El chico del Oxxo y nuestro secreto

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Soy un hombre casado con familia, tengo 54 años, me encanta la mujeres con pies bonitos y zapatillas.

Hace ya varios meses que ando con una cajera del Oxxo.

Cada vez que le toca el turno de la noche llego a visitarla y a cojer.

Me exita mucho cojerla en los congeladores de refrescos, sentir sus tetas grandes, redondas y frías se me pone el pene bien duro, así llevamos ya varios meses.
En esa rutina conocí a un chico delgado, con nalguitas duras y bien paraditas, desde el primer momento sentí las ganas de cojer con él y experimentar el deseo de hacer un trío con la cajera.

Nos empezamos a llevar mejor cada día, con más confianza y empecé a tocarle las nalguitas por accidente y el chico no desia nada, le empezó a ajustar el juego.
Él me empezó a acariciar el pene cada que hiba a poner dulces o cliclets al frente de las cajas de cobro del Oxxo. Lo sentía duro, grande y en algún momento le dio un besitos.

Una noche que pasé a ver a mi chica la cajera no estaba, ya era al rededor de las 12 de la media 🌗 el chico me atendió muy contento, sudoroso, nervioso, me conmento que no estaba Deysi, que llegaría más tarde.

Le dije que si podía pasar, abrió la puerta, pasé y le dije, no perdamos tiempo, experimentamos esta sensación que tenemos, vamos atrás de los congeladores, pasé por el pasillo donde están las mayonesa agarré una y me fui a los congelador donde ya me esperaba con los pantalones abajo, me sacó la verga ya dura, parada, me la empezó a mamar, abrí el frasco de mayonesa metí la verga, lo embroqué el le dije:
Solo la cabeza, te va a gustar, empezó a gritar no entraba, lo tiene muy apretado pero con tanto frote entró, gritó y se empezó a mover y esa cosota, entraba y salía y se sentía muy sabroso, apretado, rico, sudaba, la mayonesa se derrita, le daba de nalgadas y so decía así papito rico, rico. Pero ya no tengo fuerzas papi, ya falta poco para dejarte mi leche, dale papito que me estás dejando sin fuerza, sin nada.

Terminé y me la mamó para quitarme el poco de mayonesa qué quedaba.

Fue una experiencia inolvidable, un secreto de dos, culito bien apretado, virgen. Nos empezamos a ponernos la ropa salimos, tomamos un poco de agua y en eso llega Deysi, pregunta que hacen, te estamos esperando, me quedé con ganas le comento de sentir el frío de los congeladores, vamos entonces, vamos y volvimos a la parte de atrás los 3, ahora el chico se acomoda para que Deysi le mame el pene y yo la penetre por el perro culazo que tiene, el chico se excita y se empieza a venir en la boca de mi chava a chorros y Deisy se movía más con un ritmo impresionante ya no dure mucho y me vine. Deysi comenta le hubiéramos puesto mayonesa a ver como se sentía, lástima lo vi demasiado tarde, ya será para la próxima.

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