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Hola a todos, me llamo Violet, pero todos me dicen Vio. En este relato pasó hace algunos años, cuando tenía 18 años.
Estaba de novia con un chico que me gustaba mucho. Yo apenas me había acostado con un solo abrazo con mi ex. Él me insistía mucho para hacerlo, yo me negaba porque apenas teníamos 2 meses. Me siguió rogando por dos meses más, y fue bajando sus peticiones: de sexo a mamada, de mamada a masturbarlo, de masturbarlo a verme desnuda, de verme desnuda a tocarme sobre la ropa, y finalmente me convenció de por lo menos hacerle un vídeo, uno solo, y no me insistiría más. Yo acepté para que se calmara, jajaja. Así quedamos. Para ponerlos en contexto, mi novio y yo solo nos veíamos 3 veces por semana, ya que él siempre estaba ocupado con su fútbol y sus cursos, y siempre nos veíamos en la casa de él, ya que mi suegro siempre estaba ahí porque trabajaba desde casa y mi suegra siempre llegaba tipo 6 o 7 de la noche. Nosotros vivimos relativamente cerca, a 10 minutos caminando. Bueno, vuelvo al relato: esa noche le iba a grabar el vídeo. Me puse una lencería y empecé a grabar con mi teléfono: primero bailando, luego me empecé a tocar y comencé a masturbarme. Le haría un buen video para que se quede tranquilo por lo menos un par de meses más. No tardé en venirme, por el morbo de grabarme me tenía excitadísima. Fueron unos 15 minutos de vídeo. Me duché y me puse una pijama, tenía sueño ya. Así que busqué su nombre por WhatsApp y se lo envié, y me acosté.
Al día siguiente me levanté tarde, ya que era sábado y no tenía nada que hacer, a eso de las 11 de la mañana. Me puse a revisar mi teléfono y veo que tengo varios WhatsApp de mi novio pidiéndome el vídeo, que si ya lo grabé, que si se lo iba a enviar, que si ya me había dormido. Y yo no entendí, porque yo le envié el vídeo, pero no salía en el chat. Y cuando me salí de su conversación, veo que abajo de su chat estaba el chat de mi suegro. Me quedé helada, me metí en el chat y efectivamente le había mandado el vídeo a mi suegro. Me había confundido, ya que mi novio y mi suegro se llaman igual y los había registrado igual a ambos. Sé que ya lo había visto porque salían las dos palomitas azules. Borré el vídeo, pero sabía que ya era tarde. Casi me desmayo, no sabía qué hacer. Y en ese momento de desesperación, me llegó un mensaje: era mi suegro que decía:
Andre: Necesito hablar contigo, por favor ven a la casa lo más pronto posible, jovencita.
Dios mío, estaba en un lío enorme. Pensé en bloquearlos a todos, pero si le llegaba a decir a mis padres sería mi fin. Mis padres son religiosos y me botarían de la casa si se enteran. Tenía que ir y rezar a que no le dijera a mis padres. Le duplicaría si fuera necesario. Me vestí rápido y fui a su casa. Él estaba solo, ya que Andre, mi novio, estaba en un partido en otra ciudad y mi suegra estaba trabajando. Llegué y toqué, él me hizo pasar y me dijo que fuera a su oficina, y así lo hice. Me senté y él se sentó en su escritorio y, volteando la pantalla de la computadora, dijo:
Andre: Te cité para hablar de esto.
Y yo, dios mío, estaba en la pantalla bien abiertota metiéndome los dedos. 😫😫 No puede ser. No sabía ni qué decir y él tomó la palabra.
Andre: Debo suponer que esto era para mi hijo y no para mí, ¿correcto?
Yo: S-sí.
Andre: ¿Sabes que eras una niña todavía para estar haciendo estas cosas, no?
Yo: Sí.
Andre: ¿Y entonces por qué lo hiciste?
Yo: Su hijo me insistió mucho.
Andre: ¿Y tú le haces caso? Sabes cómo son los chicos, no piensan. ¿Qué sabes tú si Andre le mostraba este vídeo a sus amigos? Todo el mundo te vería, quedarías expuesta a todo el mundo. ¿No lo pensaste, cierto?
Yo: N-no.
Andre: Tendré que decirles a tus padres, ya que no eres mi hija y no te puedo castigar.
Yo: ¡No, por favor, no les diga! Me botarían de la casa si les dice, ellos son muy estrictos con estos temas, ¡por favor!
Andre: Lo siento, pero tengo que decirles.
Yo: Por favor, se lo suplico, no les diga nada. Por favor, castígueme usted, aceptaré el castigo como si me estuvieran castigando mis papás, ¡por favor!
Andre: ¿Que te castigue yo?
Yo: Sí, por favor, no les diga nada.
Andre: ¿Segura? Soy bastante estricto y más con este tema tan delicado.
Yo: Sí, sí, por favor. Aceptaré el castigo y lo cumpliré.
Andre: Okey, ve a la sala y dame un momento.
Yo me levanté y me fui a la sala. Esperé unos 10 minutos que se me hicieron eternos, hasta que vi que ya venía con una bolsa y me dijo:
Andre: Bueno, en esta bolsa está tu castigo. Tu castigo será por un mes. Por favor, ve al baño y abre la bolsa, y recuerda: sin peros ni nada. Si te niegas a mi castigo, le mandaré este vídeo a tus padres y ellos se encargarán de ti, ¿entendido?
Yo: S-sí, está bien.
Me apresuré a ir al baño a ver qué había en la bolsa. Cerré la puerta y, cuando abrí la bolsa, no entendía nada: era un sostén de triángulos diminuto, un microhilo y una minifalda roja, con unos tacones. ¿Mi suegro quiere que me ponga esto? ¡Está loco! Pero si no salía con eso puesto, mis padres se enterarían. Dios mío, no tenía otra opción, tenía que ponerme el condenado “traje”. Me lo puse: eso me quedaba muy pequeño, las aureolas de mis pezones se llegaban a ver, además de que parecía que iba a explotar. El microhilo se me metía entre los labios vaginales y se perdía entre mis nalgas, y la minifalda solo me cubría la mitad de las nalgas. Abrí la puerta y salí apenada a la sala. Mi suegro estaba en bóxer.
Andre: Perfecto. Ahora tu castigo consistirá en ser la sirvienta, limpiar la casa mientras yo te nalguearé y demás para que veas que lo que hiciste trae consecuencias y pienses mejor las cosas la próxima vez. No quiero ni un solo reproche o negación. Limpia hasta las 4, que debe llegar Andre. Así que tienes 3 horas hoy. Vendrás cuando yo te lo ordene, ¿entendido?
Yo: S-sí.
Andre: Perfecto, empieza por la cocina.
Y apenas me di la vuelta para ir a la cocina, sentí una tremenda nalgada. Me asusté y eché un gritico. Solo lo miré como se reía y fui a limpiar la cocina. Me sentía humillada, no podía creer que me estuviera pasando eso. Mi novio no me ha ni tocado y su padre ya me tiene en hilos y me nalgueó. ¡Estúpido Andre, por su culpa estoy en este problema! Si no me hubiera pedido nada, no estaría en esta situación. Yo ya estaba limpiando el mesón, el piso, la nevera. Me puse a lavar los platos cuando apareció mi suegro a dejarme una taza de café para que la lavara, pero al dejarla en el lavaplatos me pegó su verga entre mis nalgas, bien pegada. Podía sentirla completa, estaba súper erecta. Luego se separó y me dio una nalgada. Así siguió todo el día: pegándome su verga y nalgueándome cada vez que podía. Ya iban a ser las 4, así que me pidió que me cambiara. Así lo hice, estaba algo excitada y no lo podía creer, ¡y más con mi suegro! Me fui rápido de ahí y, apenas llegué a mi casa, me masturbé hasta tener un delicioso orgasmo.
A los dos días me volvió a citar en su casa, a eso de la 1. Mi novio estaría en un curso y mi suegra, como siempre, trabajando. Llegué a su casa y me dijo que su habitación estaba lista para lo que usaría. Me fui a su cuarto y en la cama había dos tacones de aguja y un hilo negro, nada más. O sea, que tenía que andar con las tetas al aire. No me quedaba de otra, así que me desvestí, me puse el hilo y los tacones, y salí a la sala. Al verme, se le puso dura de inmediato, pude verlo en el bóxer.
Andre: Uff, qué tetas. ¿Ya mi hijo las probó?
Yo: No.
Andre: Ese niño salió igual a su madre, lento, jaja. Ve a limpiar los baños.
En la casa había 3 baños: 1 de mi novio, 1 de mis suegros y uno de la visita. Así que fui limpiando mientras mi suegro venía y me nalgueaba, me pegaba su verga, hasta que sentí como me agarró las nalgas y me las apretó, y luego me dio una nalgada y se fue. Ya me estaba comenzando a excitar de nuevo. Así siguió, agarrándome el culo un rato, hasta que llegué a su baño. Ahí estaba limpiando el espejo del lavamanos cuando lo vi llegar por detrás y me pasó las manos por los lados y me agarró fuerte las tetas.
Andre: Uff, qué tetas. Mi hijo ni las ha visto y yo ya las estoy agarrando, jaja.
(En eso me pellizcó los pezones, jalándolos, cosa que me vuelve loca de placer, y se me salió un gemido).
Andre: ¿Ah, te gusta? Sabes que te voy a coger, putita. Te voy a dar esto.
(Se alejó un poco y luego se volvió a pegar, pero esta vez sentí como se incrustó su verga durísima entre mis nalgas; se había bajado el bóxer).
Andre: ¿Lo quieres, verdad? ¿Quieres que te coja?
A mí se me salió un tímido “sí” y él se separó, se echó a reír y me dijo que terminara. ¡El hijo de perra solo jugaba conmigo! Así siguió durante todo el mes: solo me manoseaba, jugaba con mis tetas, me llegó a masturbar pero solo por segundos, a cada rato, calentándome full todo el tiempo.
Hasta que llegó el último día. Llegué a su casa y me dijo que me fuera a su habitación como siempre. En la cama había unos tacones de aguja y una nota. Leí la nota y decía: “Felicidades, es tu último día de castigo. Y para felicitarte por no quejarte nunca, te daré este día libre. O sea, que ya terminó tu castigo. Puedes quedarte aquí vestida, yo subiré para llevarte a mi oficina y veas cómo borró el vídeo. O puedes desnudarte, ponerte los tacones y luego ponerte en 4, con el culo mirando hacia la puerta, para darte verga por 4 horas. Es tu decisión. Subo en 5”.
No lo podía creer, ¡ya era libre! Pero no tardé en pensar cómo me cogería, pues su pene era enorme. Me comencé a excitar y no aguanté más: me desnudé y me puse los tacones en 4, esperando. Estaba nerviosa. Sentí como abrieron la puerta, pasaron unos segundos y sentí como mi suegro pegó su cara a mis nalgas y comenzó a lamer mi vagina. Uff, qué delicia. Luego se separó y sentí la punta de su verga en mi vagina y, de un solo golpe, me la metió entera. Me agarró de las caderas y comenzó a cogerme bien rico. No lo podía creer: estaba en 4 siendo cogida por mi suegro y ni siquiera le había tocado la verga a mi novio, jajaja. Yo comencé a gemir como loca, movía mis nalgas, él me nalgueaba. Luego me puso boca arriba, se montó arriba de mí y me penetraba a la vez que nos besamos por primera vez. Me cogió de lo lindo durante 4 horas, me llenó de leche la vagina hasta que se me salía sola. Desde ese día me convertí en la puta de mi suegro. Obviamente comencé a coger con mi novio, obvio con condón; con mi suegro nunca usé condón, pero sí tomaba pastillas. Luego, al tiempo, cuando cumplí los 18 años me enteré de que estaba embarazada. Obviamente sabía que era de mi suegro. Le dije a mi esposo y él me dijo: “Pero si siempre usamos condón”. Y le dije: “Pero eso no es 100% seguro”, y era la verdad, jaja. Luego, a los 23, mi suegro me embarazó de nuevo y luego otra vez a los 25. Actualmente tengo dos niñas y un varón, y estoy embarazada de nuevo de mi suegro
