El verdadero despertar del deseo por mi hija

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Espero que la memoria no me falle y poder recordar cómo pasaron las cosas aquella vez, ahora tengo 59 años, aún trabajo en una empresa, solo vivo con mi esposa porque mis hijas se fueron de casa hace tiempo. Todo empezó cuando salimos de paseo en familia a un pueblo cercano de la ciudad donde vivíamos, fuimos allí porque es un clima perfecto para descansar en familia y además tiene sitios de recreación excelentes.

Llegamos al hotel donde nos hospedamos, nos tocó a todos en un solo cuarto, mis hijas en una cama y nosotros en otra. Eran unas chicas hermosas, una de ellas tenía 19 y la mayor 22 años, después que dejamos todas las cosas en el hotel y cambiarnos, salimos a conocer el pueblo, buen clima y la gente muy amable. Estuvimos un buen tiempo caminando por varias calles y luego nos devolvimos para el hotel, llegamos y enseguida bajamos para la piscina, a mis hijas les encantaba mucho, cada vez que tenían la oportunidad la aprovechan hasta el cansancio. Bajamos todos a la piscina y compartimos largo rato, yo estaba un poco cansado y les dije que me iba para mi cuarto, que deseaba descansar un poco y que luego nos veríamos, así pasó, me subí al cuarto y descansé un poco, al rato me levanté y me fui a duchar, lo hice, pero no cerré la puerta del baño, estaba solo.

Cuando me estaba bañando entró mi hija de 19 años, no me di cuenta y como estaba desnudo ella me vio, la verdad no sé cuánto tiempo estuvo ella viéndome, solo que al voltear la vi ahí, era la primera vez que ella me veía completamente desnudo, pero yo a ella muchas veces, cuando me bañaba con ella siempre la desnudaba pero yo me quedaba en bóxer; pero este día me preocupaba que mi pene estaba erecto y con el vello púbico, se veía aterrador para ella. Padre: Hija, ¿por qué no golpeaste la puerta? Qué pena contigo, mira cómo estoy. Siguió con su mirada baja viendo mi pene. Hija: Qué pena contigo, papi, no sabía que te bañabas, pero como tengo ganas de hacer chichi por eso entré sin golpear. No entendía por qué no fue hasta el baño del lobby, sabía que me estaba bañando, me pregunté, ¿por qué no esperaba hasta que saliera de la ducha para entrar al baño?, en fin, solo pensé.

Ella salió del baño y se dirigió a su cama, le pregunté por su hermana y su mamá, Hija: Se quedaron en la piscina. Yo cerré la puerta y seguí en mi baño, pensaba en que ella me quería ver desnudo y despertó una sensación rara en mí, me gustaba lo que estaba sintiendo. Para salir del baño me coloqué una toalla, solo que aún se notaba mucho mi erección. Al llegar a su lado le dije que ya podía entrar al baño, había terminado de bañarme. Ella se levantó de la cama y se dirigió al baño, me di cuenta de que su mirada iba dirigida hacia mi pene. Ese día pasó así, después que pasó solo pensaba en ese momento, recordaba cómo la vi mirándome desnudo cuando me bañaba, era algo inexplicable y aterrador para mí, no entendía por qué estaba sintiendo tanto deseo por ella, era algo incontrolable.

Al regresar a casa del paseo, mi cabeza me cuestionaba por lo que empezaba a sentir por ella, las preguntas aparecían todos los días. ¿Sería que le había gustado verme así? ¿Tal vez quería volver a sentir esas sensaciones y le daba pena decirme? ¿O por el contrario se había molestado conmigo por no haber cerrado la puerta?

Entonces empecé a imaginar cómo podría comprobar todas mis dudas y preguntarle por qué se quedó mirándome sin decir nada. Solo debería esperar el momento oportuno para confirmar todas mis dudas y eso podría ser cuando estuviera solo con ella.

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Juan Sierra
Juan Sierra
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