Mi cuñada Maria
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Maria es trans desde chica, mi esposa me cuenta que lo pasó muy mal ya que al tener solo dos hijas su padre deseaba el varón, pero no se puede ir contra la naturaleza.
Me llamo Alberto y tengo 34 años y mi esposa 32 vivimos en un piso de dos habitaciones en un pueblo de pocos habitantes de el cual Maria de 30 años partió desde joven pues era juzgada constantemente, pero hace poco regresó a nuestra casa, la que fue de sus padres y suya en la niñez por un problema de salud mental desarrollado desde niña tal vez.
En casa hablamos muchísimo, más aún con su hermana pues es su confidente y guarda sus secretos aunque en la noche me los cuenta a mi, Maria se pasa el día en la cama llorando y sin ganas de nada, no desea comer e incluso asearse le cuesta mucho, tuve que ponerme teletrabajar pues me preocupa mucho se pueda hacer daño cuando está sola, cosa que agradecieron ambas mujeres.
Ya en estas edades el sexo entre mi esposa y yo es casi inexistente y ahora más aún desde que está mi cuñada pues mi esposa tiene vergüenza de que la escuche, cosas del pueblo pensé yo.
Hace unas semanas sentado en la habitación de Maria charlando un rato se puso de lado en la cama y desde mi posición se veía perfectamente su pecho, al estar hablando las dos ninguna se dio cuenta por lo durante bastante rato disfrute del paisaje, su pecho es precioso, pequeño pero bien puesto y con unos pezones oscuros y grandes cosas que sin quererlo me exito mucho.
Ese día en la ducha me masturbe pensando en ella, mientras más tarde mi esposa me comenta que por el tratamiento tan fuerte que tiene no desea ni hombres me dijo y que su último novio la deje por otra mujer, pensando yo cosas viciosas me dormí enseguida.
En la mañana intenté buscar a mi mujer metiendo mano a ver si de cucharita la podía penetrar un rato pero ante su negativa rotunda terminamos discutiendo cosa que Maria seguro escuchó.
Durante esa mañana estuve serio y enfadado hasta que Maria con mucha fortaleza personal desayuna y pasa a la ducha poniendo música y sonriendo, me alegré tanto que le di un beso y un abrazo sintiendo su pecho duro sobre el mío.
Estuvimos hasta bailando cuando ella me pide disculpas por solamente estar en la casa y no dejar espacio para nuestra intimidad, le digo que no es verdad y que ya veníamos mal siendo cierto que ahora ya es imposible hacer nada, Maria me dice que su hermana siempre ha sido algo anticuada pero que es buena y que yo soy el hombre más maravilloso del mundo y quiere agradecerme todo lo que hago por ella.
Me da un largo beso en mis labios cosa que yo correspondo con dos más, me siento muy exitado mientras ella me toma de la mano y me lleva a su habitación, ya en la cama me desnuda completamente y sin mucho preámbulo me come la polla de uns manera tan alucinante que parece me va a estallar de lo dura que está.
Al desnudarse ella completamente me quedo fascinado de la perfección de su cuerpo pero ante alguna duda que me entra actuo por instinto y me dejo llevar por el placer.
La acuesto en la cama y la beso por todos lados, cuando llego a su pene ya muy duro percibo que es muy grande y como si lo hubiese hecho toda la vida se la como de manera que le gusta a tenor de sus gémidos, no quiero parar pues ella no para de gemir, me la trago casi completamente y con mi lengua le lamo el glande hasta que ella misma retira mi cabeza parando mi chupada.
De su mesa de noche saca un bote que resulta ser lubricante, se pone en su ano y bastante en mi polla, se acuesta boca arriba y me invita a venir poniendo mi cabeza erecta en la entrada de su culo, sus piernas ahora descansan en mis hombros colocando ella mejor el pene me dice que la meta,y muy despacio penetro ese agujero estrecho del placer que me hace llegar a la gloria, entro y salgo lentamente y cuando me doy cuenta mis huevos chocan con sus enormes nalgas, cuando doy velocidad ella gime como una niña al perder su virginidad y de manera más loca pensando que no aguanto mucho más tomo su enorme polla y la machaco mientras la clavo duramente, ella ahora grita y me pide que no pare pues se va a correr, yo masturbo su polla ahora súper rápido y la meto con todas mis fuerzas cuando entre gritos de ambos de la manera más gustosa de mi vida me corro todo dentro de su ahora dilatado culo mientras ella entre chingos suelta gran cantidad de semen dejando su barriga y mi mano llena de el.
Ambos intentando respirar acostados nos damos otro enorme beso y pasamos a la ducha para seguir mi rutina diaria pero siempre recordaré esa vez que lo hice con mi cuñada.
