Duración estimada de lectura: 24 minutos
Visitas: 5,678
CUCKOLD, ALAMEDA DE MONTERREY, HONDUREÑO
Tengo 35 años, casado con una hermosa mujer de 33, voy a contar la forma en que la vida sexual de nuestro matrimonio cambio la monotonía a partir del verano de 2022, estando en la época de pandemia. En ese tiempo se nos desocupo un local y departamento que rentamos en zona céntrica de Monterey, tenía varios meses que no le dábamos mantenimiento, aprovechando lo tranquilo del trabajo y el tiempo muerto que teníamos, empezamos nosotros mismos a ordenar el inmueble, uno de esos días de regreso a casa, nuestra hija que en esa fecha tenía 4 años nos pidió le compráramos unos dulces de glorias por la alameda de Monterrey, al bajarnos del auto, comento que tenía ganas de ir al baño, le dijimos que esperara a la casa, haciendo la compra de los dulces dice no aguanto, le pedimos el baño al que nos atendió, diciendo que no tenía baño que él iba a los que están en la alameda, cruzamos la calle y mi esposa la lleva a los baños públicos, yo tenía algo de ganas y entre también, al estar orinando entro un hombre muy apurado, alto, 185cm aproximadamente, muy moreno, ancho de cuerpo, desaseado, con ropa que parecía no se la había cambiado en varios días, ojos negros brillosos como cansado o drogado, se veía que era de otro lado, yo me asuste por lo rápido y brusco como se movía y acercaba, volteo algo alterado, en eso se abre el pantalón baja el cierre y se lo baja hasta las rodillas, sacando su pene para orinar, era algo enorme, sin estar erecto era más largo y grueso que el mío estando parado, me mide 9cm, algunos 3.5cm de diámetro, le calcule unos 15 cm de largo, gordo casi negro, donde su piel tapaba el glande, no pude evitar verlo por lo cerca que lo tenía y la situación de alerta en que me sentía, viendo como se jala la piel y sale su glande grueso de un color más claro, saliendo su orina con un chorro a presión y muy grueso, voltea y me dice, no se asuste, soy buena persona, es que no llegaba, soy de Honduras, no tenga miedo, se que me veo malo pero no lo soy, ando en su país para ver si paso a los Estados Unidos, pero me quede porque espero que unos familiares me envíen dinero para poder pasar; no sabía que decir, estaba aun como asustado, solo le dije, esta bien, no se preocupe, termine y me salí, al minuto el sale también y me dice, perdón si lo asuste, no quiero molestarlo, pero no he comido dese ayer, me podría ayudar con algo para comprarme aunque sea un refresco, saque 50 pesos y se los di, me dio las gracias diciéndome que si algo se le ofrece estoy para servirle, que si tiene algo de trabajo o alguien que tenga, por favor le diga, para poder tener para comer.
Viendo como a 5 metros de nosotros a mi esposa que nos observaba; ya que se fue el hondureño se acerca y me dice, porque hablas con ese señor te puede hacer algo, se ve que no es de aquí, le dije, solo me pidió algo para comer y nos fuimos al carro.
Así quedo todo, pasada una semana, fuimos al inmueble donde teníamos acumulado algo de escombro y basura, de regreso bajamos a comprarle dulces a la niña, al regresar vemos pasar al Hondureño frente a nosotros, me reconoce y me saluda, diciendo mis respetos señora, andaba fachoso pero ya no se veía semi indigente como la vez pasada, le pregunte ya comiste, me contesto solo por la mañana, saque 50 pesos y se los di, siguió caminado y se sentó en una banca, mi esposa dice, mínimo que te ayude a sacar los escombros, así se los gana, le comento, estaría bien, que los saque y así se los lleva el camión de basura, deja le digo que si mañana puede, baje de nuevo del carro, me acerco con él y le comente que sí me podía ayudar en eso mañana como a las 11 de la mañana, dijo que sí.
Al día siguiente fui yo sólo, lo vi en la Alameda y lo lleve al inmueble a que sacara la basura y el escombro, no tardo más de 2 horas todo, le pague algo de dinero y al estar haciéndolo me marca mi esposa, que como me había ido, le dije ya terminó, tan rápido respondió, sí, lo hubieras aprovechado para que te acomode los muebles del departamento, le contesto me hubieras dicho, ya nos vamos, me dice, dile que vaya mañana ya para terminar, le digo y quedamos igual recogerlo en la Alameda, al día siguiente ya con mi esposa, lo recogemos, nos acomoda las cosas de un departamento pequeño que esta dentro de la bodega, al verlo trabajar mi esposa dice, es muy trabajador y respetuoso, terminamos y nos fuimos a casa.
Recuerdo que era jueves, día en que nos reunimos con un grupo de amistades, estando en la reunión salió el tema de que ya habíamos adecuado nuevamente el inmueble, que sólo faltaba una buena pintada, comentando que nos ayudo un hondureño, empezando el tema de inmigrantes, que unos son malos y que hay de todo, etc., en eso un amigo dice de broma, si, que tal si te viola cabrón, así quedo, de regreso a casa, me dice mi esposa, pregúntale al hondureño si sabe pintar para que pinte la bodega, le dije, es muy grande para el sólo, me dice sólo el departamento por fuera es lo que se necesita más, contestó deja buscarlo porque ya no quede nada con él; en broma le digo, pero como dicen, no vaya a ser que me viole y esta bien grosero, me dice, y tu como sabes bobo, entonces le platico lo que paso ese día en los baños de la Alameda de Monterrey, me dice en broma, sí mejor no, que tal si me viola a mi también, ahí quedo todo.
A los 3 días lo busque, sin localizarlo, así pasaron dos semanas, comentándole a mi esposa que era posible ya se haya ido a los Estados Unidos, al ir nuevamente a la bodega, pasamos por la Alameda y lo vemos caminando, me pare, y le comente lo de pintar la parte del departamento de la bodega, me contesta, es que encontré un trabajo de 7 a 4 de la tarde en un mercado, pero que si me ayudaba después de salir, así quedo, entonces, empezó a pintar, le abríamos y regresábamos ya como a las 7, termino el trabajo y mi esposa dice, dile que pinte la parte de atrás, se ve muy trabajador, antes de que se vaya a Estados Unidos vamos a aprovecharlo, le comento eso es mucho va tardar, lo que alcance, le contesto, pero hay que conseguirle ropa, como que no tiene mucha porque la que trae ya la tiene pintada, a los 3 días le conseguimos unas prendas, y un día que se puso de esa ropa, dice mi esposa míralo, bañadito y con esa ropa se ve guapo, para esto ya estábamos en octubre, un día algo fresco, le habíamos agarrado confianza al Hondureño, y estando un día ya como a las 7 de la tarde, le dije, tomas, dice si patrón pero intento no porque el dinero hay que cuidarlo, le dije, yo te invito unas para relajarnos, lo que usted diga patrón, le doy dinero y va a comprar un 8 de cervezas, en eso dice mi esposa solo falta la carnita, le dije ve a comprar, fue a buscar mientras yo prendía un carbón, regresa el Hondureño, abrimos la primera, la segunda y mi esposa no llegaba, le hablo y digo, ya nos vamos a acabar la cerveza y no llegas, dice, es que tarde mucho en la fila, le digo, bueno, trae otras cervezas, porque cuando llegues no habrá; llego y convivimos de manera agradable, hablando de como era su país, de su familia, etc.; no somos de tomar mucho, mi esposa llevaba 4, ya más relajados todos, en eso empezó el tema en broma de la forma como lo conocí en el baño, él se disculpaba por haberme asustado y le digo en broma, me asusto mas ver lo que te cargas en las piernas, mi esposa dice, si me platico, con eso lo terminaste de asustar, continuamos hablando de otras cosas, en eso se para al baño el Hondureño, era un baño externo del departamento pegado a una pared de la bodega y se escucha cuando esta orinando, me dice mi esposa, se escucha muy fuerte el chorro como pega en el agua, regresa nuestro amigo, continuamos con la plática, y como todo, empieza ella a preguntarle que si tiene novia o algo así, dice no, desde que salí de Honduras y ella dice, apoco tienes más de 7 meses, sí, ya que cruce espero encontrar alguien buena, dice ella, vas a ver que si, eres buena persona y estas guapo, gracias señora, se vuelve a parar al baño y de nuevo, se escucha un chorro grueso y fuerte, dice mi esposa, ya me dio curiosidad; le digo de que, de ver si es como me lo platicaste, mira que curiosa, ella dice, ahí solo es ver, las cervezas nos tenían algo relajados, me dice, dile que lo saque, solo verlo, le digo mira que cabrona, ándale, no quiero quedarme con la curiosidad, le contesto, como quieres que le diga, va pensar que soy gay, bueno déjame ver como le digo yo pero me das permiso, ok, regresa, y siguió la platica, pero me sentía nervioso con una combinación de morbosidad, como conozco a mi esposa la veía también nerviosa, entre platica y platica, le pregunta mi esposa y tu que pensaste cuando viste a mi esposo en el baño, nada señora, solo quería hacer del baño, dice, pero eso de estar viéndose mutuamente sus partes no te incomodaba, no, tenía urgencia y solo pensaba en eso, sabía que quería entrar al tema, pero se veía nerviosa y mis nervios, morbo aumento, con algo de adrenalina y mis manos temblaban, no sabía si se atrevería, y la deje a ver hasta donde llegaba, me veía y sonreía de manera nerviosa, yo muevo la cabeza como consintiendo con sonrisa burlona, en eso dice, entonces no te dio pena verle el pene a mi esposo, le contesta, no señora, somos hombres en los baños es normal verlos, dice, yo no se que sentiría, solo he conocido el de mi esposo, pero siempre he tenido curiosidad de ver otro, solo verlo, ya se lo he dicho, voltea a verme el Hondureño sin palabras y le comento, yo creo que es algo normal; en eso contesta ella, con lo que me platico mi esposo de ti, tengo curiosidad, me dejarías vértelo, solo verlo, dice mi esposo que es muy grande, el Hondureño voltea a verme y le digo, si ella quiere no me molesto, me contesta, como cree señor, mis respetos para usted y su esposa, le digo, es solo que se quite la curiosidad, dice mi esposa ándale, solo un poquito y ya, como diga señora, se levanta, se baja el pantalón hasta la rodilla baja su trusa y ufffffff, mi esposa abre sus ojos de asombro, se sube el pantalón y dice mi esposa, con eso las vas a matar, pero bueno, gracias, ya puedo dormir tranquila y suelta la carcajada.
Seguimos platicando, mi esposa va al baño y me dice el Hondureño, disculpe patrón no fue mi intención, le digo no te preocupes, no me molesta, además ella quería verlo, y si, aunque no lo creas, yo solo he estado con ella y ella conmigo, solo me ha conoció a mi, al menos es lo que me dice, pero uno nunca sabe, le digo, es más, ahorita se lo vuelves a enseñar para que no le quede dude, dice, no, no patrón, me da pena y le tengo mucho respeto a usted, se ha portado muy bien conmigo; contesto, si, pero esto es con respeto, nunca hemos tenido alguien de confianza así como tu te lo has ganado, esto es nuevo para ella como te dijo, no me da celos, que vea, así se quita la curiosidad y estando yo, no pasa nada, regresa mi esposa y apenas se sienta, y le digo, que, quieres volver a verlo, se ríe y dice, no se, ya me dio pena, le digo, te gusto verlo o no, me contesta; la vedad si, es muy diferente a lo que estoy acostumbrada ver, en eso le digo al Hondureño, enséñasela otra vez, dice, esta seguro patrón, sí, ella quiere verte de nuevo, o no mi amor, dice, esta bien, igual, se levanta, se baja los pantalones, la trusa y nuevamente mi esposa lo contempla, al agacharse para subirlos de nuevo, veo a mi esposa como se muerde el labio inferior y la lengua lo pasa por el superior, volteando su mirada hacia mi, muevo la cabeza como diciendo si, te gusto, se sonríe con timidez, le digo al Hondureño, una ultima vez, se vuelva a bajar los pantalones y su trusa, las anteriores veces lo tenía flácido, esta vez iniciaba a ponérsele erecto, ya no estaba caído, sino un poco levantado, vi la mirada de mi esposa viendo la virilidad del Hondureño abriendo un poco su boca, de travieso le digo al Hondureño, pero acércate para que lo vea mejor, camina como a 2 metros de ella, le digo, mas cerca, estando como 80 cm de mi esposa, ella lo observaba, fijamente con la boca media abierta y en un momento aprieta la lata de cerveza y se escucha el crujido, el Hondureño empieza a subir su Pantalón y le digo, espera un poco, se me había ido el nerviosismo, era poco, se había convertido en una combinación de lujuria, morbo y adrenalina, le digo, acércate más a ella, quería ver su reacción, se acerca a escasos 40cm, se veía como se iba levantando su pene, si estar totalmente duro, no creció mucho en lo largo, pero si empezaba a tener más grosor, mi esposa callada, le digo, te gusta así de cerca, solo movio la cabeza diciendo si, me dice, me das permiso de tocarlo, le digo, si, empezó con dos dedos pasándolos a lo largo del pene, por arriba, luego la mano por abajo, empezó a crecer más y ponerse duro, se veía como comenzaba a salir la punta de su glande, a escasos 25 cm de la cara de mi esposa sentada en la silla y el Hondureño parado, lo acariciaba con una mano, luego las dos, ella misma le jalo la piel para que saliera completamente su glande, muy hinchado y brilloso, acariciaba sus testículos muy negros, llenos de bello, y lo largo del pene que era un poco más claro de la mitad hasta el glande, se veía que disfrutaba agarrarlo, acariciarlo, era un espectáculo muy especial, observando a tu esposa sentada acariciando un pene más del doble que el mío, en largo y grueso, veías su cara de gusto y asombro, en medio de un espacio amplio, a escaso metro y medio contemplando la escena, ver su cara bonita teniendo un pene de esa dimensión, acariciándolo con ambas manitas, que sobrepasaba lo largo de su carita, no paso más de 7 minutos cuando estaba al 100 el Hondureño, se veía duro y su glande hinchado y brilloso, en momentos ella, lo apretaba con una mano y luego las dos, en eso le digo, jálasela como a mi, empezó con una mano, luego dos, nuestro amigo se veía desesperado, en eso sale un chorro de semen que choca en la blusa de mi esposa, tres chisguetes fuerte y abundantes, después mi esposa pone ambas manos como tapándolo deteniendo el siguiente y los demás, se ve su esperma espeso como escurre en sus manos y caía en sus piernas en su pantalón, el Hondureño pujaba y temblaba, retirándose con su pene goteando y las manos de mi esposa llenas de su simiente espesa, volteándolas observándolas llenas de esperma, en eso me dice, me pasas una servilleta, se las doy y limpia lo que quedaba en sus manos, luego su pantalón, le paso más y le digo tu blusa, que ya había absorbido mucho, quedando aun manchas blancas que las va limpiando; nuestro amigo va al baño a asearse y mi esposa me dice, apoco sale así de tanto, me lleno toda la ropa, salimos del lugar, deje al Hondureño donde se quedaba y nos fuimos de camino a casa.
Al día siguiente no hablamos del tema, así pasaron 3 días, hasta que platicamos de ello, era algo entre pena y de eso que no quieres contar, pasaron 2 semanas y teníamos la vida normal de siempre, aunque más sexo en la semana, y ese jueves de reuniones con los amigos, nos salimos temprano, eran como las 10 de la noche, vamos a dar la vuelta un rato en la camioneta dijo; ok, a los 20 minutos pasamos cerca del inmueble, me observa y le dije, quieres volver a hacerlo, me dice, tu quieres, lo que tu digas, le hable por celular al Hondureño, no contestaba, le dije a mi esposa, a ver si regresa la llamada, entramos al inmueble, hasta acomode las sillas como esa vez, volví a llamar, nada, le digo en broma ni modo, me va tocar a mi, me dice, me resignare, no éramos de esa tipo de morbo, pero sentada me hizo oral y dejo terminara en su boca, cosa que no era común, fue hasta la siguiente semana que volví a contactar a mi amigo y todos los jueves era de vernos en inmueble a tomar algo, platicar y ver espectáculo, primero fue de caricias, luego oral, tardo algo de tiempo cuando nos atrevimos a sexo, todo con protección, siempre que terminaban ella le quitaba el condón y veía como estaba lleno de semen.
Ya habían pasado casi 3 meses que teníamos esos encuentros, de seso habían sido como 4 veces, siempre con condón, le agarre placer a observarla, aunque a veces me acercaba a que me hiciera oral.
Un Jueves por la mañana mi esposa haciéndome el desayuno me da un beso algo travieso, se me hizo raro, luego me pregunta si iríamos a la reunión con nuestros amigos, le dije que si, me dice, bueno para arreglarme y quiero ir a pintarme el cabello, ok, al ir saliendo a de la casa, me dice, ven, y me da otro beso en la boca medio apasionado, le digo y ahora que tienes, me dice, nada, te quería besar.
Ya de regreso a casa la vi con su pelo pintado, tenia tiempo que no se lo pintaba de rallos rubios, y se puso un vestido de otoño de mangas y flores, blanco que le resaltaba su cintura y unos tacones; llegamos a la reunión de nuestros jueves y sus amigas no dejaban de decirle que se veía bonita con el vestido y su combinación, etc. Igual dos amigos le hicieron el comentario; ya como a las 10, se me acerca y me dice, tu eres el único que no me has dicho que me veo bonita, le digo, si te ves bonita con ese vestido; así quedo.
Normalmente somos bebedores sociales de 3 máximo 4 copas, mi esposa ya llevaba 4, y me pide le prepare otra, le digo, otra, si, ya llevas 4, dice, se me antojo otra, ok, ya la ultima para irnos, me dice esta bien, se me acerca y me da un beso y al retirar la boca la deja muy cerca y me lame con su lengua, le dije y eso, me dice, desde la mañana ando caliente no se porque amanecí así, ovulando o que, me dice no, sabes que me termino de bajar hace 3 días, que vas a hacer con tu esposita, le contesto, lo que se debe hacer ahorita que lleguemos a la casa; me dice, y si vamos con tu amigo el hondureño, le dije, que ya te gusta más el o que, no, pero he visto como te gusta verme de traviesa con él, y siendo franca, me gusta su pene, aunque me he reprimido, le digo, no te reprimas, si nos portamos mal no es para que te limites, entonces me dejas desinhibirme, si, como yo quiera, si.
Luego llega una de nuestras amigas y nos interrumpe pidiendo otra copa, se nos corto el tema, seguimos en lo social y ya eran como las 11 de la noche, me despido de los amigos, igual mi esposa, y dice, si nos regalas otra pare el camino, nos servimos una más en vaso desechable y nos fuimos, subimos al vehículo y como al minuto me dice, le hablaste al Hondureño, le dije, háblale, ándale, le mando un mensaje y a los 5 minutos me contesta, le dije que si quería tomar dos tragos con nosotros, obvio sabía que lo que quería es que se cogiera a mi esposa; me dice, si, solo me baño rápido y llego, va, mi esposa me dice, compra más bebida, me pare en un Oxxo y compre una de wisky, hielo y vasos, también unos condones y lubricante, regreso al vehículo y mi esposa se había puesto unos pupilentes azules que no se ponía desde hace varios años; ya faltando 2 cuadras para llegar, vemos a nuestro amigo caminando, lo subimos y mi esposa lo saluda con un beso algo pasional en la boca, le ofrece bebida de su baso y le dice, hoy se ve muy bonita; dice gracias, llegamos y nos sentamos a platicar, nos tomamos 3 bebidas, se me hizo raro, mi esposa normalmente no toma tanto, en eso, se levanta y le dice a nuestro amigo, te gusta mi vestido, le contesta, si, le luce hermoso, ella se acerca a él y se empiezan a besar, besos apasionados, ver como la agarraba de la cintura con ese vestido me daba un morbo especial, ella, tomando la iniciativa, lo empieza a acariciar sobre el pantalón, se inca y comienza a desabrocharlo, baja su pantalón y luego la trusa, y salta su pene grande y gordo, lo empieza a acariciar, a jalarlo con delicadeza, era algo muy erótico, verla con ese vestido y arreglada de esa forma, en especial su cabello y ojos; luego empezó a darle oral, se veía de una forma tierna, despacio, pero que lo saboreaba, cerraba sus ojos y asi lo chupaba, en especial la punta, con sus labios y lengua, a mi nunca me lo había hecho asi, o tal vez por lo que estaba algo tomada, en eso, ella se levanta, voltea y sube el vestido, agachada para que la penetre, solo se hace su tanga a lado, yo creo que apenas entro un poco y se escucho su quejidito, dice, espera, se acerca a mi que estaba sentado, apoya en mis piernas y yo pensando igual que lo que quería era el condón, lo saco y se me queda mirando, lo quiero asi, me agarra el condón y lo pone entre mis piernas, se sube el vestido y se acomoda, mirándome a los ojos, luego se acerca y me besa, yo con la cabeza le doy consentimiento al Hondureño, ella no dejaba de besarme, nuestro amigo se acomoda y empieza a penetrarla, pujaba y se quejaba mientras me besaba, sentía como su aliento de sus gemidos y pujidos entraba en mi boca, el Hondureño era paciente en penetrarla por completo, era algo especial, mi educada y tierna esposa, siendo invadida por algo de más del doble de lo que tiene en casa, en ese tiempo pesaba 54 Kg, pechos 34-B, sus pezones rosados estaban erectos, en eso, agarro el lubricante y se lo paso a nuestro amigo, ella me besaba, yo veía como lo untaba en la punta y luego en lo largo, luego empieza de nuevo, ella al sentir como se deslizo con facilidad, solto un gritito y se separo de mis labios, hizo su cabeza atrás y abriola boca grande, exhalando aire, el entro por completo y se quedo unos segundos sin moverse, yo veía la cara de mi esposa, con sus ojos cerrados, boca abierta y cabeza hacia atrás, luego cerro su boca y empezó a respirar por su nariz, abrió los ojos y mirándome me dice, ya me hiciste bien putita, asi me gustas, ye me he venido dando cuenta, y en eso suelta un gemido, el amigo empezó a moverse, pasaron unos 5 minutos y ella dice, quítame el vestido, le baje el cierre, y como pude lo saque por arriba, ella se recargo en la base de la silla empinada, yo me retire, empecé a observar la escena, ver como su bonito y exquisito cuerpo aperlado era poseído por un hombre corpulento de color chocolate.
Asi estuvieron un rato, y luego dice ella, llévame a la cama, yo solo abrí la puerta y entraron, asi de espaldas se agacho y se puso en una de las esquinas de la cama, yo solo escuchaba sus gemiditos, no distinguía bien como la penetraba, después ella le dice, acuéstate, ufff, eso fue algo, no se, el acostado con su pene erecto, ella se lo jalo un poco, me dice, pásame el lubricante, le puso y se acomodo para sentarse en el, metió la mitad de un movimiento, luego fue subiendo y bajando despacio, hasta que se sento completamente dejando caer todo su cuerpo, y asi empezó, el sube baja, hasta que el dice, me vengo, ella le dice, aun, espera, se puso abajo y el asi de misionero volvió a penetrarla, duraron como 3 minutos cuando se escucha los quejidos de él, estaba eyaculando dentro de ella, ella decía así, así, no te reprimas, termino y le dice, no salgas, así quédate, como al minutos, ella le empieza a acariciar espalda, nalgas y pasándole sus caricias entre las nalgas; y le dice, puedes más, pero no lo saques, paralo dentro, como a los dos minutos empezó a moverse de nuevo, así duraron como 4 minutos y ella le dice, hazlo de nuevo, no te reprimas, saca todo y se vuelve a escuchar sus quejidos al eyacular; asi quedaron, luego el se retiro y paso al baño, ella solo quedo medio dormida; se levanta, nos salimos del lugar y lo dejamos en donde vivía ya como a las 4 de la mañana; en camino a casa ella se quedo dormida en mi hombro, yo estaba nervioso a mil, como si hubiera hecho un pecado, veía pasar carros y sentía como que no quería nos vieran; la veía a ella, arreglada bonita, pero nadie se podría imaginar que iba inundada de esperma de uno que no es su esposo; llegamos a casa y nos quedamos bien dormidos; al día siguiente un día normal, hasta el fin lo platicamos y me dice entre otras cosas, deberías ponerme borrachita más seguido, así si me dejo coger libremente. dama.para2(a)hotmail(.)com
Fue el inicio de otra etapa con nuestro amigo, siempre los jueves era el after con el Hondureño, hasta que pudo irse a los Estados Unidos.
