita tome el mando, subiendo y bajando sobre ésa verga dura que me hacía gozar mucho, cuando la tenía toda adentro movía la cola de atrás adelante y hacía círculos, miraba la cara de angel y se notaba que estaba gozando igual que yo, de a ratitos paraba el ritmo tratando que no acabe y me siga cogiendo, hasta que me pidió que me pare, el se levanta y me giro poniendo mis manos apoyadas en la mesa y detrás mío me dijo que levantara más mi cola y ni termine de ponerme así que siento que me clavo la verga aunque no entro toda, me salió un suspiro enorme y ahí me clavo el resto hasta el fondo. Me cogía como si no hubiera cogido en años. Así acabo bufando y hasta temblando que pensé que tenía un ataque. Apoyándose en mi espalda me dijo que había sido una de las mejores putitas que se había cogido. Me sacó la verga y yo creí que nos quedaríamos a coger otra vez. Sin embargo me dijo que me vistiera que teníamos que irnos.
Al salir del taller íbamos hacia la parada del colectivo y me preguntó si me gustaría repetir y le dije que si. Me comentó que si quería ir a su casa al día siguiente y acerté. Ahí me aclara que el vivía con un primo suyo que estaba en la misma onda y si yo quería se sumaba. Le respondí que me gustaba la idea así que nos despedimos sabiendo que al otro día sería de nuevo su putita.
En la próxima les contaré que paso en su casa el siguiente día.
Gracias por leer.
Besos. Roxy
