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El jardín en el chalet donde vivo es muy bonito

El jardín en el chalet donde vivo es muy bonito 2

Vivo en un chalet a las afueras de una gran ciudad. El chalet donde vivo es dos plantas, muy bonito. Desde la planta superior se divisan los chalets de alrededor y parte y de sus jardines. En el de enfrente vive una pareja de unos 30 años, yo tengo casi 40. El chalet donde viven se ve algo desde el mi ventana. Es un chalet de planta baja. Con jardín y piscina. La piscina no la veo, pero los escucho bañarse en ella cada noche. Desde mi despacho por la noche veo como sale ella de la casa, envuelta en una toalla, se la quita dejándola sobre una tumbona, esta desnuda, es morena 1.63. El pelo largo recogido en una coleta alta. Un bonito cuerpo, piernas largas, culo redondo y unas tetas de impresión. El es moreno alto, sobre 1.82 pelo corto, se notaba que se cuidaba .También estaba desnudo cuando salía a bañarse, caminaban por el empedrado que daba a la piscina. Era la una de la madrugada, se les oía nadar, divertirse en el agua, chapotear en ella y después jugar.

Se le oía a ella gemir y pedirle a el más. Aquella noche me fui a la cama con un calenton terrible. Las siguientes noches, estaba yo mas pendiente de ellos que de mi propio trabajo. Todas las noches los escuchaba salir y divertirse y aunque no veía nada lo imaginaba.

Una noche los escuchaba cuando el portón del jardín se abrió de par en par, me quede observando por ver si salían o alguien entraba, pero allí no se movía nada. Pasado una media hora en la cual los oía divertirse y con la duda sobre que hacer me decidí a bajar y entre en la propiedad. Nada mas entrar el portón se cerró tras de mí y el hombre dijo:

– Pasa, te estamos esperando. Sírvete algo.

Asome la nariz por el jardín y allí estaban, en la piscina, había dos vasos de bebida en el borde de la piscina. Entre en el jardín con paso firme, con la intención de explicarles de que había ido a decirles que el portón estaba abierto. Observe cuanto había a mí alrededor. El jardín era de esos de diseño, parecía sacado de una revista, el jardín estaba divido por caminos empedrados. Había trozos de césped y partes con diferentes plantas, la mayoría de ellas aromáticas, lavandas, tomillo, romeros y rosales de todos colores. Había también un cenador de esos de madera de teka, con una mesa a juego y sus sillas, dos tumbonas también a juego y una mesita camarera, al borde de la piscina con bebida y cubitera.

En el centro del jardín una fuente no dejaba de echar agua. Era de diseño también, formada por cubos superpuestos que daban al ambiente una musiquilla de fondo con el salpicar del agua. Cerca del muro que daba a la calle estaba la piscina, tenia forma de riñón. En el fondo había dibujada una sirena, en el trozo de los niños había un caballito de mar, en el rincón una cascada de piedra ornamental se alzaba dejando caer agua sobre la piscina y adornada con plantas tropicales. Todo ello salpicado de farolas y balizas que lo hacían muy acogedor.
Me acerque al carrito de las bebidas y me serví un vodka con limón, y me senté en el cenador cerca de ellos.

El, salio de la piscina completamente desnudo, se acerco y estrecho mi mano, me dijo que se llamaba Jesús y dirigiéndose a ella, me la presento como Carolina. Les dije que me llamaba Alejandro. Tomo una toalla que puso alrededor de su cintura y se sentó a mí lado. Ella siguió en la piscina, se vislumbraba un cuerpo muy bonito, esa noche el pelo lo llevaba suelto .el observo como la miraba y me dijo:

– Hoy es el cumpleaños de Carolina, y deseo hacerle un regalo especial. Hemos visto como nos observabas desde la ventana de tu casa. Y habíamos fantaseado con la posibilidad de que alguien, además de mi la follara a la vez que yo. Si lo deseas eres el elegido.

Yo lo mire atónito. Es cierto que la deseaba, pero un ofrecimiento así, la verdad no lo esperaba ni en sueños.

– Piénsalo durante unos minutos.

Y mientras decía esto, Carolina salía de la piscina subiendo las escaleras. Era realmente preciosa, tetas firmes, los pezones duros del agua, una boca que invitaba a besarla, unos ojos oscuros de infarto, todo era perfecto. No tuve que pensarlo. Acepte. Y además acepte gustosísimo de poder tirarme a una hembra como aquella.
Se acerco a nosotros y a una señal de su marido, sonrió y se acerco a mi, desnuda apoyo sus manos en los brazos del sillón y acerco su boca a la mía. Su marido se levanto al verlo, se quito la toalla y se coloco detrás de ella. Empezó a acariciar su culo mientras ella deslizaba su mano hacia la cremallera del pantalón, la bajo y metió su mano dentro, tomo mi polla que estaba ya dura por la excitación se puso de rodillas y empezó a mamarme la polla.

Jesús siguió detrás de ella, separo con sus manos el culo de ella, escupió en el e introdujo dos dedos dentro mientras ella se afanaba en lamer mi polla desde la base hacia arriba, cuando se la metió en la boca la apretaba contra su paladar con la lengua aprisionándola y dándole cada vez más rápido. Me corrí sin esfuerzo alguno (la verdad es que me costo un esfuerzo, no correrme antes). Su marido para entonces ya le había dilatado el culo. Y cuando termino de limpiar mi polla, se levanto fue a la fuente y se limpio la boca con agua.

Jesús mientras extendió dos toallas grandes sobre el césped y se tumbo sobre ellas. Ella se acerco y se le monto sobre la polla cabalgándolo. Mi polla al verlo reacciono de nuevo, así que me acerque. La empuje suavemente hacia el, dejando el culo expuesto, me situé detrás, apoye la punta de mi verga y sujetándola fuertemente de las caderas se la metí. Ella dio un grito ahogado. Así que ambos empezamos a movernos dentro de ella, por las paredes interiores de su culo notaba la polla de Jesús, después fue ella quien se empezó a mover, adelante y atrás, movía el culo en círculos también, gimiendo sin cesar, parecía una gata en celo cuando maúllan, se le notaba disfrutar, le di un par de cachetadas en las nalgas mientras Jesús le pellizcaba y apretaba las tetas. Se corrió al cabo de unos minutos. Se quedo inmóvil mientras el orgasmo la sacudía y arqueaba su espalda en medio de un gran gemido. Yo al escucharla me vine otra vez y Jesús seguía sin correrse, le saque la polla del culo y ella cambio de posición descabalgando a su marido. Metió su polla en la boca y con dos succiones hizo que se corriera en su boca. Ella lo trago como si de un manjar se tratara.

Jesús se acerco a mi, me dio las gracias y tomando el mando a distancia abrió el portón, me vestí como pude y salí sin decir nada. Las siguientes noches solo los oía divertirse en la piscina y yo me masturbaba acordándome de lo que había vivido en el jardín.

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