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Tengo una amiga mujer casada elegante sexy que me vuelve loco es de mente sucia y pervertida igual que la mía perfecta para cumplir las fantasías que no puedo hacer con mi esposa es una mujer elegante y muy sensual de pelo largo labios carnosos tez fina y un cuerpazo que esconde sus años, una mente que aunque le cueste admitirlo es sucia y muy caliente. Le propuse una fantasía erotica a la cual no me podría decir que no. Le dije que quería contratar su cuerpo por 5 días a mi servicio para hacer con ella lo que yo quisiera. Luego de proponerle y de explicarle mas condiciones que no influyan con sus horarios y sus quehaceres de mujer casada y respetable accedió el resto del tiempo la tenía a mis ordenes para ser muy puta conmigo. Quede con ella que su cuerpo me pertenecía de lunes a viernes. La quería entranada en forma y con resistencia para la noche del viernes esa noche iba a ser toda mía.
Luego de armarle su menú de comidas ligeras le dije que todos los días a las 3 de la tarde la quería en el gimnasio haciendo 2 horas de ejercicio yo iba a cubrir toda su alimentación su gimnasio y sus gustos de la semana siempre y cuando siguiera mis instrucciones. Y todos los días a las 5 pm en punto al salir del gimnasio iba a tener un mensajero mío llevándole una caja que yo le iba a mandar adentro cada día le iba a mandar una caja con obsequios.
Llego el lunes donde estuvimos mensajeando con mensajes ardientes todo el día revisando que siga instrucciones y me dijo que ya iba a salir para el gimnasio le dije que llevará una bolsa oscura antes de irse me preguntó para que y le dije que ella tenía que obedecer no hace preguntas. Ya estando en el gimnasio me comentó que estaba haciendo cardio enfrente de un profesor de muy buen físico que se fue a poner enfrente de su caminadora para que el le sabrosee el culo muy bien le respondí me parece perfecto cuando ya eran cerca de las 5 de la tarde le dije afuera de su gimnasio hay un motorista llevando su caja del día de hoy pero primero quiero que vaya al baño y se quite su tanga sudada y mojada y la pusiera en la bolsa que le dije que llevara que el motorista le iba a dar la caja y ella tenia que darle la bolsa bien amarrada para que el no sepa que lleva adentro y que se conserve su delicioso aroma a pussa mojada y sudada. Cómo le voy a mandar eso me dijo huele muy fuerte hice mucho ejercicio y sude mucho es una orden le respondí y esto me lo tiene que dar toda la semana, todos los días a las 5 de la tarde el mensajero estará esperándola afuera de su gimnasio y ud me tiene que mandar su tanga mojada y sudada y voy a saber si no es la tanga que uso ese día así que no quiero trampas! Refunfuniando accedió y fue al baño a quitarse su tanga para meterla en la bolsa y darsela al motorista no abra su caja ahí le dije abrala cuando esté en el carro o a solas en su casa. Cuando la abrió vio que en su interior habían 6 tangas VS y 6 tangas CK no se preocupe que no la voy a dejar sin tangas le respondí adicional a eso le puse un perfume Gucci que se que le gusta.le pregunte si el gusto y me dijo que si que muchas gracias a lo cual le respondí el día de mañana su tanga sudada a cambio de otra cajita ok me respondió. Así me gusta obediente y en toda la semana por más caliente que este no tiene permitido tocarse ni coger con su marido se va a reservervar su calentura y sus energias para el viernes conmigo.
Día martes todo el día fue similar a las 5 le indique que el mensajero ya estaba afuera que se fuera a quitar su tanga mojada a cambio de su cajita ya sin objeción obedeció me mandó foto de su gran culo con la tanga para que vea que era la misma que uso en todo el día y me mandó esa deliciosa tanga mojada con olor a sudor y pussa. Ese día su cajita llevaba una lencería negra provocativa negra con encajes y tiras de cuero diseñada para encuentros BDSM junto con un pantalón de cuerina negro y una blusa de tirantes blanca. Y esto me preguntó? Quiero que lleve esa lencería abajo el día viernes y encima quiere que se ponga esa ropa. Me puse roja de verlo me respondió.
Se va a ver riquísima cuando se la ponga le respondí. Yo sabía que eso la había puesto caliente pero no tenía permiso de tocarse no puede ni rasurar su sexo le dije esa parte de ahí la tiene prohibida. Refunfuniando obedeció llegamos al día miércoles y ella me mandó una foto suya donde se miraba muy roja me dijo hoy si le voy a mandar la tanga empapada estoy sudando muchísimo me encanta verla así roja sudada y acabada le respondí así la voy a tener el viernes me gusta que esté agarrando resistencia y preparándose para su día vaya a quitarse su tanga que el mensajero ya se encuentra afuera en la cajita de ese día le mandé unos zapatos negros de tacón altos de su talla y una chaqueta de cuerina negra para usar con con su traje del viernes me dijo que le habían quedado muy bien y que muchas gracias. Llego el día jueves ambos ya muy emocionados a un día de nuestra noche muy obediente como siempre se fue al gimnasio a la misma hora me volvió a decir que estaba el profesor que le gustaba y le dije que fuera a hacer ejercicios enfrente de el mientras le decía cosas muy sucias quería esa tanga sudada y mojada y con todo el aroma de su vagina escurriendo. Llego el mensajero y me mandó un vídeo mientras se la quitaba le dije quiero ver si ha hecho caso quiero ver cómo se la quita quiero ver cómo se la baja desprendiendo de sus hilos mojados y quiero ver su pussa sin rasurar ella muy obediente me mandó un vídeo bajandosela obediente sin rasurar la verdad si estuviera ahí me tendría arrodillado metiendo mi lengua hasta adentro entre su sudada y mojada pussa. Muy obediente se la fue a dar al mensajero a cambio de su cajita de ese día. Adentro venía una bolsa Guess negra, linda, sofisticada, con ese aire entre atrevido y elegante con un brillo muy discreto. Adentro tenía un pintalabios Mac rojo intenso.
Ese tono que grita “bésame” y “destrúyeme” al mismo tiempo. Un perfume Guess Seductive Red. Una crema victoria secret de vainilla junto con una ducha anal y una rasuradora Venus. Seguramente la tenía confundida todo lo que tenía adentro le dije que el día de mañana le daba instrucciones. A un día de nuestra gran noche quise subirle el tono a nuestras travesuras le dije que esa noche no podía bañarse ni rasurarse ni nada. Quiero que en su cama antes de dormir provoque a su marido haciendole creer que quiere coger con el y a la hora que vayan a coger quiero que se ponga en 4 y le ordene a el que le mame todo el culo voy a aprovecharme de su marido a qué le coma el culo por qué yo el viernes se lo voy a romper quiero que lo ponga un buen tiempo a comerle su culo sudado sin bañar penansando en mi y cuando el se la quiera coger le diga que no, que le diga que se suba en ud para que ud le mame la verga, esa boquita tiene que ir adaptándose a toda la leche que va a recibir mañana así que quiero que le mame la verga hasta que le llene su boca de leche pero no quiero que se la coja. Luego de eso quiero que descanse y se levante lo más tarde que pueda ese día es para mí que mandé a su marido a trabajar por qué ese día la iba a tener ocupada desayuné ligero y almuerce una ensalada luego quiero que se vaya a la bañera que se tome su tiempo que se relaje quiero que se rasure todo y que use la ducha anal que le envie la quiero ligera esa noche tenía que estar preparada para todo que se aplique la crema que le regale que se la aplique por todo el cuerpo: los brazos, el cuello, los senos, el vientre, las axilas y también entre sus piernas para que quede con la piel sedosa, brillante, oliendo dulce, comestible. Como una chica que no va a dormir… sino a entregarse. Que se ponga la lencería que le compré debajo de la ropa que le envié sus zapatos de tacón su pelo hermoso como siempre 3 toques del perfume Guess que le envié y que la esperaba a las 9 pm en el autohotel siguió las instrucciones al pie de la letra yo llegue antes indicando que esperaba visita. muy puntual ella a las 8:55 me dijo que ya estaba ahí baje las escaleras a abrirle el portón e ingreso yo había llegado en taxi para dejarle el parqueo libre a ella.
Se bajó de su auto y la vi vestida exactamente como le había indicado con su pantalón negro ajustado como una segunda piel. Una blusa blanca de tirantes con escote pronunciado, que apenas disimulaba lo que había debajo. Tacones negros altos. Y por último la chaqueta negra que completaba su look. Me le quedé viendo sonriendo y le dije está hermosa!
Subimos juntos las escaleras alfombradas, yo caminando un paso detrás aprovechando para mirarlele el trasero. Su pantalón de cuerina negra marcaban cada curva como un molde perfecto.
Llegamos a la habitación era amplia. Cama king size. Espejos en el techo y la pared lateral, luces cálidas, una silla acolchada, y en el centro… el altar del pecado.
Sobre la cama le había dejado juguetes sexuales: esposas, plugs, pinzas, dildos, lubricantes y un antifaz. Todo dispuesto, ordenado, limpio. Elegante. Profesional. Como si fuera un menú.
Me fui a la barra y le pregunté quiere algo de tomar? Tequila me respondió sin vacilar. Saque la botella del bar y servi 2 tragos.Platicamos mientras nos lo tomamos y repase con ella las reglas de la noche, hoy ella no era esposa ni novia ni amante era una puta elegante la cual yo había contratado por toda la noche todo su cuerpo me pertenecía para hacer lo que yo quiera a cambio cuando aparte de todo el placer que le voy a dar la premiare con 1,000 usd dólares está de acuerdo pregunté ella asintió la cabeza muy de acuerdo me respondio. Sonreí
Agarre los mil dólares y los metí en su bolsa nueva.
Me acerque sin decir nada. Mis ojos se paseaban por su cuerpo como si fuera un objeto precioso que acababa de comprar. Baje la vista y me detuve en sus muslos, en sus pechos realzados por la lencería, note su respiración acelerada.
Está hermosa le dije y está noche será toda mía.
Me coloque detrás de ella. Mis manos se posaron en su cintura, y con un movimiento lento, deslice lentamente las manos bajo su blusa blanca y la subi por encima de su cabeza. Sus pechos enmarcados por la lencería negra quedaron al descubierto. Ella no se movió. Solo cerro los ojos. Con la palma de mi mano rozaba su piel, la acariciaba con firmeza, con hambre.
Se ve como una putita elegante le dije al oído esa blusa inocente pero con encaje debajo sin sostén lo más seguro es que esa pussa ya estaba chorreando desde antes de llegar. Ella misma se desabotono el pantalón de cuerina negro y se los bajo lentamente, quedando con la lencería negra y los tacones aún puestos. Sus piernas , quedaron expuestas. Estaba como una muñeca elegante… a punto de ser desempaquetada.
Le di una nalgada. No fue fuerte… fue medida. Precisa. De esas que no duelen, pero despiertan algo dormido en la piel.
No sé imagina cuánto llevo deseando este momento toda la semana mientras me masturbaba con sus tangas sudadas oliendo a ud.
La gire con delicadeza y la hice caminar hacia la cama. El colchón crujió bajo sus muslos al sentarse. Le quite el bolso de las manos, lo deje a un lado. Luego me arrodille frente a ella.
Levanté los brazos le ordene. Le quite el top de lencería con la misma paciencia con la que se desviste a una muñeca. Sus pezones se endurecieron al contacto con el aire. Luego la mire y sonreí la contemple como si fuera una obra de arte viva.
Mire le dije una muñeca perfecta para jugar.
Me incline y comence a besarle el cuello, luego el pecho, luego los pezones. Los lami, los chupe los mordi suavemente. Ella gemía despacio, bajito, como si algo dentro de ella se estuviera deshaciendo. La tenía derretida, entregada.
Abri un pequeño frasco de lubricante y comence a calentar una cantidad generosa entre mis manos.
Recuéstese boca arriba le dije, y lo hizo de inmediato.
Subi a la cama, colocándome entre sus piernas. Las abri suavemente. Mis dedos se deslizaron por su sexo húmedo, suaves al principio, luego con más intención. Jugue con su clítoris en círculos, mientras mis ojos la observaban estudiando cada reacción.
Está tan mojada que parece rogar por esto…
Y entonces, sin aviso, desvie mis dedos hacia atrás, hacia su ano. Lo toque con la yema, empapado de lubricante.su cuerpo se tensó. Gimio . No de dolor, sino de puro shock…
Shhh le susurré Solo respire va a sentir algo delicioso.
Introduje un dedo. Lento. Luego otro. Su cuerpo se abrió con resistencia, pero también con deseo Le acariciaba el clítoris mientras movía mis dedos dentro de ella dilatándola con paciencia. La mezcla del placer y el morbo era insoportable.
Qué ano tan apretado tiene… va a quedar marcado por mí.
Se arqueo, jadeando cuando aprete los dedos dentro de ella y mi lengua lamió su clítoris con hambre. Note su vagina caliente, chorreando, deliciosa. Ella gemia me agarraba del pelo y gritaba mi nombre con la cara vuelta hacia el espejo del techo y las piernas temblando.
La dejé respirar.
Luego me levanté con calma, venga aquí mientras la ayude a levantarse
Agachese y abra la boca.
Se arrodillo en la cama. Me miro a los ojos. Abrío la boca. Le meti dos dedos mojados y le hice saborear sus propios jugos. La sentí mía Entera. Como si su cuerpo ya me perteneciera.
Eso.. buena niña
Volvi a la cama, abri un estuche pequeño y saque un plug metálico con una joyita rosa en la base. Lo cubri de lubricante y se lo mostré.
Se lo voy a dejar puesto. Para que se acostumbre.
Para que recuerde que su culo ya tiene dueño.
La gire, la coloque boca abajo, con las rodillas abiertas. Deslice el plug con calma. Entró con un leve empuje. Su cuerpo lo recibió como si lo esperara. Quedó firme, brillante, adentro.
Le di una nalgada fuerte
Perfecta. Así me gusta. Obediente. Rica. Entrenada.
La dejó así, con el plug puesto, el cuerpo abierto, el alma expuesta. Me servi un trago de tequila, le ofreci uno , y brindamos en silencio.
La noche apenas comenzaba. Le dije
El tequila nos quemó la garganta, pero también le aflojó algo más. La sentí más ligera, más libre… más mía. Estaba desnuda, de rodillas sobre la cama, con el plug metálico brillando entre sus nalgas, la piel enrojecida de tantas caricias, y su cuerpo latiendo de deseo.
Ahora sí le dije con calma la quiero atada.
Me levante y saque un par de esposas acolchonadas que estaban en la cama. La tome con firmeza por el brazo y la hice girar. La coloque de espaldas, boca arriba, con los brazos extendidos por encima de la cabeza. El colchón cedía bajo su cuerpo rendido.
No podía separar sus brazos. Estaba completamente expuesta. Vulnerable. Rica.
Confía en mí ? Le pregunté
Si! Susurro sintiendo su corazon acelerado.
Entonces cierre los ojos.
Le coloque un antifaz negro. Todo se volvió oscuridad para ella . No podía verme. No podía anticipar. Solo podía sentir.
El primer contacto fue mi lengua. Descendió desde su cuello hasta sus pezones, deteniéndome ahí como si fuera un banquete. Los lamii con lentitud, los succione, los mordi. Luego agarre lass pinzas. Las coloque con precisión, una en cada pezón. Eran suaves, pero firmes. Apretaban, y al mismo tiempo le hacían temblar. Dolía… pero era un dolor dulce, rico.
Se ves tan perra con las pinzas puestas… susurre cerca de msu oído su cuerpo pide castigo, y yo se lo voy a dar.
Mis manos abrían sus piernas. Le colocó una almohada bajo las caderas, elevándola . El plug seguía en su lugar, recordándole que no tenía escape. Y mi lengua descendió hasta su sexo.
Mmmm que rica pussa
Lamía con intensidad, con hambre. Mi boca atrapaba su clítoris, lo succionaba, lo presionaba con la lengua. Au cuerpo se arqueaba involuntariamente. Las pinzas en sus pezones se agitaban con cada sacudida. Gemía fuerte, sin pudor. Las esposas le impedían tocarse. Estaba atrapada…
Esta deliciosa… murmure entre lamidas la quiero así: temblando, mojada, sometida.
Se corrío tan fuerte que sentí el grito rebotar en las paredes. Un orgasmo líquido, explosivo, caliente. Yo no me detuve bebi de ella como si fuera agua bendita. Sus piernas temblaban. Su vientre se contrajo. Abierta totalmente para mí.
Le quite el antifaz, y me vio ahí estaba yo lamiéndome los labios, con los ojos prendidos en llamas.
Quiere más? Si porfavor suplico..
Le libere las muñecas. Las marcas de las esposas en su piel le recordaban que ya no era una mujer de casa esta noche. Ya era mía . Una muñeca entrenada. Una puta bien usada.
La puse de rodillas. El plug seguía insertado, brillante, pesado. La coloque frente a mi. Saque mi verga por la abertura del pantalón, dura y firme. Me la acaricie una vez, y luego se la ofrecí.
Chupemela toda..
Abrio la boca. Se la metío entera, sin protestar. Le agarre del cabello con una mano y le marcaba el ritmo. La boca se le llenó de saliva. Me la chupo con ganas, con desesperación. Me gustaba como se iba poniendo dura en su boca , de mi salieron unos gemidos y mi respiración agitada.
Eso… así me gusta murmure entre dientes. Una puta cara que se sabe tragar bien la vergota que le dan.
La saque de su boca y le escupi en la boca. Mi saliva resbaló por su mejilla. No dijo nada. Solo saco la lengua y la paso por su labios.
La levantó y la hice colocarse a cuatro patas, sobre la cama. El plug seguía en su interior, vibrando con sus movimientos. Lo retire con lentitud, y ella gimio fuerte, sintiendo el vacío que dejaba.
Ahora sí… preparese . Me toca a mí.
Le retire el plug con lentitud mientras el metal se deslizaba fuera de ella, dejando un vacío tibio, palpitante, que parecía exigir ser llenado otra vez… pero con algo vivo.
Me coloque detrás de ella. Aplique lubricante sobre mi verga y luego la frote entre sus nalgas. La punta caliente presionó contra su ano. Se arquel se y aferro a las sábanas.
Shhh… ya estás lista, muñeca. Respire Va a sentirlo entrar. Empuje lento pero firme.
Su ano se abrió a mi grosor como si lo recibiera por instinto. Provocándole un dolor delicioso que eso le provocaba. Cada centímetro que avanzaba le hacía temblar. Gemía como una perra en celo, como una niña traviesa que por fin probaba el castigo.
Asiii asiiii traguesela enteraa
Cuando estuvo completamente dentro, me quede quieto. Mi verga palpitando en su interior, ensanchando cada fibra. Yo jadeaba por encima de ella la tomé de las caderas y comence a moverme, primero lento, luego con ritmo. La fricción era intensa, salvaje, sucia.
El placer me quemaba. Su ano se dilataba cada vez más con cada embestida. El eco de nuestros cuerpos chocando llenaba la habitación. Su cara aplastada contra la cama, sus tetas rebotando con cada empujón, sus gemidos cada vez más rotos.
Se entreno para esto, ¿verdad? Le decía al oído mientras me la cogia. Ese culo nació para que me lo coja así .
Ella solo gemia ahhhhh siiii
En un movimiento fluido, la gire boca arriba, le alce las piernas y la penetre vaginalmente sin pausa. Mi verga entró empapada. Su interior lo recibió con ansiedad. Me la estaba cogiendo como una puta profesional… pero con alma de muñeca mimada.
Mis embestidas eran profundas, cada vez más fuerte.
Es una puta de lujo le dije, De esas que uno no se olvida jamás.
Pare pare me voy a orinar me dijo cosa que solo hizo más que animarme a cogerla más fuerte.
Me detuvo solo cuando note que se corrío por segunda vez. Su squirt salpicó la cama, caliente, involuntario, brutal. Me detuve ,la vi temblar, y me rei, satisfecho. La bese. No fue tierno. Fue un beso recordándole que era su dueño.
Baje. Le abri las piernas y la lami como si el squirt fuera mi premio. Mi lengua se perdió entre sus labios, succionando, chupando, jugando. Mientras tanto, le meti un dedo en el culo con una mano, y le masturbaba con la otra.
Ninguno de los 2 pensaba en nada en ese momento. Era placer. Solo eso. Puro. Sucio. Perfecto.
Vamos a beber le dije levantándome
Nos sentamos al borde de la cama. Yo desnudo, ella sudada, despeinada, con la piel enrojecida y los pezones marcados aún por las pinzas. Le di un tequila se lo bebio de un trago, con su sabor mezclándose con los restos de nuestros sexo.
Me la voy a coger otra vez… pero esta vez quiero verla en el espejo.
La coloque de pie frente al espejo lateral. Me puse detrás de ella. La abrace por la cintura. Meti mi verga otra vez hasta adentro y me la cogí lentamente mientras ella se veía siendo tomada. Su cara de placer, sus tetas rebotando, su vagina abriéndose para mí una vez más…
Me corro otra vez ya no aguantooo gimió
Acelere mis embestidas su vagina me apretaba la verga y ambos nos corrimos en un orgasmo delicioso llenando su interior con abundante leche ambos caímos rendidos en la cama.
No sabía cuánto tiempo había pasado. La habitación olía a sexo, a sudor y a tequila. Sus muslos aún temblaban, y el eco de los gemidos flotaba en el aire . Ella estaba tendida boca abajo, con las piernas abiertas, la piel húmeda, el cabello revuelto… y una sonrisa de placer absoluto.
Yo estaba recostado a su lado, acariciando lentamente la curva de au espalda con la yema de mis dedos. La miraba como quien contempla una obra bien terminada. Pero dentro de mi había más. Mucho más.
Sabe que es lo que más me pone loco? Pregunté
Que ?
Que no finge, que todo lo que siente lo grita y eso me vuelve loco.
Le bese la nuca. Luego me levante. Me paseó desnudo por la habitación, tan cómodo, tan dueño de todo. Abri el cajón junto a la cama y saque algo que hizo que su cuerpo, por instinto, se tensara otra vez.
Un látigo de tiras negras, de esos que no cortan… pero que saben dejar huella. Lo agite una vez en el aire. Sonó suave, pero cargado de promesa. Luego saque una vara delgada, tipo riding crop, con una punta pequeña de cuero.
Confía en mí?
Ella asentio estaba dispuesta
Pongase en cuatro. Quiero verla desde todos los ángulos.
Se levanté sobre sus rodillas. Su cuerpo ya sabía obedecer su trasero elevado, sus pechos colgando, su respiración corta.
Le metió el plug anal una vez más. Esta vez entró con facilidad. Su ano se abrió dócil, obediente, caliente. Ella gimió cuando sintio la presión dentro de ella. Me encanta esa sensación de tenerla llena… usada… lista.
Muy bien ahora viene el verdadero castigo
Le acaricie las nalgas con la mano, y luego solte el primer golpe con el látigo. No fue fuerte. Fue perfecto. Un latigazo suave, múltiple, como si su piel se encendiera en tiras finas.
Otro
En la entrepierna.
Su clítoris se estremeció. La mezcla de calor, miedo, deseo, la hizo gemir largo, ronco, sucio.
Le gusta que la castigue?
—Sí… me encanta…
¿Y si le pego en esa pussa mojada?
Pídalo le dije.
Pegueme en la pussa ahí,… pegueme donde me gusta…
El látigo cayó directo sobre su vagina La sensación fue electrizante. Un golpe rápido, cálido, húmedo. Se arqueo El plug dentro de ella pareció moverse, como si se hiciera parte del castigo
Le di otro. Más fuerte. Y luego otro más. Sus labios vaginales latían de placer, y entre ellos escurría su excitación sin pudor.
Me acerque. Con mucho cuidado, quitó las pinzas de sus pezones.
Le abri las piernas y las colocó ahora en los labios de su vagina. Una en cada lado.
Le duele? Pregunté
Si pero me gustaa
El dolor era agudo, breve… pero exquisito. El placer se volvió mental, sucio, absoluto.
Me siento como una obra de perversion perfecta me dijo
Mírese le dije mientras la ponía frente al espejo Una puta de lujo, con las pinzas en su pussita , el plug bien metido en el culo, y la piel marcada por mi látigo.
Ella apenas podía hablar. Solo respiraba agitada, mojada como si sui cuerpo se derritiera en placer.
Y entonces vino la vara..
Me coloque de pie frente a ella y comence a acariciar sus senos con la punta de cuero. Al principio, suave. Luego más firme. La deslizó por sus pezones adoloridos, y le azotó con precisión en múltiples ocasiones.
Ahhh! grito. Pero no fue dolor. Fue liberación.
Otro golpe. Más fuerte. Justo en el centro de sus tetas.
Duele? Le pregunté
Si.. pero me gustaaa
Dígamelo bien!
Me encanta! Deme más! Castiguemeeee!!!
El último golpe se lo di en ambos pezones al mismo tiempo.su cuerpo se estremeció. Un orgasmo puramente mental, sucio, delicioso. Procedi a retirar las pinzas.
Póngase en 4 le dije
Obedeció sin pensar, subió las rodillas a la cama, abrió bien las piernas hundió el pecho y la cara contra el colchón y alzó el culo hacia el techo como una puta bien entrenada. La espalda arqueada la pussa chorreando, el ano expuesto.
Era una imagen deliciosa de ver.
Me coloque detrás de ella y le acaricie firme las nalgas con la palmas de mis manos. Las abrí, le escupí y le adore su delicioso trasero.
Mírese que deliciosamente destruida está y aún así me súplica por más.
El plug seguía dentro. Lo toque, lo gire un poco, lo bese con la lengua. La hice gemir con solo sentir su respiración caliente ahí.
Y entonces lo hizo. Lo retire lentamente haciendo presión hacia afuera, girándolo con suavidad mientras lo deslizaba.
Se lo voy a llenar mejor
Ahora quiero sentir cómo me traga de verdad.
El plug salió con un sonido húmedo, seguido de un gemido suyo, grave, tembloroso. Su ano quedó completamente abierto vulnerable y listo.
Y entonces comenzó el verdadero juego.
Primero, mis dedos. Uno, dos, tres. Todos lubricados, suaves, seguros. Su cuerpo los recibió como si ya los conociera, como si los necesitara.
Respire y sienta le dije..
Su esfínter se abrió. La presionaba con firmeza. Despacio. Constante. Con dominio. Mi mano avanzaba, nudillo por nudillo, como si la abriera con una llave invisible. Ella gemía. Jadeaba.
Hasta que su culo quedó completamente abierto para mí me puse de rodillas detrás de ella y se la metí de un golpe hasta adentro que entró sin resistencia alguna la sacaba completa viendo su ano abierto y la volví a meter hasta el fondo.
Ahhhhhh…! grito, con la cara aplastada contra la cama, los brazos temblando, el cuerpo arqueado
¡Sí, Diego ¡Demela toda!
La dejó así. Quieta. Llenándola. Su ano se adaptaba. Se expandía. Palpitaba. La masturbaba por delante mientras mi otra mano le sujetaba por detrás.
Ahhhhh rompame el culo
Se desplomó en la cama quedando totalmente acostada boca abajo con mi verga hasta adentro.
Y comence a penetrarla más duro que nunca su espalda se arqueo sus gritos se escuchaban por todo el hotel.
Ahhhhhhhh ahhhhhhh ahhhhhhhhh
Asiiiiiii
Que ricooooooooo
Asiii asiiiiiii
Era el orgasmo más animal de su vida. Sudado. Salado. Interno. No fue un grito… fue un colapso.
Se corrió sin que nadie le tocara el clitoris.
Cuando por fin retire mi verga con cuidado dejándola vacía de nuevo…
Pero aún quedaba una parte de ella
La gire de lado, le acomode las piernas, y sin decir una palabra, empece a trabajar en su vagina.
Uno… dos… tres dedos. Luego más. Le abría con calma. Ella gemía y se mordía la muñeca. La vagina se abría. Goteaba. Pedía.
Presione mis dedos estimulando su punto G y ella gimio nuevamente
Ahhhhh destruyame la pussa!
Me incline sobre ella, le mordi la espalda baja
La sujete con fuerza y la embesti con mi mano.
La posei como a nadie.
Le vino un squirt sucio, escandaloso, directo a mi muñeca.
Ahhhhh mierda me meooo
Grito, gimió y solto lágrimas calientes por el placer que le quemaba desde dentro.
Sali lentamente, dejando sus dos entradas dilatadas, palpitando, abiertas como bocas satisfechas. Ella ya no era ella . Era solo una objeto feliz. Una muñeca de carne reventada por el deseo.
La abrace por detrás. La bese en el cuello.
Es perfecta. Esta noche no la olvido jamás.
Ella solo sonrió, aún desnuda, aún temblando pero completamente llena.
Está hecha para esto. Para ser adorada y castigada a la vez. Nos quedamos abrazados unos minutos. Respirando. Volviendo.
Y yo en silencio, empece a acariciar entre las piernas una vez más… porque la noche aún no se terminaba.
No sabía si era noche o madrugada. La habitación olía a deseo viejo, a sexo profundo, a sudor seco sobre las sábanas. Su cuerpo era una masa temblorosa de placer: su ano sensible por tantas entradas, su pussa hinchada de tanto uso, la piel marcada por los juguetes, los labios vagamente partidos por tanto gemido.
Me la cogi una y otra vez, alternando sus orificios. Le di nalgadas, la lami,la escupi la bebi toda. La hice lamerme los dedos después de meterlos en su culo la obligue a gemir mi nombre una y otra vez. Le llene la boca de semen, me vine dentro, me vine fuera, y volvi a ponerme duro.
El sexo no se detenía. Solo cambiaba de ritmo. A veces suave. A veces brutal
A veces con tequila.
Cuando el cielo empezó a clarear,
Tenía una palabra clave que era rojo por si el dolor era más de lo que podía soportar que nunca utilizo siempre fue un dolor rico y yo siempre me maneje con mucho cuidado.
Me dijo: mi cuerpo ya no tiene fuerza. Tengo el culo adolorido, la vagina húmeda, los muslos marcados, los labios hinchados de tanto mamar.
Definitivamente nunca voy a olvidar está noche pero necesito irme a mi casa ya o no voy a poder ni manejar ya no puedo mas me dijo.vamonos le respondí , recogí todo y maneje su auto hasta la garita de su condominio bajandome antes la desperté por qué se había quedado dormida le di un beso profundo abrí su bolso y le metí un fajo de dólares
Que es eso me preguntó? ( Yo ya le había dado los 1,000 dólares antes)
Un regalo. Porque no todos los días uno se coge a una muñeca tan deliciosa como UD. Son mil más, y no acepto que me los devuelva.
Le bese y le mordi el labio.
Gracias me susurro
Me baje del auto ella se cambió al asiento del piloto y se fue yo por mi parte pedí un taxi para mí casa.
Estaba exhausto muerto y muy satisfecho.
