Dos mujeres y un camino, en la oficina

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Amigos, amigas, saludos cordiales.

Trabajo en una oficina de Gobierno, soy el jefe de Recursos Generales, tengo al rededor de 50 empleados, entre hombres y mujeres.

Por lo regular entro a todos los baños de la dependencia, para checar qué se encuentren limpios, higiénicos, porque es muy importante que todo el día estén bien hacia dos.

Entre el personal hay varias señoras muy guapas, sabrosas, que cuando las veo me exitó.

Se me para la verga, de inmediato.

Llegan a mi oficina y les coqueteo y ellas lo disfrutan. Se les eriza la piel, sobre todo a 2 de ellas.

Karla y Liam, 40 y 45 años respectivamente, de altura mediana, una más nalgona que otra.

Han pasado los días y el coqueteo se intensifica, ellas ya se atreven a llegar con escotes más atrevidos.

La semana pasada, llegué muy temprano a la oficina y me encontré a Karla, limpiando mi despacho, la agarré de las caderas y le arrime mi pene, que lo traía parado.

Karla se movió y dijo que rico, acomode lo bien. Uuff se siente sabroso de buen tamaño.

En ese momento, tocaron la puerta y ya no pude hacer nada, todo qué pendiente.

Más tarde, llegó Karla a platicar un momento y a calentarme, me dijo ando sin calzón, me moje ese rato que me puso su cosa.

Se acercó, metí mi mano bajo su vestido y le empecé a meter el dedo en el culo, se retorcía de exitada, la hice qué se viniera.

Al rato voy al baño, ahí te veo, tengo ganas de cojerte.

Más tarde fui al baño a orinar y ella ya estaba ahí, comentó :
* uuufff qué buen chorro, me gustaría que me mojara mis tetas.

Terminé de orinar y se prendió a mamar mi pene, se embroco en la taza y empesamos a cojer, me vine muy rápido, me quedé con ganas, pero el lugar me sigue exitando, por su adrenalina.

AL otro día llegó Liam a mi oficina y me comenta:
* me dijo Karla qué ayer en el baño cojieron.
Me dijo que la tiene gruesa y que se quedó con ganas.

Y tú quieres probar, quieres sentir que tan gruesa está, le dije:
Liam, contestó, por eso estoy acá
Nos fuimos a la parte de atrás del almacén y ahí arriba de las cajas de papel para copias, le alce el vestido, le hice un lado su calzoncito y para dentro, solo trago salía y pugó, que rico, uuufff esta grueso aaah me duele esta muy gruesa, aaahh rico, pero me duele.

Es algo incómodo cojer en la oficina, pero sabroso por el morbo, eso me exita.

Pero me he quedado con ganas de cojer con más tranquilidad.

Durante una semana estuve planeando como cojer en la oficina porque me exita y descubrí un cuarto en la azotea, cité en la oficina a Karla y a Lia el sábado temprano.

Llegamos el sábado y ya estando en el cuarto, ya desnudos, empezaron ellas a mamar se el coño, mientras me puse mayonesa en la verga y se lo metí a Karla por el perro culazo que tiene.

Entro suavecito y repetí con Lía, me encanta el sexo anal

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Romeo
Romeo

Historias vividas

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