Primer viaje de Ana con su amante
Hola a todos y a todas.
Como ya os conté, José y mi mujer Ana vuelven a ser amantes con todo lo que ello conlleva. En la oficina, durante toda la semana, tuvieron sexo a diario. Desde mi despacho pude ver varios días y se ve que los dos lo necesitaban. José, a pesar de tener novia, siempre ha buscado más sexo, ya que es lo que se diría un buen semental. Ella, Pili, su novia, también está al tanto de su vida paralela y lo acepta. Ella sabe del affaire de Ana con José, ya que antes de aparecer Pili, José y mi mujer ya eran amantes. Yo tuve sexo también con ella, pero no estuve a la altura debido a mis problemas de erección.
Este viernes pasado, José y Ana viajaron juntos a Tenerife a firmar unos contratos del personal de la urbanización que hemos adquirido. Con estar un día les habría bastado, pero ellos querían pasar un par de días más y así sucedió. Ana preparó su maleta con mucha ropa para dejarla en el estudio que tenemos para nosotros y José hizo lo propio. Cada uno tenemos un estudio, pero ya Ana me dijo bien claro que pasaría casi más tiempo con José que en nuestro estudio.
Ana: Voy a llevar ropa para poder salir alguna noche, algo de sport y algún bañador para poder ir a la playa.
Yo: ¿También te llevarás lencería sexy para alguna noche, no?
Ana: Eso lo lleva José, ya que me compró cuatro conjuntos y allí ya seguro que compraremos algo más. Eso lo guardaré en nuestro estudio por si Pili va algún día.
Yo: Claro, lo que tú hagas allí no le importa a nadie. Disfruta mucho de este fin de semana.
Ana: ¿Por qué no llamas a Pili y sales a cenar con ella? No te quedes aquí solo y aunque sea sal, por favor.
Yo: Ya veremos lo que hago.
Nos despedimos y ella se fue. El viernes por la noche me mandó un mensaje que ya estaban en el destino. El sábado poco supe de ella y el domingo Pili fue la que me llamó y salimos a comer.
Pili: ¿Te encuentras bien con estas salidas que ahora serán más habituales? Yo conozco a José y este sabe que por mi parte no pasa nada, pero no quiero que os haga daño a vuestro negocio.
Yo: Sabes que José y yo somos amigos desde la infancia. Ana y José han sido amantes muchos años y tú bien sabes de mi problema sexual. En cuanto al negocio, sé que Ana lo defenderá al igual que José.
Pili: Sí, lo sé. Sabes que a ti y a Ana os quiero mucho y que respeto este idilio entre nuestras parejas. A mí también me gusta el sexo, pero soy más fría que Ana sin duda.
Los dos estuvimos muy a gusto charlando y al final ya por la tarde le invité a quedarse conmigo en casa.
Ya en casa, Pili me preguntó:
Pili: ¿Nos acostaremos juntos?
Yo: Claro que sí, pero no te prometo nada.
Nos fuimos bastante temprano a la cama, ya que serían las 20:00 horas de la tarde. Pili estaba nerviosa y yo la calmé.
Yo: Tranquila, que no tiene que pasar nada y lo que pase será bien entendido.
La besé y ella se soltó. Le metí la mano por dentro de sus bragas y su coño estaba ya mojado. Le acaricié su coño y metí dos dedos dentro. Metía y sacaba suavemente. Mi polla notaba algo, pero no se me ponía dura. Ella me pidió hacer un 69 y yo accedí. Su coño estaba muy rico y me gustaba. Ella me la chupaba con ganas y de vez en cuando me decía:
Pili: Tranquilo, tú cómemelo que me gusta. Si no te la pongo dura, dame tu gusto a mí. No pares que me gusta como me lo comes.
Así estuvimos un rato larguísimo y ella consiguió correrse en mi boca. Yo, por mucho que ella lo intentó, no hubo forma.
Estuvimos en la cama abrazados viendo la televisión. Y ya bien entrada la noche nos duchamos y cenamos. Ella se fue a su casa y yo me quedé en la mía.
El lunes a mediodía Ana llegó a casa y me contó su fin de semana. Ella disfrutó casi todo el sábado y el domingo. Al oír mi estancia con Pili se sorprendió porque no pensaba que podría ocurrir lo que me ocurrió.
Hemos decidido que cada vez que Ana y José vayan a Tenerife, yo me quedaré con Pili. Ana está de acuerdo y Pili se lo comentará a José.
Tendremos que esperar otros 15 días.
Mi mujer es mi mujer y la quiero. Tengo que aprender de mi nueva faceta sexual y creo que otra mujer me puede ayudar, ya que el deseo sexual de Ana es imposible de satisfacer y José sí puede dárselo. La diferencia es que Pili conmigo es una amiga y Ana con José es su amante, su puta, y ellos solo piensan en follar cada vez que están cerca.
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