FemBoy: Mi Primera Cogida en el Parque
FemBoy
No les voy a contar como me inicié en el mundo gay, lo mío es un poco más complejo. Soy heterosexual, he estado con varias mujeres siempre bien. Sin embargo, con el tiempo como que empecé a necesitar más estímulos, comencé por ver revistas, fotos, películas, imaginar cosas y seguí avanzando, todo bien con las mujeres. Pero más adelante empecé a experimentar, primero me tocaba el culo un poco con mis dedos, inicié con otras cosas, verduras, mangos de objetos, vibradores, etc., pero seguí queriendo estar con mujeres.
Aunque de un tiempo a la fecha como que siento que requiero aún más, tengo sesiones en las que me pongo medias con tanguitas que me rozan y excitan, veo videos porno y me meto objetos en el culo, todo al mismo tiempo solo para poder masturbarme pensando en que me estoy cogiendo a una mujer, al principio estas sesiones eran suficientes, yo me la jalaba, me venía en orgasmos mas o menos intensos y ya.
Pero ahora ya nada me es suficiente, el caso es que me dí cuenta que necesito meterme algo en el culo y masturbarme para hacer más real la experiencia de sentir que estoy cogiendo a una mujer solo así, al meterme algo y ponerme ropita siento que estoy en ella.
Ahora empiezo a tener necesidad y ganas de que alguien me la meta, me coja, me eche su leche dentro para sentir en verdad como es que es ser cogida.
Lo estoy intentando. Me puse unas medias negras, una tanguita que se me metía en el culo y me rozaba a cada paso, tomé un plug o tapón algo grande, me unte suficiente crema en el ano y me lo metí, encima un pantalón deportivo suave que marca mis nalgas de por sí algo paradas, una blusa transparente y sedosa que me acariciaba los pezones y encima una sudadera con capucha, finalmente me coloqué unas sandalias doradas de tiras. Si nadie se fijaba en las sandalias no había modo de que supieran que buscaba cogedor, entonces tomé un taxi, eran como las ocho de la noche de un viernes y me fui hacia el metro en la dirección de mayor flujo, me subí en el último vagón, por aquello de la “cajita de placer del metro” y esperé, obtuve alguna que otra mirada entre curiosa y burlona pero nada más, ya como a las nueve y media, aburrida y cansada decidí regresar a mi rutina de jalármela yo sola, tomé la ruta de Metrobús hacia mi casa, el trayecto es largo y el transporte iba a tope, algo que ya sabía y esperaba, me coloqué en la parte más llena y cansada esperé, dos estaciones más adelante un tumulto de gente subió empujando y aventando, alguien quedó cerca de mí, primero sentí algo como un rozón en mi espalda, que fue bajando a mi nalga, yo voltee y un tipo estaba a un lado mío, como si nada, hice como que no pasaba nada y el empezó entonces a tocar ya con descaro mis nalgas, primero caricias de suaves a firmes, después ya con descaro me las apretaba y comenzó a sobar entre mis nalgas, yo las paré y abrí lo más que pude, él hizo como que lo empujaron y me dijo -con permiso- yo me moví y se pasó atrás de mí en el espacio que quedaba libre y semi oculto, entonces en verdad comenzó a darme calor, con ambas manos sobaba mis nalgas, las pellizcaba y apretaba, una de sus manos entró por mi pantalón y comenzó a palpar, jaló el encaje de mi tanga y suspiró en mi nuca, me sobó y apretó con fuerza, yo con discreción pasé mi mano hacia atrás y le empecé a sobar la verga que ya estaba más que parada, se la jalé y sobé sus huevos con firmeza a lo que el respondió metiendo sus dedos entre mis nalgas, haciendo a un lado el hilo de la tanga y abriendo mis nalgas , yo ya no sabía que hacer de la excitación que traía, entonces me acordé que una estación más adelante hay un parque que están arreglando, por lo que hay muchos escombros, áreas semi ocultas y árboles en la oscuridad. Tomé su verga y lo jalé conmigo hacia la salida del camión, el me siguió y nos bajamos, le dije -ahí hay lugar si quieres- no contestó, solo avanzó conmigo. Ya en el parque encontramos un espacio protegido por los árboles y en penumbra, con una banca de cemento más o menos limpia, ahí me paré y lo encaré, bajé mi mano y sobé sus huevos, metí la mano y saqué su verga que ya estaba enorme, parada, mojada y lubricada, me hinqué y empecé a darle una mamada como pensé que se hacía, comencé lamiendo su glande, chupándolo, mordisqueándolo y con la mano se lo jalaba, el suspiraba y jadeaba sin decir nada, en un momento agarró mi cabeza y empezó a pegarla contra su verga a gran velocidad, yo pensé que se iba a venir pero no, se detuvo poco a poco y me levantó, me dio la vuelta, bajó mi pantalón y me inclinó sobre la banca, cuando quiso meter los dedos se dio cuenta que todavía traía el plug anal, sonrió y me dijo -ah, grandísima puta ya venías entrenada- lo saco de un jalón, mis nalgas quedaron abiertas y mi culo también, antes de que se cerrara y con la ayuda de la crema que aún quedaba empezó a meter sus dedos, uno a uno hasta llegar a su palma, yo ya sentía mucha presión pero el plug hizo su trabajo y luego de varias horas dentro me había dejado bien abierta y lista para recibir cualquier cosa, por extraño que parezca su mano entró completa y me empezó a coger con la mano haciendo pequeños movimientos dentro, yo me retorcía de gusto, sacó la mano, me inclinó y de un solo golpe me la metió, su verga entró de golpe y casi con furia me cogió y me cogió, yo estaba en la nubes, pensando, esto es ser cogida, bueno está bien, entonces me enderezó un poco, con sus manos abrió la sudadera y empezó a acariciarme el pecho, jaló mis pezones, los pellizcó y retorció con mucha fuerza, casi me dolió pero no podía concentrarme en un simple dolor ahora que me estaban dando por el culo, luego comenzó a bajar la mano derecha y llegó a mi verga que ya estaba como asta, ahí sin pena empezó a jalármela, yo no podía creerlo, me daban por detrás y me la hacían por delante, el tipo logró acomodar su ritmo, su verga y su mano me lo hacían acompasadamente y de a poco el ritmo creció, se apresuró y en un momento sentí que perdía el ritmo su verga y la mano también, como pude apreté esa verga con mis nalgas, casi mordiéndole, el ya no aguantó y yo tampoco, su leche entró en mi culo, calentando mis entrañas y mi verga se vino en su mano, No podía creerlo, eso era, estar siendo cogido y casi estar cogiendo, siendo una puta por detrás y cogiendo por delante. Él sacó su verga y su mano pasó a mi culo, recibiendo su leche que salía, me enderezó y poniendo la mano en mi boca me dio a chupar su leche y la mía y luego me dijo, -ahora dámela- me acerqué a él y lo besé echando las leches en su boca, compartiendo lenguas y leches.
Como pueden ver el caso no es solo volverme gay y ser cogida/o, sino que ahora creo saber y sentir como es que siente una mujer cuando se la metes y te la coges.
Ojalá les haya gustado y quieran comentar la experiencia.
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