El abuelo de mi mejor amiga

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Me llamo Laura y leo relatos para masturbarme tranquilamente en mi cama,tengo 18 años y vivo con mis padres ambos de 41 años.
Con mi mejor amiga Elsa de mi edad fue con la cual descubrimos el tocarnos y buscar nuestros puntos sensibles hasta llegar al orgasmo, actualmente estamos practicando el sexo oral con su primo de 21 años,con el cual ambas y tras varios intentos perdimos la virginidad.

También como última cosa de mi corta vida sexual me he masturbado viendo a mis padres tener sexo sin que se den cuenta, me encanta como le da a mi madre de cuatro patas y sus grandes pechos cuelgan como campanas intentando ella no hacer ruido con sus enormes gritos.
Y cuando mi padre se corre pega un enorme gruñido en forma de ohhhhhhh.

Hace dos meses por verano mi amiga Elsa fue esta vez sola a pasar unos días con su abuelo viudo en el pueblo y tras consultarlo con nuestros padres pude ir yo también con ella.
Ya solo el ir fue una auténtica aventura.
En el bus antes de llegar a la estación de tren Elsa se puso delante pegada a mi,ya que estaba lleno de personas el transporte, al poco noto que detrás de mi se pega un señor mayor notando enseguida su bulto en mis nalgas, y encima llevaba falta vaquera muy corta,estuve por virarme pero me acorde que mi madre me decía siempre si esto me pasaba que tranquila y no busque problemas.

Me tenía nerviosa ese bulto duro pegado atrás y moviéndose al ritmo del bus,en esto pego como un grito de susto que nadie escuchó cuando una mano entra por mis muslo y se posa entre mis piernas, ahora si me asusté algo pero el señor mayor metiendo dedos entre mis bragas empieza a masturbarme y yo cada vez más me estaba poniendo cachonda perdida.
Me metía dos dedos dentro y ahora era yo quien me movía disimuladamente para que entrasen más,hasta que al poco de llegar y apretando los hombros de mi amiga me corrí toda de placer.
Lo guardé en mis secretos.

Al cabo de unas horas llegamos al pueblo y cerca caminando entramos en casa del abuelo, una vivienda antigua de una planta con techo de tejas y paredes anchas de piedra,y sin Internet ni nada lo cual pensé que no íbamos a durar aquí muchos días.
Su abuelo me llamó la atención por el porte que llevaba pues a sus 63 años era alto corpulento y mucho músculos por trabajar la tierra como nos dijo cuando le tocamos sus abdominales, al ser la casa una sola estancia teníamos junto cocina sala televisión y varias camas estando el baño sin agua caliente fuera de la casa,vaya plan volví a pensar.

Elsa ya me había advertido de las costumbres en esa casa y en el pueblo pero la primera noche ya me impactó aunque me hice la valiente a acepté.
Hacía tanto calor en la casa que parecía estar en una sauna y el ver con Elsa y su abuelo se desnudaban tranquilamente y andaban por casa como dije me causó vergüenza pero ante las indicaciones de mi amiga me quite bragas y sujetador y así nos acostamos, me impresionó verle el pene al abuelo pues era muy muy gordo y más largo que el de mi padre,me exite pensando en ello.
Yo dormía en la cama individual y Elsa justo al lado en la grande con su abuelo.

El viejo era súper cariñoso con nosotras y mostraba cercanía, nos paseó por todo el pueblo como si fuésemos feria de ganado y nos bañamos en un pequeño rio con aguas refrescante y como no desnudos completamente.
Dentro del agua mientras jugando en abuelo con su fuerza nos tomaba en alto y nos lanzaba pude percibir como ponía sus manos en mi vagina y conmigo estaba más tiempo que con su nieta antes de lanzarnos al agua.
Tuve un orgasmo con sus roces en mi vagina pues mi cuerpo adolescente estaba muy caliente todo los días.

En nuestra última noche el abuelo nos hizo muchos regalos a las dos y nos dio quesos para llevar a nuestros padres,ya durmiendo noto una mano acariciando mis pechos y apretando duramente mis pezones, me desperté ya exitada pero asustada mientras el abuelo tapando mi boca me dijo que mucho silencio.
Me puso boca abajo en la cama y subiendo sobre mi con una de sus piernas me separó las mías y con rapidez y algo brusco lo cual me gustaba me la metió completamente.

No pude evitar dar un pequeño grito pues aquello tan grande me lleno toda,tomando de mis manos juntas estiradas y apretando de ellas comenzó a darme tan duro como podía, me clavaba en la cama con su peso y su polla ya enormemente dura,me tuvo así durante largo tiempo mientras yo de manera única tuve varios orgasmos seguidos terminando el con un grito llenando mis nalgas de leche sintiendo las gotas al caer.

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Muchacho69
Muchacho69
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