Preñando a la casada del trabajo
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Que tal amigos, soy Oswaldo, les vengo a contra otra rica historia, esta vez les hablara de Catalina, una casada que conocí cuando trabaje en un museo de la Ciudad de México cuando tenia 20 años, espero les guste.
Catalina era una mesera o cocinera de la cafetería que se encontraba dentro del museo donde hice una pasantía, ella era morena, de 1,65 muy nalgona, buena pierna, y teta mediana, realmente se miraba bien ya que estaba un poco llenita lo que le hacia verse mas antojable, ella era casada al parecer con un chofer de taxi y tenia 32 años.
Desde que llegue ahí, ella siempre me hizo la platica, de hecho cada que nos veíamos hablábamos de lo que fuera y yo bien mañoso cambie el horario de comida para coincidir en el comedor con ella, quien gustosa, se ponía a platicar conmigo de lo que fuera.
Bastaron un par de meses para que ya le pasara mi numero de celular, era el año 2009 por lo que los mensajes de texto eran enviados constantemente.
Finalmente llegamos a la fiesta de fin de año, yo no pensé que fuera a ir, de hecho ya habíamos puesto mis ojos sobre una edecán del museo, pero entonces ella entro, con unas medias negras, un mini vestido negro, zapatos bajos el cabello suelto, se miraba muy guapa, inmediatamente con una sonrisa se acerco a mi y nos sentamos juntos a convivir.
O: Te ves muy bien eh!
C: Gracias!, hoy si me bañe!!
Catalina y yo la estábamos pasando muy bien, bailamos y tomamos nos reíamos, en un punto nos agarramos las manos y platicábamos de nuestras vidas, la estábamos pasando chevere, de hecho ella se recostaba en mi hombro y la poca experiencia que tenia me dictaba que era momento de pasar a segunda base.
Salimos a fumar un cigarro y en ese momento sin dudarlo me acerque a darle un beso, ella no se alejo al contrario lo acepto muy bien, entonces sin dudar nuevamente la bese pero esta vez mis manos ya participaban, apretando su espalda sus nalgas y tocando sus piernas.
C: Esperate, nos van a ver!
O: La verdad no me importa, te dejo mucho, me encantas, quiero hacerte el amor!
C: ¿Así de plano? ¿Tanto me deseas?
O: Mucho, es mas déjame demostrarte, dame la oportunidad!
C: Pero soy casada!!
O: Pues lo se, pero aun asi, se que hay oportunidad o no?
Sabia que la tenia, así que continuamos fajando en la calle, le metía la mano en su escote, jugaba sus pechos y luego le metí la mano para acariciar su vagina por encima de su ropa interior hasta que ella ya no aguanto mas la calentada y ¡acepto irse conmigo al hotel!
No se como carajos le hacia con su marido y eso era lo menos que me importaba, yo solo quería ¡cogermela ya! Al entrar a la habitación comenzamos con unos besos, pero tremendos besos, le fui quitando lentamente la ropa, le quite el vestido y vi que traía una tanga negra y arriba sus medias, que rica se miraba, luego la acoste en la cama y bese todo su cuerpo.
Le quite las medias, el brasear, la tanga y me dirigí a su vagina peluda, húmeda por la excitación y no dude en hacerle sexo oral, ella se retorcía, me quería quitar de ahí, pero mas me aferraba, le apretaba con mis labios su clitoris, luego le metía dos dedos y palpaba por dentro, al mismo tiempo con mi otra mano le apretaba sus tetas medianas y duras.
C: Ah, que rico, ya!!
O: No!! Me encanta tu concha!!
C: No, para, me haces sentir mucho, ah, ah, ah!!
O: De eso se trata ricura!!
Me quite la ropa y ella al verme ya con la verga parada solita abrió las piernas, así a pelo la quería y yo no dude en metérsela, nos acomodamos en el tradicional misionero, ella gemía fuerte, yo le besaba las tetas, le mordía los pezones oscuros y duros que tenia, luego apretaba sus caderas y me empujaba mas y mas fuerte.
C: Oswaldo, que rico, ah, ah, ah!
O: Como quería tenerte así, te deseo!!
C:Que rica verga traes, ah, ah, mejor que mi marido!!
O: Pues disfruta, es toda tuya.
Luego de cogermela en esa pose por unos minutos, me sente en la orilla de la cama y la levante para que se diera sus sentones, Catalina se acomodo y empezó a moverse de arriba abajo, yo disfrutaba ver sus nalgotas rebotar en mi, sus gemidos cada vez me ponía mas y mas duro, su vagina devoraba mi pene como perro hambriento, sus movimientos circulares me daban tremendo placer que le daba de nalgadas para disfrutar mas el momento.
O: Así, muévete, ¡mueve rico tu culote chiquita!!
C: Ah, mimar que dura, que rico, ah, ah, ah!
O: ¡Tienes unas nalgas riquísimas, me vuelves loco amor!
C: ¡¡Ay mi amor, ah, ah ah!!
De pronto sonó su celular y era su marido, por un momento entro en pánico, se quedo quieta en mi verga y contesto el teléfono, pero yo no me detuve, continue moviéndome, la tome de la cintura y empece a moverme, ella apenas aguantaba los gemidos, pero no me importaba, esa mujer ya era mía.
C: Bueno…todo bien?, SI.. estoy en el baño, no he tomado casi nada, dios!
Luego mientras su marido continuaba hablándole la acoste nuevamente, levante sus piernas y la penetre mirándola a los ojos, quería que viera quien era su nuevo amante, su macho y que el pendejo del teléfono ya era segundo en su vida.
Su marido le preguntaba que si todo bien, que a que hora pasaba por ella que el estaba con sus amigos, por lo que me di cuenta que teníamos tiempo y podía darle en otras poses.
Mientras seguía hablando con el, puse sus piernas en mis hombros y así con fuerza me la empece a tronar, ella se tapaba la boca y apenas si podía responder las preguntas de su esposo que no le colgaba el muy cretino.
O: Así, toma mi amor, que escuche como te cojo!!
C: No!! Ah dios, todo bien, no necesito que vengas, te marco cuando salga!!
O: Jaja, cuando salgas bien llena mi amor, jajaj!
Catalina no sabia si responderme a mi o a su marido, finalmente el cabron le colgó y ella con toda libertad regresó a gemir, jadear, respirar disfrutando tener mi verga de 19 cm dentro de ella.
C: Ay así, damela, que rico, ah, ah, ah!
O: Catalina, uhm, ah, ah!
C: Mas, mas, damela toda bebe!!
O: Soñaba con tenerte así, ah, ah, eres mi locura!!
Me acoste y ella subió a cabalgarme, se movía riquísimos, tomaba mis manos lamia mis dedos demostrando lo buena que era con la boca y la lengua, luego le apretaba sus pechos, le jugaba los pezones, me movía ligeramente para empujársela hasta el fondo, sus gritos eran musica para mi, su sudor me calentaba mas y mas y sus nalgas como me enloquecían.
C: Que rica verga, ah, tan chavito y tan vergon!!
O: Oh, quiero que seas mía siempre, ah, ah!
C: Si bebe, sere tuya, ah, ah!!
La puse de perrito y se veía majestuosa, ese culo se miraba enorme, carnoso y de su vagina escurrían nuestros fluidos, la tome de su cadera y empece metérsela rápido, fuerte, jalandole el cabello, demostrándole que aunque solo tenia 20 años, ya era todo un macho para ella y que su marido me queda corto.
O: !Eres mía, ha, ah, tu culo es mio, tus tetas, tu boca¡ ¿lo entiendes?
C: Si, ah, ah, soy tuya, soy tu puta, ah, ah!
O: Eso es mi puta, ha, te voy a dar mi leche!!
C: Si!! Damela, quiero tenerla dentro, ah, ah!
O: ¿La quieres? ¿Y si te preño?
C: No me importa, ah, ah, quiero tu semen dentro!!
Le apretaba sus nalgas morenas y me empujaba como toro enloquecido, le daba de nalgadas, estábamos cogiendo bien rico, de pronto ambos gritamos y empezamos a tener un rico orgasmo, mi semen salía con mucha fuerza, parecía que la estaba orinando y Catalina se quedaba mordiendo la almohada moviendo su cuerpo para disfrutar de los espasmos.
O: Oh, bebe, que rico, ah, ah, toma mi ultima gota!
C: Ven, deja te limpio mi amor!
Se la saque y me puse frente a su cara y ella como loca empezó a verme un rico oral, lamia mis huevos, mordía mi glande, lamia como paleta y luego succionaba mi suene que aun salía, yo acariciaba su espalda, le apretaba las nalgas, ¡que rico momento!
O: Quirico la chupas!!
C: Esto te hare diario!!
Reposamos unos minutos para después coger nuevamente, cogimos en el piso, el sofá de posiciones, frente a la ventana de la calle, en el baño, me vine dentro de ella una y otra vez y ella siempre terminaba limpiando co su boca, así nos dieron las 6:00 am.
Salimos casi corriendo hasta el salón donde según la esperaba su marido, por suerte el cabron estaba dormido y ella ventor sin hacer ruido, la verdad desconozco que paso esa vez, pero les cuento que ella y yo seguimos cogiendo por un tiempo y si amigos si la preñe!!
Saludos su amigo Oswaldo!
