Infiel en una tienda de ropa
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Era un sábado como cualquier otro y mi familia y yo nos disponemos a hacer las compras, es fin de mes y hay que llenar la despensa y comprar un poco de artículos personales para cada miembro de la casa, me pongo mi tanga de hilo negra, un brasear del mismo color, una licra negra, mis tenis blancos, una blusa blanca con escote que marca perfecto mis pechos y mi cabello suelto.
Las plazas son buenos lugares para coquetear, sacar un numero de teléfono o en ese mismo momento llegar a algo mas y ahora que mi esposo ya me había dado permiso de andar de puta, pues igual no estaría mal conectar con algunos hombres.
La cacería estuvo regular, realmente no había un tipo que me convenciera para tener algo mas, de hecho literalmente no había nadie y pues le sumo que esta mi hija pues tampoco podía, así que sin mas, me toco resignarme y pues dedicarme a pasar tiempo en familia.
Entramos a una tienda popular de ropa y escogi unas blusas y unos pantalones y en lo que mi esposo estaba ayudando a escoger ropa con mi hija y mi hijo yo me dirigí a los vestidores a probar la nueva ropa, me asignaron el del rincón y cuando estaba por entrar, me empujaron y me taparon la boca!
L: Cállate! Soy yo mamasita, Luis!
M: ¿Pero que te pasa? ¿Que haces aquí?
L: Te vi mientras compraba unos tenis y te he seguido todo este tiempo!
M: Pero salte, aquí están mis hijos y mi marido también!
L: No me importa, no tolero otro día sin probarte!
Acto seguido me empezó a besar, su lengua entraba a mi boca y yo no lo rechazaba, la verdad me excito como me sometió dentro de ese pequeño cambiador, sus manos me acariciaban mi cuerpo, sobre todo mis nalgas, las cuales apretaba fuerte y después sobaba, bajo a mi cuello donde me besaba delicioso, yo empece a sentirme húmeda, no esperaba estar así en los vestidores.
Luis me dio vuelta y sentí su enorme pene entre mis nalgas, me empezó a besar los hombros y la espalda, yo me movía rozando su verga la cual reaccionaba con dureza al sentir mis nalgas duras y grandes, luego de eso, Luis de golpe me bajo la licra agachándose para lamerme y besarme las piernas y después dirigirse a mis nalgas para besarlas y morderlas.
L: Que ricas nalgas, como las extrañaba!
M: Nos van a oir, ya salte!
L: Deja de fingir, sabes que quieres esto!!!
Luis se bajo el pantalón, me hizo a un lado la tanga de hilo que llevaba y sin dudar, me empezó a penetrar!!
L: Dios!! Que rico, estas super mojada, ah!
M: Ahh!! No, dios!! Ah, ah!
Se que mi boca decía que no, pero mi cuerpo disfrutaba estar siendo cogida por ese hombre, Luis no espero a que le llamara, aprovecho el momento y su audacia me tenia aguantando las ganas de gritar.
Me empino apoyándome de la pared, apenas si entrábamos los dos, ademas se oían personas afuera, pero no importaba, yo recibía la dura verga de 25 cm de mi amante Luis, movía mis nalgas, me apoyaba con fuerza, quería sentirla enterita.
M: Así, dámela, no pares, que rico!
L: Extrañe tu coño, como se come mi verga!!
Después el se pego a la pared y me puso frente a el simulando estar sentado, yo solita me pude dar una especie de sentones, el me tomaba de la cintura y me guiaba a su verga, yo como loca movía mi cadera, sin pensar que nos escuchaban a fuera, eso era lo ultimo que tenia en mi cabeza.
L: Que rico, no mames, ah, ah!
M: Dios!! Que rica verga tienes, ah, ah!
L:: Como la muerdes!! Eres la mejor!
M: Me remueves todo dentro, que delicia, la mejor verga de mi vida!!
Entre nuestro diálogo y nuestra excitación sumada a mis movimientos expertos, estábamos por llegar al orgasmo, Luis me mordía el cuello, yo me empujaba con fuerza a su duro palo, que rica manera de venirse!
L: Dios, ahí viene ahí viene!!
M: Si!!! Damela toda, ah, ah!
L: Que rico!!!! Ah!!!
M: Así, ah, dios mio!!!!!
Su semen salia con potencia, mis fluidos también y eso hacia un combinación riquísima haciendo que nuestros orgasmos fueran de lo mejor, con las piernas temblando me puse de rodillas y Luis como mi nuevo macho, coloco su verga que aun estaba dura y escurriendo en mi cara, llenándome de su semen la mejilla y labios, acto seguido la comencé a engullir, no quería que se desperdiciara ese néctar blanco.
M: Que rico semen, sabe delicioso!
L: Moni eres increíble, ahí viene mas, saborealo mi amor!
Después de limpiarle la verga y saborear su esperma, nos acomodamos la ropa y cuando salimos, una señora nos miro feo, jaja, pero no importaba, nadie me iba a arruinar ese rico momento que pase.
Saludos su amiga Moni.
