El examen perfecto

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Era un viernes muy caluroso del mes de mayo yo era el número uno de la lista de clase por lo tanto estoy justo delante de la profesora ella llego ese día con una camisa apretada y se le notaban sus grandes pezones duros y rígidos. Nos entrego el examen que teníamos que hacer, yo estaba muy concentrado haciendo el examen cuando a la media hora de empezar noto que algo me esta rozando la pierna suavemente, al agacharme cual fue mi sorpresa que mi profesora sé habia quitado los zapatos y me estaba acariciando las piernas con sus pies, cuando levante la mirada para verla ella se desabrocho un botón de su camisa dejando mas al descubierto sus despampanantes tetas, en ese momento no le di mas importancia pero las caricias seguían y durante unos minutos ella subió el pie hasta mi entrepierna y justo cuando lo note mi polla empezó a crecer de volumen como nunca lo habia echo nunca, ella se dio cuenta por que lo estaba tocando con el pie cuando lo separo de allí echo una carcajada, yo la mire y ella se chupo los dedos de una forma provocativa, yo no sabia si la cosa iba en serio o se estaba cachondeandose de mí.

Al terminar el examen yo recogí las cosas lo mas despacio posible para salir el ultimo pero me fije en lo que ella hacia y me sorprendió porque vi como tambien recogía y se situaba en la puerta para salir y cerrar ella, yo ya habia perdido todas las esperanzas de que pasase algo y cuando yo voy a salir cierra la puerta y la tranca con llave en ese momento otra erección volvió a mi. Ella se dirigió sin decir palabra a su mesa a dejar todas las cosas yo hice lo mismo. Yo estaba de espaldas a ella cuando note que su mano derecha entraba en contacto con mi pene erecto entonces ella dijo: “Muy bien Rafa me as facilitado el trabajo”. Yo me di la vuelta y en ese momento ella se agacho me bajo la bragueta y los pantalones y empezó a jugar con mi polla pero sin metersela en su boca hasta que yo le dije: “Vas a estar mucho rato a si o me la vas a comer ya”, y a los treinta segundos o asi ella se introdujo mi polla en su boca, parecía que no habia visto una polla en su vida como me la chupaba yo pensaba estar en el cielo del placer que me estaba dando esa mujer tan solo con su boca.

Cuando termino de chupármela se levanto y me dio un morreo de aupa en el cual su lengua entraba y salía de mi boca cuando le apetecía. Al acabar el morreo yo tome la iniciativa me agache le baje la falda y sus correspondientes bragas que no eran bragas sino un tanga amarillo lo cual me excito mas ya que mi color preferido es el amarillo e introduje mi lengua en su vagina produciéndole un placer inmenso (lo del placer lo note por sus gemidos) después de que mi lengua llevaba entrando en su concha como unos cinco minutos ella tuvo su primer orgasmo y todos sus fluidos fueron a parar a mi boca en ese momento yo introduje uno de mis dedos en su concha y otro en el culo ( otra vez se oyeron los gemidos anteriores pero ahora con mas fuerza) yo no pare hasta producirle un segundo orgasmo que ella me lo agradeció con otro soberano morreo.

Acto seguido yo me levante la descamise y empecé a mordisquear y lamer sus grandes y duros pezones que me estaban poniendo a mil, por hora ella pronto me corto el rollito y cogió mi verga y se la introdujo en su chocho, yo empecé con el típico mete y saque pero lo hacia despacito para jugar un poco y ella me dijo: “Vamos méteme tu gran polla hasta el fondo cabrón de mierda”. Esas palabras me dieron como una fuerza añadida y hice lo que ella me dijo. Mis pelotas chocaban contra su cuerpo produciendo un ruido muy excitante. Cuando me agarro del cuello yo deje el mete y saca y le dije que la iba a dar por el culo a lo cual ella se negó porque no la habia probado nunca ni si quiera con su marido yo la intente convencer pero su negación era rotunda entonces yo me disponía a metérsela otra vez por la concha cuando dijo: “Vale tu me enculas pero yo elijo la posición”, a lo cual yo no me negué.

Ella se puso en el suelo a cuatro patas, yo le metí un dedo previamente lubricado para que el culo se dilatara cuando lo conseguí un poco introduje solo mi glande para que el culo terminara de dilatarse, cuando su precioso culo termino de dilatarse yo empecé a introducirle toda mi verga (las primeras veces despacio) cuando empecé mi acción ella soltó: “Dios no sabia que mi culo tuviera tango gusto que darme”. A los pocos minutos le dije que voy y ella se dio la vuelta y abrió la boca para que mi semen se introdujera en ella, cuando lo consiguió me dio un muerdo y allí estábamos los dos jugando con mi semen. Al terminar nos vestimos y ella me llevo a casa en coche a lo cual yo le agradecí con un tocamiento de tetas y a la vez que nos dábamos un largo beso.

Desde entonces cada vez que nos pone un examen de matemáticas repetimos la experiencia, aunque lo hacemos siempre que podemos que es mínimo seis veces por semana. A por cierto ya no me han vuelto a quedar las mates desde entonces ¿Porque seria?.

Autor: Anónimo

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