Hermoso primer fin de semana de 2026 – I, II
Duración estimada de lectura: 11 minutos
Visitas: 15,976
Hola comunidad, con mí esposa hemos comenzado el año a full con un finde a pura fiesta en una cabaña en las sierras.
Alquilamos una cabaña en una localidad serrana desde el 2 de enero a la mañana hasta lunes 5 a la mañana.
Llegamos, muy linda la cabaña, nos instalamos y nos sentamos a tomar mate. Pasado un rato llegaron a la cabaña contigua dos tipos, muy facheros ambos. Nos saludaron y se dedicaron a instalarse. Rosana me comentó: ¡Qué lindos los vecinos, ojalá no sean putos!. Nos reímos y le pregunté si le gustaría hacer un trío con ellos. Muy decidida me dijo que si.
Cuestión que los muchachos, una vez que se instalaron, se acercaron a charlar con nosotros. Sus nombres son Fabián y Gustavo. Fabián divorciado hace un tiempo y Gustavo recién divorciado. Amigos de la infancia, ambos de 46 años de edad, se tomaron el finde para salir de caravana. Fabián es más encarador y liberal.
Nos presentamos, Rosana besó a ambos con mucha simpatía y a ambos los abrazó al momento del beso. Para mí fue la señal de que ella se había calentado con los muchachos.
Nos contaron el motivo de su viaje y les costaba creer que con Rosana llevemos más de 30 años juntos. Entonces yo les dije lo siguiente para darles pie a que tomen más confianza con mí esposa: el secreto es la confianza y el respeto por la libertad del otro. Yo soy el marido de ella pero no soy su dueño. Ella es libre de vivir su vida y sexualidad como lo desee, y yo también. Eso nos ha mantenido unidos y felices.
Fabián sonrió y comentó que eso es muy bueno y que no todas las parejas lo toleran. Contó que él se divorció porque la mujer supo que le había sido infiel. En el caso de Gustavo el divorcio fue por desgaste de la pareja.
Bueno, con el comentario mío y las ganas que ambos tenían que cogerse a una puta, comenzaron lentamente a seducir a Rosana y ella, cómo es obvio, les seguía el juego.
Yo propuse comer un asado, ellos aceptaron y quedamos que ellos compraban las cosas y yo hacía el asado. Cuando se fueron, Rosana, que hasta ese momento tenía un short y musculosa, se puso un colaless azul para “gustarle” un poco más a los chicos.
Los muchachos volvieron con las cosas, la vieron a Rosana con el colaless y le dijeron que era una gordita preciosa, muy sensual. Rosana agradeció el piropo con una sonrisa y acariciando el pecho de Gustavo.
Yo me puse manos a la obra, y ellos dijeron que se iban a dar una vuelta. Gustavo subió del lado del conductor, y Fabián cuando iba a subir, la invitó a Rosana. Ella me miró y me dijo: me voy con los chicos. Entonces Fabián dijo que para que ella no se sintiera sola, iba a ir en el asiento trasero con ella. Gustavo tiene una Toyota Hilux con los vidrios polarizados. Salieron, cuando el asado estaba casi listo le mandé un mensaje a mí esposa. Volvieron y el que manejaba era Fabián, Gustavo venía en el asiento trasero con Rosana.
Comimos, me contaron el paseo que dieron, descansamos, y luego nos fuimos los cuatro al río. Pasamos una tarde muy entretenida. Rosana se bañaba con los nuevos machos, yo miraba desde la orilla y me excitaba a full.
Para la noche, fuimos a cenar al centro de la villa. Rosana se puso un top blanco, una minifalda suelta negra y no se puso ropa interior.
Fuimos en la chata, Gustavo manejó, y yo fui adelante con la excusa de hablar sobre las características de la camioneta. Rosana y Fabián iban atrás. Si bien yo me hacía el tonto, notaba como se iban tocando todo el tiempo.
Llegamos al restaurante, cenamos, la pasamos muy bien. Después los chicos propusieron ir a un pub, fuimos a uno donde había una banda de rock. Yo me entretuve en ver a la banda y les dejé el camino libre a los chicos para que se culearan a mí esposa.
En un momento Rosana me dice: amor los chicos me invitaron a la cabaña. ¿Vos te quedás?
Le dije que si, que la pasaran bien ellos. Me saludaron y se fueron.
Yo me quedé una media hora más y me fui para las cabañas. Llegué, estaban en la cabaña de los chicos. Habían dejado la puerta sin llave, calculo que a propósito, entré y sigilosamente me acerqué al dormitorio. Ahí estaban los chicos dándole ambos al mismo tiempo por la concha a Rosana. Ella estaba a full disfrutando y los chicos la besaban, le decían que era hermosa y muy puta, que les divertía y les gustaba ponerme los cuernos. Rosana les decía que eran divinos y muy buenos culeadores.
En un momento, Fabián que estaba arriba, se la sacó y le dijo a Rosana: mí pija quiere estar en tu culo putita ¿La dejás? Rosana sonriendo le dijo que si, pero un ratito porque es una mujer casada. Los tres se rieron. Rosana le indicó a Fabián que en su cartera tenía vaselina. Fabián le dijo: ah, hija de puta estás siempre lista para que te rompan el culo, que culiada y puta que sos. Se rieron y Gustavo le dice: dale boludo cogele el orto que después se lo quiero coger yo también. Fabián le puso vaselina y la clavó de una. Le dijo: la puta que te parió tenés el ojete re abierto, y comenzó a culearla con mucha firmeza hasta que acabó en el culo de mí esposa. Gustavo aceleró el ritmo y le llenó la concha de leche. Los tres se relajaron sin abandonar la posición. Gustavo le dijo a Rosana que se quedara un rato más así él le hacía la cola también. Rosana lo besó y le dijo que si. Yo salí despacio y le mandé un mensaje a Rosana diciendo que estaba yendo. Me contestó que estaba en la cabaña de los chicos que fuera para allá. Esperé unos 10 minutos y golpeé la puerta, me abrieron, estaban los tres en la cocina tomando una cerveza. Los chicos estaban en bóxer. Tomé una cerveza con ellos, y luego les dije que me iba a dormir porque estaba muy cansado. Rosana dijo: bueno vamos. Y yo, para darle pie, le dije que si se quería quedar a seguir conversando con los chicos no había problemas. Ella dijo: no sé si me invitan. Gustavo dijo: obvio que estás invitada a quedarte. Vamos a conversar toda la noche si querés. Yo los saludé y me fui.
Cómo a los 15 minutos salí y fui de vuelta a la cabaña, la puerta seguía sin llave. Me asomé al dormitorio y estaba Gustavo cogiendo el culo de mí esposa que a su vez le chupaba la pija a Fabián. En realidad Fabián la culeaba por la boca porque la tenía agarrada de la cabeza y le daba firme. Así acabaron y se relajaron en la cama. Hablaron un ratito y Rosana dijo que se iba a bañar. Gustavo le dijo que no se demorara porque la iban a seguir culeando. Yo salí y me fui a la cabaña a hacerme terrible paja y luego me dormí. Me desperté a las 9 de la mañana. Rosana no estaba. Fui a la otra cabaña y los tres estaban en la cama. Gustavo dormía y Rosana se la estaba chupando a Fabián. Rosana se tomó la leche, se vistió y se despidió de Fabián. Yo salí y me fui a acostar y esperar una mamada de mí esposa. Rosana entró, y se arrojó a mis brazos. Me contó que pasó una noche hermosa y me regaló una preciosa mamada.
Nos levantamos a tomar mate y le pregunté que había pasado en el paseo en camioneta del día anterior mientras yo hacía el asado. Me contó que le chupó la pija a los dos y se tomó toda la leche.
En otro relato contaré cómo siguió el finde.
Saludos.
PARTE II
Sigo contando el finde a full que disfrutamos con mí esposa.
Rosana se acostó después de tomar mate conmigo. Yo me fui un rato al río, pasó el mediodía y no aparecía nadie. Rosana seguía durmiendo por lo que fui a comprar algo para comer solo. Luego me fui al río de vuelta. Tipo 3 de la tarde apareció Gustavo, recién amanecido pero contento de haberse culeado una hermosa puta.
Nos saludamos y le pregunté sin vueltas: ¿Y, qué tal la pasaron anoche?
Él me contestó: hermoso, tu mujer es espectacular, en todo sentido espectacular. No anda con histeriqueadas, va al frente y es muy mujer, me encantó. Le gusta mucho la pija y disfruta mucho culear. Encima vos la bancás. Anoche nos decía que te ama mucho.
Yo agradecí su comentario, le dije que ella dormía y que había vuelto feliz porque la pasó muy bien con ellos, y pregunté por Fabián. Me dijo que dormía.
Como a las 4 se levantó Rosana. Nos vio y se acercó. Estaba recién bañada, con un colaless amarillo. A ambos nos dio un beso en los labios y fue a hacerse algo de comer. Gustavo comentó que tampoco había comido y Rosana le dijo que fuera con ella a la cabaña a comer un sándwich.
Gustavo me preguntó si no me molestaba. Le contesté que no, que se sintiera como en su casa y estuviera cómodo, sin vergüenza.
Esperé unos minutos y fui a la cabaña. Rosana se la estaba chupando en la cama. Gustavo me vio y muy excitado me dijo: amigo es imposible no disfrutar la boca de tu esposa, chupa la pija como una diosa. Yo me quedé disfrutando la escena.
En eso entra Fabián, que recién amanecía, y cuando vio la situación, me dijo: amigo voy a desayunar el culo de tu mujer. Yo le dije que disfrutaran, me preparé el mate y los dejé pasarla bien.
Después del desayuno sexual, almorzaron, fueron al río un rato y luego los cuatro nos fuimos a pasear a otra localidad cercana. Nos quedamos a cenar. A la vuelta, quedaron de acuerdo en bañarse y salir a algún pub. Yo les dije que me quedaba a dormir. La verdad, la comida me había caído algo mal.
Rosana se bañó, se puso una blusa negra, suelta con transparencias, una calza muy ajustada al cuerpo color roja y sandalias taco alto rojas. Estaba espectacular.
Los chicos la pasaron a buscar y se fueron. Yo me dormí. Al otro día me levanté, Rosana no estaba, fui a la cabaña de los chicos, y ahí estaban los tres desnudos y dormidos. Rosana al medio, abrazada a Gustavo.
Al rato apareció por la cabaña nuestra. Yo estaba acostado masturbándome. Ella se sonrió y acostándose me besó y me dijo: a ver mí amor, a esta cosita la voy a pajear y chupar yo. Me regaló un hermoso pete, con chupada y lamida de huevos incluida.
Los chicos durmieron hasta mas tarde y cuando se levantaron comenzaron a preparar sus cosas para irse.
La invitaron a Rosana a culear una vez más, invitación que ella aceptó gustosa. Luego nos saludamos y se fueron.
Prometieron ir a visitarnos a nuestra ciudad, ojalá vayan, mí esposa quedó encantada con ellos y yo con los cuernos que me regalaron.
