Laura mi puta infiel del trabajo

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Esta historia ocurrió en el año del 2024, cabe señalarles que doy un salto temporal de todas mis anécdotas que les contare después y las que les he contado, pero quisiera recordar y contarle esta.

Actualmente tengo 38 años, ya no soy ese joven pillo veinteañeros que andas coge y coge con quien fuera, estoy casado tengo hijos y ahora trabajo en una buena empresa como jefe, mas aparte tengo mis propios negocios. Bien les hablare de ella, Laura, talvez no es la mujer mas linda del mundo, bonitas piernas tetas gustosas, nalgas poquitas, pero se arreglaba bien ademas de ser muy amigable.

Al inicio cuando la conocí yo jamas pensé en estar con ella, al contrario me reía de ella, era prepotente con lo que me entregaba y ademas junto con otros pollitos que tenia en este lugar nos burlamos miles de veces, pero todo cambio cuando otra golfa entro a este lugar, a verdad esa golfa me gusta mas pero me cada mal, así es esto suena como un vil lavandería pero así es el mundo laboral también.
Pasaron los meses y yo me empece a involucrar mas con Laura y me di cuenta que era una gran puta, con ganas de ser usada y humillada y pues inevitablemente llego el día donde ella y yo nos fuimos a coger.

Quiero decirles que ella es casada y su marido nada que ver con ella, aunque es un pinché perro como todos los hombres, por lo que de ahí me agarre para aprovechar todo a mi favor y finalmente llevarla al hotel.

Ella trae ese día una falda verde, medias negras, blusa con escote, se vea bien, desde que entramos empezamos besarnos, admito que me encantaban sus besos, sus caricias y sobre todo apretar sus tetas que aun sacaba leche por la lactancia, así es porque ella era mamá.

O: Que ricas tetas.

L: Mi amor, uhm, cometelas!

La fui desnudando, recorre con mi lengua su cuello, sus tetas su abdomen de flaca, apretaba sus pezones y saborear su leche materna, eso a ella le excitaba, le quite su tanga y vi una pucha pequeña, rica, rosita, sin vello la cual no dude en devorar.

L: Ah, papi! Ah!

O: Mmm, que rica, sabe delicioso!

Laura se retorcía como lombriz, sus fluido empezaban a salir y mi verga se poni dura como fierro de hacer inoxidable. Luego de comerme su rica pucha era momento d ponerla a comer, Laura me acosto y fu a mi verga, comenzó a besarla y lamerla, eso me la puso bien dura, con sus dos manos la tomo y empezó a chuparme al cabeza y luego como anaconda empezó a tragarse cm a cm, no lo podía creer, estaba cumpliendo lo que por mensajes me había dicho.

O: Te gusta mi verga?

L: Si, me encanta, esta rica y grande!

O: Te gusta mas que la de tu marido?

L: Ese wey la tiene chica y no dura!

Una verdadera infeliz al hablar así de a quien juro amar, pero eso ya no me importaba, yo la incitaba a continuar, tome mi celular y grabe como me la chupaba, ella miraba con ojos que hacen venir a cualquiera pero yo solo me ponía mas duro.

Luego de atascarse con mi verga, la muy puta infiel subió en mi, ensartandose solita, dejando caer en sentones sobre mi verga, ella gemía y se movía rico, yo jugaba sus tetas, la verdad de todas las mujeres con las que eh estado ella era la menos sabrosa, pero que rico se meneaba.

L: Ah, te gusta, ah, ah!

O: Si que rico te mueves, ah!

L: Soy tuya, ah, ah, soy tu puta, ah!

O: Si, eres mi puta!

Laura era bien escandalosa, pero eso acompañado de sus movimiento lo hacia sentirse mejor. La acoste en la cama y la puse “patas al hombro” ahí se la deje hacer fuerte, como toro, ella gemía, gritaba, se veía muy excitante cada que mi verga entraba y salía de ella.

O: Toma, toma, te dije que te haría gritar.

L: Ah, si que rico, ah, mas, mas!

La puse d lado levante su pierna y el daba fuerte, ordenándole sus tetas, jalándole el cabello, mordiendo su espalda, dandole d nalgadas, dejaba solo la puntita y me empujaba con fuerza eso a ella la ponía mas salvaje, se mordía los labios me apretaba a cabeza que rico.

L: Asi, amor, ah!

O: ¿Te gusta como te cojo?

L: Me encanta, cogeme de perrito.

La puse de perrito en la cama y la empece a penetrar con fuerza, ella gemía y resistir mis embestidas y es que 19 cm y mi altura para ella yo era una bestia, ella mide como 1 ,54, delgada como espina, pero tremenda golfa y tragona.

L: Asi, cogeme, ah, damę mas, mas, ah!

O: Te gusta?

L: O si, soy tu puta, soy tu puta Oswaldo.

Sus palabras y sus movimiento hacían mas exótico el momento nuevamente grabe como le estaba dando de perrito, tenia que tener ese momento para la eternidad, en como una casada perra infiel me dejaba cogerla de perrito.

L: M e vengo, me vengo ah!

O: Si, sácalo, vamos, ah

Laura no resistió mas y se vino y como si fuera Luna Bella comenzó a sacar una tremenda cantidad d efluidos, eso era maravilloso, nunca antes había visto una mujer de sus condiciones hacer eso, sacar mas fluidos de los que podría ella almacenar dentro.

Me senté en la orilla y la puse a darse sentones, la muy perra era buenísima en eso, s emotiva fantástico, brincaba fuerte, pese a su estatura a veces me dolía su caída, aun así yo disfrutaba tenerla brincando en mi, cumpliendo lo que muchas veces habíamos dic que me haria.

O: Si coges rico eh!

L: Lo se, te gusta?

O: Me encanta, así le haces a tu marido?

L: No, el no aguanta tanto!

La puse de pie frente al espejo, empanándola y me al empece a coger así, jalándole el cabello, dandole de nalgadas mientras ambos mirábamos el espejo y tendimos un dialogo d leo mas cachondo e infiel posible.

O: Mira, ojal tu marido viera como eres de puta y viera como se debe de coger a una puta como tu!

L: Ah, si, soy tu puta, ah, que rico me coges, ah!

O: A partir de ahora eres mi puta, ah si, toma!

L: Si, cogeme, ah, dame tu semen, féchame tu semen.

O: Si, te daré mi leche, ya que has sido buena puta.

L: Ay papi, em vengo me vengo!

Por segunda ocasión la puta infiel tenia un orgasmo, nuevamente saco fluidos solo que ahora en menor cantidad, yo también empece asentir el climax, por lo que se la saque y la arrodille, y sin mas, comencé avenirme en su cara!

L: Dios, que rica leche, mmm

O: Cometela , Laura comete mi semen.

La puta lo hizo sin dudarlo, la escena era muy sexual, mi verga sacando la leche como manguera y ella recibiéndola por su cara boca y su cuerpo.

Una vez pasado el momento nos arreglamos para regresar a trabajar, ese fue el inicio de varios momentos sensuales que les contare después.

Saludos Oswaldo.

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