La esposa puta de mi cuñado

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Hola amigos, hoy vengo a contarles algo y a pedirles consejo, porque estoy convencido de que mi cuñado es un cornudo de closet. Todo empezó por su esposa, una mujer hermosa, con una carita digna de una puta y una mirada penetrante que, sumada a esos lentes, la vuelve todavía más sexy. Pero lo que me tiene loco son sus nalgas: enormes, bien formadas por pura genética, de esas que ves en la calle y solo piensas en que se sienten en tu cara o en pegarles un arrimón. El día de hoy, en una reunión familiar, llegó con un mallón negro ajustadísimo que hacía relucir cada curva, y debajo se le marcaba una tanga que apenas se adivinaba. En varias ocasiones notó que mis ojos no se despegaban de su culo, y ella, muy viva, se inclinaba a propósito para que yo disfrutara del espectáculo completo.

Lo que me terminó de convencer fue que mi cuñado también veía cómo mis hijos y mi verga deseaban esas nalgas, y el muy cabrón nunca dijo nada. Se quedaba ahí, sentado, mirándonos, como si disfrutara en silencio de la escena. En un momento ella se agachó a servir algo y el mallón se le subió, dejando ver el borde de la tanga entre las dos nalgas, y yo juro que mi cuñado sonrió para sí mismo. Ahí entendí que no era casualidad: al tipo le encantaba que otros la miraran, que la desearan, y hasta que su propia mujer se sintiera observada como una puta rica. Ese gesto de él, callado, con la mirada puesta en cómo se me paraba la verga, lo delató por completo.

Ahora la pregunta que me quema: ¿debería darle un arrimón y probar suerte, o me quedo solo con esas hermosas vistas? Porque cada vez que se inclina frente a mí siento que me está invitando, que ese culo enorme me dice ven y pruébame, y que su tanga apenas disimula las ganas. Y si el cornudo de closet ya lo sabe y hasta lo aprueba, entonces el terreno está más que abonado. Me imagino pegándomele por detrás en cualquier rincón de la casa, levantándole el mallón, corriéndole la tanga y metiéndole la verga mientras mi cuñado nos mira desde la puerta sin atreverse a decir nada.

Así que quiero saber si alguno de ustedes ha experimentado algo parecido y cómo lo afrontó. ¿Se lanzaron o se quedaron con la duda? Porque yo ya estoy al borde, y con una mujer así, con esas nalgas y esa carita de puta, cualquier día de estos le doy el arrimón definitivo y que pase lo que tenga que pasar. A lo mejor hasta le hace un favor a mi cuñado, que tanto gusta de mirar.

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Cornudo_consentido
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