Anécdotas de mi esposa Mary Puta

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Hola a todos, una vez más me permito publicar otro relato en donde los protagonistas somos; mi esposa Mary, Yo, Héctor y el novio de Mary, Panchito. Nuevamente les informo que los nombres están cambiados, pero los hechos son reales, mismos que sucedieron hace poco más de cuarenta años.

Mary y yo estabámos en la edad de, ella 28 y yo 32. En ése tiempo, con dos hijos. Ambos trabajábamos para diferentes dependencias del gobierno federal y, en lo privado estábamos viviendo una situación muy singular debido a que después de mucho insistir mi esposa había aceptado tener relaciones íntimas con otra persona, únicamente para cumplir una fantasía mía. 😊

De ésa manera y, después de mucho trabajo de persuación y de asegurarle que nuestra reputación y estatus estarían bien protegidos, sin temor a nada, pues empezamos a experimentar en ése estilo de vida. Dicho sea de paso, era muy difícil mantener todo en secreto porque mi amigo Pancho no debía saber que yo sabía todo el enjuague entre él y mi esposa y, aunque yo me hacía el loco y de la vista gorda, comoquiera era muy complicado, y, aún así el “noviazgo” de ellos duró poquito mas de dos años.

Todo ése tiempo para nosotros fué de un continuo disfrute de cachondez y morbosidad porque mi deleite era que mi esposa me contara con todo detalle sus encuentros amorosos. Otra dificultad era que mi amigo era nueve años menor que mi esposa. Así que estaba bien lechudo y, podía aguantar bastante echando palos. Echaba uno y, rápido se reponía para seguirle.

Debo admitir que en éste terreno me superaba fácil, además de que su herramienta era más grande y más gruesa que la mía. Por demás sobra decir que Mary estaba mucho muy felíz, tanto así que yo notaba que aunque su relación era como un juego, a veces parecía que él era más importante que yo mismo, pero nunca se lo reclamé a ella. Me bastaba verla felíz.

Tanto se llegó a entusiasmar con mi amigo que varias veces me hizo que fuéramos a esperarlo a la salida de su trabajo a las 10:30 pm cuando tenía el segundo turno, una vez que fuimos de vacaciones a San Luis Potosí,también lo hizo que pidiera vacaciones en la misma fecha para que nos acompañara. Esa vez también las disfrutamos mucho porque aunque nos hospedamos en cuartos separados, mi esposa tuvo sus escapadas después de dormir los chicos.

   Una de las peticiones que Pancho le hacía a mi mujer, era que Él quería estar con ella toda la noche y, nunca se había podido hacer hasta que al fín se logró. Fué de la siguiente manera. A mi esposa le preguntaron un día en su trabajo si acaso ella podría ir a Nuevo Laredo a hacer una auditoría a las oficinas de allá, porque no había alguien de momento que fuera.

Entonces ella me avisa que la próxima semana tenía que ir a hacer ese trabajo y tenía que ir. Por mí no hay problema, le dije. Yo no te puedo acompañar. Y, es ahí dónde a ella se le viene a la mente que; que tal si le dice a su noviecito que la acompañe?

Para pronto, a mí se me ocurre que estaría buenísimo. Así, le cumples su caprichito y, yo, acá a lo lejos me hago no sé cuantas masturbaciones pensando en lo que va a hacer. Total, que acordamos que sí. Ella le avisa del trabajo que le encomendaron, y él gustoso acepta ir. En su trabajo arregla el permiso por dos días y se inventa una excusa en su casa.

De modo que llegado el día, yo llevo a mi esposa a su trabajo con todo y maleta. Ella recoge allí, la papelería que iba a ocupar y su oficio de comisión. Más tarde ellos la llevan a la Central de Autobuses y, allí se encuentra con su novio. En ésa época no había celulares, sólamente telefonos de línea, así que todo lo que yo quería saber tuve que esperar a que ella regresara a Monterrey o, tal vez en la noche llamaría a la casa. Y, sí. Si llamó a la casa esa misma noche. Contestó la muchacha y me la pasó.

  Le pregunto; que qué tal, cómo le fué en el trabajo y, ya rapidamente me hace un resumen de lo que hizo y, me dice que ya está en el hotel, y se ríe, recalcando; “ya estoy en el hotel”, me supuse que no me iba a decir nada más porque de seguro Panchito estaría alli cerca. Todo está bién, me dijo.

-Espero terminar para el mediodía, y si nó, pues yo te aviso.

Esa noche, me tocó dormir a los chicos y ya después sólo en mi cama me dediqué a divagar con todo el morbo que pude imaginando lo que estaría haciendo mi esposa con su novio.

No me equivoqué ya que al regresar mi esposa me contó todo lo que pasó en ése día y durente la noche que pasaron allá solos. Para mí, era algo que yo siempre había querido que sucediera ya que acá en nuestro medio no era posible. Y en otra ciudad, lejos de nuestro medio, pues tuvieron la libertad de andar por las calles sin ningún temor de ser reconocidos.

Me dice mi esposa que después de que salió de la oficina, ella rechazó una invitación que le hicieron para llevarla a comer. En lugar de éso, se encaminó al hotel donde la estaba esperando Pancho. Dice que se echaron un rapidín y, se dió un duchazo y salieron a caminar por ahí, entraron a algunas tiendas y luego a un restaurant.

Después de eso regresan al hotel y, ahora sí; a darle duro que a éso fué mi amigo. Me contó con todo detalle cómo y cuantas veces lo hicieron que lo gozó como nunca y, que de ése modo era lo mejor. No como lo hacemos aquí en la casa, a escondidas y rápido. Lo más cachondo para mí hubiera sido verlos cogiendo, pero nunca se me dió la oportunidad.

Otra cosa que me provocaba mucho morbo era que tenía la esperanza de verlos como pareja, en la calle, caminando o sentados en la banca de un parque o fajando. Al tiempo, se me dió la oportunidad de verlos así, de lejos. Fué en un parque de diversiones. Esa vez llevamos los chicos a la Alameda. Allí se instaló una feria y, pues los chicos querían subirse a todos los juegos. Les comento que yo me mareo con facilidad, así que sólo a algunos podía subirme a cuidarlos.

Pancho y mi esposa quisieron montarse en los juegos para grandes y les dije; adelante, vayan ustedes, yo mientras voy a comprarles nieve a los chicos. Nos perdimos por ahí, y me puse a mirarlos a ellos cada vez que la máquina daba vueltas y, pues ellos sin saber que no los perdía de vista pues ni se cuidaban. Fué así que los ví, bien abrazados y de vez en vez se daban besos, mis chicos ni cuenta se daban.

Cuando bajan del juego ése, se suben a otro, y luego a otro más, y lo mismo. Se comportaban como si estuvieran solos, hasta que ya después se van al lugar donde nos dejaron y, es entonces que ya mi vieja lo suelta, porque ella era la que lo traía abrazado. Nosotros estabamos en otro lugar y,desde allá los ví. Son recuerdos muy bonitos que conservo de aquellos días.

Otra anécdota que no he olvidado de ellos es cuando a mí, en mi trabajo me comisionan para ir al Distrito Federal a la sede de la Secretaría a tomar un curso de actualización con duración de una semana. De hecho fuimos dos personas, otro compañero y yo. Como normalmente yo iba por mi esposa a recogerla al trabajo, pues ahora tenía que irse sola en el camión urbano. Era como fines de noviembre o principios de diciembre. Los días son cortos y anochece temprano. Entonces le comento a Mary y le digo que le voy a decir a Pancho que si el podrá ir a esperarte todos los días de ésa semana. Ella, desde luego que acepta.

Entonces, un día estando en casa y el susodicho presente, le hago la propuesta.

  • Oye; me dá mucha pena, pero te quiero pedir un favor.
  • No, no. cualquier cosa, ya sabes. En lo que pueda, estoy para servirles.
  • Se trata de lo siguiente: La próxima semana me voy a ausentar por cuestiones de trabajo y, quería pedirte que si podrías ir todos esos días a esperar a Mary al trabajo. Es que no quiero que ande sola en los camiones.
  • Desde luego que sí. cuenta conmigo para éso y cualquier otra cosa que necesiten. Ya sabes.
  • Bueno, pues de antemano te lo agradezco.

Palabras más, palabras menos, así le acababa de entregar a lobo el cuidado de mi ovejita. Y, con testigos para que no se anduvieran escondiendo. El curso que hice empezó en lunes, así que me tuve que ir el domingo anterior y, ya no supe nada hasta mi regreso.

Mary me contó todos los pormenores y pormayores. A mi regreso le pregunto que cómo le fué, que si no me extrañó, y me dice que no. Que todo muy bién, Que quedó bien cogida. Todos los días echaron palo y, ya el sábado, mi amigo se quedó a dormir con ella.

Desde luego que tomando todas las precauciones ya que mi hijo mayor lo encerró en su cuarto y no se dió cuenta que Pancho se quedó a dormir aquí. Entre semana, después de que llegaban a la casa, se quedaba un ratito en la sala mientras mi esposa le preparaba algo para cenar, entretanto la chica que nos cuidaba los chicos los recogía a su cuarto para mandarlos a dormir, así que ellos para no hacer ruido se salían al patio trasero y allá mismo hacían sus cosas, en la oscuridad.

Me decía que lo primero que hacía era quitarse el calzón, y así andaba de allá para acá, se ponían a agasajarse pegados a la pared y, cuando ya la iba a penetrar la ponía de perrito o, también cogían parados en el pasillo; ella levantaba una pierna y se la dejaba ir toda. Pero lo más rico era cuando le levantaba las dos piernas y la recargaba contra la pared.

Dice que se le iba toda y se acordaba de cuando nosotros andabamos de novios, así le hacíamos en la calle, claro, de noche y cuando se podía. De esa manera, todas las noches de ésa semana así le hicieron con excepción de la noche del viernes y sábado que ya sólo mi esposa y los chicos estaban en casa.

Toda esta plática para mí fué muy erótica, ya que de inmediato me prendía y, le pedía más detalles, hasta le pregunté si a alguien de su trabajo no se le hizo raro que no fuera yo a esperarla a la salida. Dice que para evitar eso, al segundo día le dijo que la esperara una cuadra de distancia, así que no hubo ningún problema con éso.

Otra cosa digna de recordar es que durante los dos años de relación, hubo algunas veces que se enojaron y se distanciaron por algunos días, pero luego volvía y yo como siempre, me hacía el pendejo, como que no sabía nada. Así que el día que se aparecía por casa, le preguntaba; Qué pasó¨?, que te habías hecho?

  • Nada, nada. Es que andaba ocupado en algunas cosas, y ya, mi esposa lo perdonaba y seguían como antes. Quedo pendiente de relatar lo que pasó cuando Mary salió resultó embarazada.

By: Anónimo 💕

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AlfredoTT
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