Como dejó de ser su sobrina querida para convertirse en su puta y amante

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Estaba en mi casa cuando llegaron mi hermana y mi sobrina para llevarse a mi esposa de compras. En medio del salón hubo una disputa porque mi sobrina no quería ir con ellas a lo que yo les dije que se quedara conmigo que no molestaba. Las tres aceptaron, mi hermana le dijo que subiera al piso de arriba y se cambiará, poniéndose ropa más cómoda y cuando mi esposa estuvo lista se marcharon las dos cuñadas. Al rato bajó mi sobrina con una sudadera rosa la cual cubría el bikini y debajo un pantaloncillo minúsculo ajustado a su culito toda ropita de mi hija.

? ¿qué quieres hacer?- le pregunté

? ¿Te importa que juegue a la consola?- Me preguntó

? Sin problema- le respondí

Le puse un juego en la playstation y ella se puso a jugar sentada en el suelo. Ya había pasado media hora desde que las dos cuñadas se fueron. Ella jugaba en el suelo yo me senté a su lado. Miraba su joven cuerpo y cómo sus pechos se movían al balanceo de las manos con el mando. Miraba su sudadera rosa y debajo un pantaloncillo minúsculo ajustado a su culito y a su chocho.

Me estaba relamiendo como el lobo cuando observa el ganado de ovejas, ella tan inocente sin saber que era un cordero en el matadero y que yo iba a ser su lobo.

Poco a poco bajé mi mano y de su cintura la posé sobre su chochito y comencé a acariciar, ella seguía en el juego ensimismada y propinando palabras mal sonante. Yo seguía acariciando su almeja por encima de su pantalón a lo que ella me miró pero luego siguió con el juego.

Metí mi mano dentro de su pantaloncillo a lo que ella respondió mirándome fijamente y luego mirando la televisión, ella no sabía lo que pretendía.

Metí mi dedo en su coñito, y ella lo sintió.

? ¿Qué haces tito?- me preguntó.

? Shhh, calla cariño y sigue jugando.- le dije.

Seguía metiendo mi dedo en su coñito y la escuchaba gemir y a la vez quejarse de que la estaban matando en el juego. Yo seguía metiendo mi dedo dentro de su coñito y ella cada vez gemía más a la acción de mis dedos. Con la otra mano la abracé y con ello pude intensificar la acción de mi dedo en su coño, ahora podía meterle dos dedos a la vez sin que interfiriera con su juego, pero si con su placer porque su gemidos y suspiros eran cada vez más fuertes.

Al rato saqué mi mano de su coñito y comencé a bajarle su pantaloncito sin decir palabra y sin molestar a su juego en la consola, con dos rápidos movimientos se los saqué, y ella se volvió a sentar sobre su trasero a seguir jugando a la consola. Le abrí la piernas encontrándome con su coñito. Me metí dos dedos en la boca y comencé a meterlos dentro de su coño mientras que con la otra mano la abrazaba pegando su cuerpo a mi cuerpo y echando mi aliento a su cuello.

? ¿Te gusta lo que te hace tu tito?- le susurré al oído.

? Si, mucho.- me contestó.

? Me alegro porque esto no ha hecho más que empezar.

Desplacé la mano que la abrazaba para bajarle la cremallera de su sudadera, dejando a la vista su bikini, luego pasé mis dedos por encima de sus pechos haciendo que su pezones se despertarán, seguidamente lo desnudé desde arriba y desde atrás dejando sus pechos al descubierto. Con mi lengua comencé a darle placer con la punta sobre su pezón algo que le gustó ya que enseguida se pusieron más duros. Paró el juego

? ya tito, que me estoy poniendo mala.- dijo y echó la cabeza hacía atrás

? Shhh, deja a tu tito hacerte disfrutar y diciendo esto aproveché para quitarle el mando de las manos y ponerlo sobre el sofá le quité la sudadera dejándola completamente desnuda la besé en lo pechos y luego en el cuello para más tarde comerle la boca, mi gran lengua se abría paso en su pequeña boca la cual intentaba dar la bienvenida con su lengua. Tras un rato besando le hice que se sentara en el sofá y abriendo las piernas comencé a lamer su coño. Le lamía su coñito con mi gran lengua, cosa que le encantaba luego con la punta de mi lengua jugaba con sus labios en busca de su punto de placer. Oía a mi sobrinita gemir de placer y preguntarme qué es lo que le estaba haciendo que le gustaba tanto yo seguía metiendo mi lengua en su coñito una y otra vez y ella gemía de placer.

Ya le había hecho gozar mucho y era mi turno, me levanté del suelo y saqué mi polla de mi pantalón, ella seguía alucinada con la comida de coño que le había hecho y no reaccionaba así que puse mi polla en la entrada de su boca. Ella al sentir algo en sus labios comenzó a chuparlo instintivamente, luego yo hice que pusiera una de sus manos sobre mi polla mientras la chupaba. Mi sobrina poco a poco se metía mi polla en su boca girándola para mi placer como si la estuviera exprimiendo, quizás no tenía mucha experiencia pero sabía improvisar.

Llevaba un rato comiéndome la polla e iba a conseguir que me corriera así que le quité la polla de la boca y la levanté. Me senté en el sofá e hice que ella se sentara encima mío, dirigí mi polla hasta su coñito el cual estaba estrello para mi polla, pero no tardó en dar cabida su coño a mi polla, mientras la besaba en su boca saboreando el aroma de mi polla al igual que ella saboreaba el aroma de su coño de mi boca. Una vez que mi polla estaba dentro de su coño la tome del trasero y comencé a sacarle y meterle la polla repetidamente. Ella al principio aguantaba cada embestida pero cuando la envestidas se repetían una y otra vez y la violencia de estas también acabó por gritar de placer algo que me encantó, escuchaba como esa boca que antes maldecía por el juego ahora maldecía por la acción de mi polla en su coño. Dio un grito muy fuerte ? SIIIIIIIIIIII?, se había corrido mi sobrina había tenido su primer orgasmo, según me contó posteriormente, yo seguí follándomela sin tregua hasta que me corrí dentro de su coño, quedando ambos exhaustos con el esfuerzo.

Con mi polla aún dura en su coño y habiéndonos corrido lo dos nos besamos una y otra vez como dos jóvenes amantes, olvidando que eramos tío y sobrina. Cuando las fuerzas nos volvieron nos levantamos y nos fuimos a la piscina a refrescarnos desnudos en el agua. En la piscina tuvimos también nuestra sesión de sexo acuático, estuvimos todo el día desnudos por la casa aprovechando cualquier lugar para echar un polvo, cocina, ducha, hamacas de la piscina cuando estaba llegando la hora en la cual vendría las dos cuñadas nos vestimos y nos quedamos viendo la televisión como una sobrina y su tío que ven juntos la tele.

Tras ese día hemos repetido, muchas veces la recojo del colegio para llevarme a follar algunas veces en el coche otras en mi casa. Ella se ha convertido en mi amante y yo en su semental..

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