A mi esposa se la cogió un señor viejo pero vergudo

Duración estimada de lectura: 4 minutos

Visitas: 276,670

Mi mujer me cuenta que antes de casarnos ella, ya mayor de edad con 20 años, trabajaba en una tienda de ropa. Al comenzar a trabajar la primera semana fue puro ambiente de trabajo, sin embargo al comenzar a ganar dinero se empezó a arreglar y a vestir más sexy, a lo que el dueño la empezó a observar. Ella tiene unos pechos increíblemente bonitos y enormes y él se los miraba demasiado. Ella con toda la coquetería de una joven sentía como se la comía con la mirada, y la invitó a comer. La primera cita fue para conocerse; el señor le llevaba 15 años y era muy alto como de uno noventa y ella uno cincuenta y ocho. La llevó a un buen restaurante, ella nunca había asistido a uno de primera y al instante le llegó como novio y se besaron tiernamente. Posterior a ello comenzaron a salir y él a comprarle ropa más sexy y a fajarse cabrón (ella era virgen) y por primera vez tomaba tequilita, solo una luego dos y así, hasta que en una de esas salidas la convenció de llevarla al hotel, pero solo para darse unos fajes increíbles y unos repegones.

La siguiente salida a los tres días, la llevó al mismo hotel y ya en el cuarto él la acomodó boca abajo en la cama y le dio un masaje agarrándole las nalgas y la sujetó del cabello, le restregó la cara con el bulto de su verga y ella hundió el rostro en su entrepierna, respiraba agitadamente. Él le daba más caricias en todas las nalgas redondeándolas y ella sentía su vagina húmeda y él seguía apretando sus nalguitas y de pronto ella le dio una mordidita en su verga por encima del pantalón y él le recorría la raya de sus nalgas y ahora le subió el vestido y le quitó las medias, restregándole el bulto en la cara y él le dijo “ya sabes lo que quiero”, y ella dijo “nunca he mamado una” y él le dijo con cariño “anda, ella te quiere”. Y ella bajó la bragueta y salió una verga gorda y enorme y muy parada, se la acercó a los labios y le dio una chupada a la cabeza, directa a su punta de la verga y se retorcía el señor. Comenta que la verga no le cupo en la boca, ella estaba excitadísima porque ella sentía que se la paraba porque él la deseaba, y le salía mucho lubricante. Le hundió los calzones y se los jaló no sin dejar de agarrarle las nalguitas, ella se la metía y sacaba la verga de la boca. Él pide cambio de posición, le quita el brasier y él dijo “qué hermosas chichis tienes” y le arrancó los calzones. Al momento que le agarraba sus nalguitas al tiempo que le chupaba los pezones, en eso se levanta y la carga fácilmente y se pone su lubricante natural y le mete despiadadamente la vergota en su vagina. Ella se retuerce del dolor y de la satisfacción y se mira al espejo que tan penetrada se veía ella con ese gran señor vergudo y él la tiene traspasada y ella se moja tres veces con la verga adentro y una mezcla de sangre y venida de ella los moja a los dos. Él sigue penetrándola y la carga más arriba y se la mete toda sin compasión, ella grita demasiado y rompe por completo la virginidad… ella con su vagina dice que lo mordía y le cupo toda, él se mueve mucho más rápido… saca la verga de ella, la baja con ternura, la hinca y le echa todos sus mocos en la cara de ella… y él le dice “son tuyos, trágamelos”… continuará.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *