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Algo asombroso (V)

Algo asombroso (V) 2

Tirados quedamos en la cama después de una buena sesión de sexo, nuestros cuerpos agitados necesitaban reponerse un poco, así que pedí una botella de champagne para brindar simplemente por nuestra unión, un gesto que sin dudas a ella le encanto muchísimo, pues le encantan esos gestos y las sorpresas y ser bien atendida en todos los aspectos, no solo en lo referente a los sexual, al rato nos informan que nuestro pedio ya esta a nuestra disposición, y dos copas para el brindis, así que me dispuse a abrir la botella y servir su contenido, un beso con gusto a alcohol envolvió nuestras bocas y algo me dijo que nuevamente estaba por desatarse el huracán, ya que mi pene estaba dando señales al respecto.

Ella tomaba un trago de champagne, mientras me besaba con su lengua, en mi boca sentía la espuma y su lengua jugar, de a poco fue bajando hasta quedar frente a mi verga totalmente erguida, otro sorbo de alcohol y a jugar con mi pene, sensación inigualable si las hay, mis gemidos y hay mamita me vas a matar salían de mi voz, otro trago y otra mamada de verga, así cómemela toda, trágatela hasta el fondo, mi verga entraba y salía de su boca, y yo pronunciaba sonidos de placer.

Decidimos cambiar de posición, así que le pedí que se ponga de espaldas en la cama, tome el resto de la botella, y se lo fui esparciendo muy d a poco en su cuerpo, tome de su ombligo, tome de sus tetas mientras se las chupaba con locura, hasta que el final, lo tome de su vagina, una mezcla de gusto a sexo y alcohol verdaderamente alucinante.

Posteriormente pasamos de la cama al agua, en un baño de agua y espuma, sus masajes en mi espalda tan reparadores y por cierto muy excitantes también, venían de maravillas, y acomodándome como para montarme fui introduciéndose mi verga dentro de su vagina, mientras sus tetas me bailaban delante de mis ojos haciéndome excitarme cada vez, el agua no alcanzaba para apagar el fuego reinante, el aroma a esencia y sexo era embriagador, nuestro gemidos resonaban en el interior, ella se movía salvajemente y bien profundo, gritando muy placenteramente, sus manos buscan mis huevos, los apretaba y de a ratos jugaba con su índice en mi ano, cosa que me pone en éxtasis total, tanta locura me hizo tomarla por su cintura y darla vueltas arqueando ella la espalda como una gata en celo, de un solo golpe se la introduje en su interior hasta el fondo, un suspiro profundo salio de su boca, mientras balbuceaba alguna palabra, me encanta papito, dámela toda así, aaaahhhh… mmmm…, que rico, le explore el ano con un dedo para dilatarlo, y de su vagina pase al culo en cuestión de segundos nada mas.

Trate de mantener la calma pues no quería apresurar nada, así que introduje el glande y de a poco fui empujando mas hasta que este totalmente adentro, de tanto placer ella decía me vas a partir cariño, pero no te detengas, me encanta, la quiero toda, yo le respondí si no te preocupes, es toda tuya totalmente, así que se la mande hasta el fondo, mis huevos rebotaban en sus nalgas, los dos nos movíamos al unísono, el meta y saca era espectacular, pronto estaba por acabar, y después de un rato estalle en su interior, le descargue buena cantidad de leche caliente, que ella disfruto plenamente.

Juntos secamos nuestros cuerpos llenos de pasión en esas horas, ya faltaba poco para que el turno terminara, pero no queríamos que terminara jamás, sintiendo esa sensación de ser infieles y felices al mismo tiempo, podíamos vivir nuestra relación a nuestra manera, así que la tomo por la cintura, ella me rodea con sus dos piernas por detrás, y nos besamos largo rato, mientras nos susurrábamos palabras al oído, que tanto nos gusta decirnos, y apoyándola de espaldas a la pared, le hago sentir mi verga por su concha, sin penetrarla, a ella le encanta ese juego hacerla desearla hasta que suplica, por favor dámela quiero sentirte dentro de mí papi, y yo mas me hago rogar, con sus contoneos busca y trata de penetrarla, pero no puede, hasta que de a poco la voy complaciendo, sus gemidos aun retumban en mis oídos, mientras sus brazos rodean mi cuello y con sus manos juega con mi cabello, el bombeo ya era cada vez mas acelerado y más profundo, hasta que todo llego a su fin, ambos en un orgasmo profundo, y con el también el turno en el hotel de una pasión desenfrenada.

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