El amor de mamá, compartindo con Rocio a su hijo
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Amig@s, fuerte abrazo para todos.
Hace varios años, puse un negocio con potencial para su crecimiento en los años posteriores.
Ese nogocio, fue creciendo, como fueron pasando los meses, llegó el momento de poner una oficina, para poder atender a todas las personas que nos visitan.
En esa oficina pasamos muchas horas al día, decidí ponerle un pequeño espacio para descansar, puse una cama, un baño con regadera, WC,
También contraté a una secretaria, para que hiciera todo el trabajo en la PC
Mi madre, es una señora muy guapa, hermosa, chaparrita, de tetas grandes. Siempre la espió cundo se baña, cuando se cambia o en la noche para dormir.
Me gusta mucho su cuerpo, sus tetotas, sus pezones.
Mi secretaria en ese momento, tenía 18 años, delgadita, con sus nalguitas bien paraditas, sus pechitos chiquitos y con unos pies bonitos, pero bonitos de verdad, hermosos.
Cada día el trato era más cercano, se empezó a quedar en el negocio a la hora de comida, era agradable comer con ella.
Así, pasaron los días, los meses y un día de esos la pasé al cuarto del negocio, la empecé a besar, le fui quitando la ropa, le besé sus pechitos, entraban en mi boca, deliciosos.
La subí a la cama, se puso en 4 y empecé a besar su coño, a lenguetearlo, besasba sus nalguitas y Rocio, gemia, estaba super exitada, subí sus piernas a mis hombros para mamarle aquellos pies tan bonitos.
Entre beso y beso a cada pie, le fui metiendo el pene, era virgen, jefe lo amo, no lo saque, que rico, ayy rico o jefe así dele, dele, quiero sentirlo todo adentro, uuufff qué rico mi jefe.
Así cojiamos casi a diario, a la hora de comida, ese postre estaba delicioso.
Un día como cualquiera, llegó la hora de comida cerramos el negocio y como de costumbre nos fuimos al cuarto. No me percaté qué mi madre regresó, entro y nos vió, como Rocio la tenía en 4 patas y le estaba mamando el culito.
A la noche, en casa mi madre me dijo, te vi hoy a la hora de comida en el negocio con Rocio.
La verdad, me excité mucho, como le hacías el amor a esta niña.
A esa hora tenía ganas de entrar y que me cojieras como a ella.
Tuve que masturbarme, pues estaba muy caliente, nunca había sentido tanta exitación.
Yo, cayado, sin decir media palabra, cuantas veces antes había espiando a mi madre, para verla desnuda.
Mi madre, terminó de hablar y dijo:
* ya nos veremos en el negocio.
Dió buenas noches y se retiró a su recámara.
Días después, un tarde llegó con un vestido blanco corto, con escote pronunciado y le dijo a Rocio, por favor, hoy podrás salir a comer a tu domicilio?
Tengo que platicar o mi hijo, algunas cosas delicadas.
Llegó la hora de comida, Rocio se despidió y se retiró. Mientras tanto mi madre se fue al cuarto, mientras yo cerraba el negocio.
Me llamó y me dijo:
* tengo tantas ganas de hacer esto, hace varios años.
Nos emoesamos a besar, a sentir su piel, su cuerpo que tanto deseaba, le mamé las tetotas y esos pezones bien parados, se puso en 4 y yo metí la cabeza, para mamarle el coño, el culito, las nalgas, que sabrosa estás mamá y ella solo pedía metela ya, la quiero tener adentro.
Así mi vida, que grande la tiene mi amor, dale papito ayyyy dale hasta el fondo ayy mi vida que rico, ayyyy así amor, dale uuufff no lo saques qué me orino, dejala ahí adentro mi amor, me orino, rico papi, aaaaahhhh, me vine.
Que sabroso me cojiste, papi te amo
