La madura dejada de la tienda
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Su nombre es Veronica, en aquel entonces tenia 44 años, una mujer que media 1,55, de piel blanca, ojos claros miel, unas piernas bien torneadas, nalgas paradas, tetas pequeñas pero jugosas y unos labios carnosos.
Ella era my amable, candela en la tienda donde ella era la dueña, la leyenda decía que su marido estaba en los Estados Unidos y que ella le daba el vuelo a la hilacha como una veinteañera, realmente era una mujer muy guapa y sabrosa, obvio que varios estaban listos para algo con ella, incluyéndome.
-Le gustan los chivatos- Me decían los albañiles de la construcción de a lado de la tienda. Cada que iba a comprar algo ella me atendía con una sonrisa, me gustaba verla con sus jeans ajustados que marcaban sus nalgas bien rico o con esos mini vestidos que mostraban sus ricas piernas y sus hermosos pies con esas sandalias, era un verdadero deleite.
Como les conté en el relato anterior, en esa época me andaba comiendo a Catalina la de la cafetería del museo, pero las cosas no andaban bien jaja, ella estaba preñada, obvio por mi, pero era de su marido, jaja, por lo que el tipo no se le despegaba por lo que la pasión se estaba apagando y un viernes, Hortensio, de mantenimiento me dijo que nos tomáramos unas cervezas en la tienda de Veronica, pues yo ya independiente, acepte ir con el.
Pedimos un six y no sentamos en la banqueta de afuera, la tienda estaba en una subida así que la policía no pasa seguido, entonces Veronica salió y me dijo que nos pasáramos a la tienda, tenia una mesita en la parte de su bodega, yo le pregunte si habría problema y ella con esa encantadora mirada dijo que no, que el problema seria si seguimos afuera, para no meter en problemas a esa belleza, entramos y seguimos tomando y comprando papitas.
Una hora después, como a las 8:30 el Hortensio se fue, quedaba una cerveza del segundo six y estaba dispuesto a irme, cuando Veronica llego con dos cervezas medio una y se sentó cruzando las piernas a beber la otra. Luego le dijo a su ayudante que ya eran las 9 que cerraran, realmente lo corrió y finalmente nos quedamos solos.
Abrió una botella y nos sirvió en las rocas, ella empezó a coquetearme, se mordía le labio, cruzaba las piernas procurando enseñarme su ropa interior, yo la verdad ya estaba cachondo quería lanzarme a ella, tocarle las piernas, cogermela, pero no había una señal mas, entonces sin temor yo fui el que decidió dar el primer paso.
O: La verdad estas bien rica, te me antojas, ¿se puede hacer algo?
V: Orale tu!! Que aventado estas eh!!
O: ¿Pues entonces no verdad?
V: Mmm, pues no se ¿aquí?
O: Eh escuchado muchos rumores sobre ti y todos me ponen caliente!
Una vez que el dije eso, Veronica bebió su vaso, se puso de pie y sin decir mas dejo caer su ropa dejando solo en ropa interior, yo le hice segunda, con al diferencia que me quite hasta el boxer dejando mis 19 cm duros a su vista.
V: Que rica verga tienes papi!!
O: Lista para ti!!
Se acerco a mi y nos comenzamos a besar, mi corazón se aceleraba con cada besos, mi verga s exponía mas dura cuando con mis manos acariciaba sus muslos, sus nalgas, su espalda, ella no se cohibía y no dudaba en acariciarme mi verga, dandole jalones con su pequeña mano.
La recosté sobre la mesa donde estábamos bataneando, ahí le empece a besar sus piernas, su abdomen, sus pechos, le quite su ropa interior y me dirigí a su coño, peludo, húmedo jugoso, el cual sin dudarlo empece a saborear con pequeñas chupadas para luego perderme en su rio de placer.
O: Que rica concha!!
V: Dios, ah, ah, si, que rico, ah, mmm!
Me perdí bebiendo su nevera, metiendo mis dedos en su humead coño, sus fluidos salían como agua de mantilla, Veronica era una mujer muy sexual y su cuerpo me tenia extasiado.
Luego fue su turno de chupármela, me senté sobre la mesa también y ella en la silla, ahí me abrió las piernas y empezco a chuparme primero la cabeza, sus manos acariciaban mis huevos y jugaba a meter su dedo en al entrada de mi ano, eso fue tan excitante, yo agarraba su cabeza y me empujaba para ahogarla con mi verga, ella disfrutaba comérsela.
O: Que rico, ah, que rica boca, hum, ah!!!
V: Me encanta tu verga, mmm!!
Luego de que su boca me hizo un excelente trabajo, la volví a subir a la mesa, le abrí las piernas y empece a penetrarla, no era necesario el Condon, el momento era tan caliente, un joven de 20 y una mujer madura cogiendo en una tienda de abarrotes, escena de una película porno al 100%
Mientras la penetraba nos besábamos rico, le apretaba sus pechos, mordía sus duros pezones oscuros, ella gemía, se mordía el labio, me besaba el cuello, que rico momento estaba pasando, no pensé en tener esa oportunidad, en estar cogiendome a esa rica madura.
Colocaba sus piernas en mis hombros y me acercaba a besarla, al mismo tiempo no dejaba de penetrarla, eso le encantaba a la madura, que gemía, pedia mas y no dejaba de humedecerse.
V: Ay papi!! Mas, mas, ah, ah!
O: Que rico aprietas, hum, ah uf!
Me senté en la silla y la puse a darse sus sentónes, se veía monumental cada que caía encima de mi, el sonido que dejaba su húmeda vagina al chocar conmigo, la manera en que se movía en círculos, luego como se hacia para adelante y ver como mi verga se perdía en su coño, que maravilla!
O: Que rico te mueves, ah, que culote se te ve.
V: Ah, tu que duro esta, ay papi, mas, mas!
O: Soñaba con cogerte, mas cuando usas leggins, me la ponías bien dura
V: Lo se papi, se que soy irresistible para los niños como tu, ha, ah, ah!!
Tiramos unos costales vacíos de azúcar al piso, luego me acoste en ellos y la milf subió a cabalgar, primero se acomode poniendo sus tetas en mi boca mientras solo gozaba la punta d Emi verga, que rico! Se notaba que era una experta cabalgando, así que empezó amoverse suave, sensual y luego paso a rápido, duro, en círculos, que rico momento.
La tome de la cintura y la meneaba a una velocidad rápida, su coño estaba escurriendo de placer, estaba comiendo sus ricas tetas, nos besábamos apasionadamente, de pronto me mordió el cuello hasta dejarme chupetones, eso me la ponía mas dura, yo le daba de nalgadas, no dejaba de acariciar sus muslos sus piernas, sus nalgas, su espalda, le apretaba el cabello, que rico estábamos cogiendo.
O: Ponte de perrito nena, ha, ah, queiro verte asi, darte verga asi.
V: Si papi, como quieras
Veronica se puso en cuatro sobre los costales en el piso y dios mio, que hermoso culo se le veía, blanquito sin estrías, duro, y su concha escurría nuestros fluidos, comencé colocando mi verga en medio de sus nalgas para masajearme mientras le acariciaba su espalda y sus muslos.
V. Que rica!! Uhh ya mátemela!!
O: La quieres nena? Quieres esta verga?
V: Si mi vida, damela, ya, dame tu leche!
O: Eres una caliente, te tendré que castigar, dándote hasta para llevar!!
La tome de la cintura y d golpe la penetre, empece a darle con fuerza, una tras otra mientras ella gemía y y se abría sus ricas nalgas, su baba escurría de su boca, yo moría mis labios y el daba tremendas nalgadas, luego le apretaba sus pechos y también le jalaba el cabello, eso ultimo la ponía mas loca aun. Luego me quede quite y ella solita se hacia para atrás ensartándose bien rico, yo ponía mis manos en la cabeza y mis ojos estaban en blanco al sentir como me mordía con su coño.
O: Uf, que rico, así no mames, que rico!
V: Ah, api!! Te gusta? Te gusta?
O: Me encanta, eres la mejor, ah, ah, ah!!
V: Si!! Ah, ah, dame tu leche llena de tu semen cabron!!
La empece a penetrar con fuerza, dandole todo mi vigor, ambos jadeábamos gritábamos, su vulva se sentía explotar y mis huevos cada vez se inflaban mas, entonces la abrace y como oro en brama empece a penetrala sin detenerme de manera que ella termino con la cara sobre el costal y yo apenas si podía mantenerme de rodillas, y d pronto ambos empezamos a tener el orgasmo mas rico!!
V: Ay papi!!! Asi, dame mi leche!!!
O: Dios mio!!! Que rico!!!
La llene de mi semen caliente , de hecho quedamos pegados como perros, ya que los espasmos nos impedían movernos, que orgasmo, que momento, la verdad resulto mejor de lo que pensé, apenas pude sacársela, me tire a lado suyo sobre los costales, nos besamos mientras le jugaba su clitoris y ella mi glande, vaya manera de relajarse.
Cogimos otra vez, esta vez mas light y es que aunque yo estaba en mi mera juventud, ella me la pidio tranquila, solo la puse apoyada sobre el anaquel del jabón para cogerla bien rico y venirme nuevamente dentro de ella.
Saludos su amigo Oswaldo!
