Mi primera vez – Soy Gustav.
Esto que les voy a contar es real. Me ocurrió cuando tenía 19 años (actualmente 42).
Soy de Santiago de Chile. En esos años estaba estudiando mi primera carrera la cual no terminé, algo del pasado. Para ese entonces, ya sabía que era bisexual, pero me interesaban más los hombres que las mujeres, o por lo menos, sentía demasiada curiosidad en mi mismo sexo. Recuerdo que entraba a chats en donde todo era un desorden y, por tener 19 años, pasivo, tenía lleno de mensajes privados ofreciendo sexo casual. No buscaba nada serio pero tampoco encamarme con uno y otro, quería un amigo con ventaja como se decía. Siempre con mis dualidades. Entonces un día de semana me envían un mensaje que me interesó. Era alguien llamado Pedro, cuyo nombre quizá era falso. Yo usé un alias falso también. El tenía 36 años, 1,75m, maceteado, grande pero no gordo, moreno, pelo negro. Por como escribía me daba confianza. Me pide que me describa (no era chat con webcam y aplicaciones no habían). Yo 1,70m, delgado, tez blanca ojos claros, pelo castaño claro. Las clásicas preguntas, pero uno sabía que te terminaban preguntando más intimidades. Generalmente cuando me calentaba con tanta cosa que decían siempre preguntaba por su pene, su tamaño. Pero con Pedro seguíamos conversando de la vida y se me pasó preguntar. Era profesional, no tenía pareja, compartía si departamento con un amigo en la comuna de santiago, etc. Recuerdo que pensé que siempre hablaba pero nunca concretaba una cita porque no me atrevía, me daba pánico que me fueran a descubrir algún familiar o alguien que me conociera. Pero Pedro me comenzó a preguntar si quería conocerlo, sin compromiso, que me invitaba temprano a su departamento. Estando frente al PC y decidiendo si me juntaba con él o no, estaba muy nervioso, pero finalmente le dije que si, que me juntaría. Estaba dudoso, pero las ganas de conocer a un hombre, que escribía bien, sin faltas de ortografía, me daba seguridad en cierto modo. Quedamos de juntarnos a las 7:30am en avenida matta, lugar exacto no viene al caso que lo diga.
Cuando desperté al otro día, me bañé, no tomé desayuno y salí corriendo a tomar colectivo que me dejara en el metro. Estaba muy nervioso y no podía controlarlo. cuando me pongo nervioso me pongo serio. Entonces, la verdad es que hice todo por inercia, tenía miedo y nervios. Llego al lugar de nuestro encuentro y escucho mi seudónimo:
Pedro: “Héctor?”.
Yo giré y dije: Hola! – Lo miré rápido a los ojos y los bajé. Era muy vergonzoso, aún lo soy, pero ya lo controlo.
Pedro: Un gusto, vamos a mi departamento?
Yo: Bueno, vamos.
Pedro me comenzó a hablar de lo temprano que era, que se había pedido el día libre y yo le comenté que no iba a ir a clases por juntarme con él.
Entonces mientras ibamos caminando llegando a su depto, iba saliendo una señora, muy mayor y nos dice: “Par de maric…”. Fue terrible, no podía creer que nos dijieran eso y mi mente altiro me puso en alerta de que Pedro ya tenía fama de ser gay. Entre el 2000 y 2010 no era abierto el tema, muy tabú aún. Entonces me armé de valor y seguí caminando y entrando a su edificio con él. Los guardias me miraron de arriba a abajo, yo creo que pensando que mi recién conocido traía carne fresca.
Pedro me dice: “No te preocupes, esa señora siempre nos insulta, es del mismo piso que nosotros”.
Yo: ahhh, ok. – No dije más, pero tenía mucha vergüenza – ¿pero estás con alguien más? – Le pregunté pensando que me podría estar engañando y estaba con alguien y me iban a ya saben. Pero si pasaba algo iba a ser mi primera vez. Nunca había estado con un hombre.
Pedro: “Estoy solo, no te preocupes”. Subamos por estas escaleras me dice. Eran unos dptos de 5 pisos que no requieren de ascensores.
Él me da el paso y sube detrás mío. Yo iba con pantalones de mezclilla y polera. Tenía frio recuerdo. Y miro hacia atrás, abajo, y el venía ya pegado mirándome el trasero. No sabía donde meterme. Un hombre me estaba mirando mi trasero mientras subo la escaleras.
Llegamos al 4to o 5to piso, no recuerdo, y me indica cual es su depto. El abre la puerta, y me invita a pasar. Entro a su departamento, cierra la puerta y en mi mente recuerdo que me dije que ya, estoy acá, ahora a ver que pasará. Lo miro bien (a Pedro) y recién ahí miro bien su rostro, su cuerpo. Era tal como se describió, pero un poco más grande. De echo era por lo menos 2 veces yo, considerando que yo era muy delgado.
Pedro súper amable me ofrece un baso de bebida y acepté. Tenía la boca seca, muy seca. Recuerdo que me pasa la bebida y tomo un par de sorbos, me pregunta que si estoy bien ya que notó que estaba nervioso. Yo le respondí que disculpara, que eran mis nervios ya que nunca había estado en una situación así. Después de decir eso el me quita la bebida y me da un beso. yo nunca había besado a un hombre. Me sentí raro, mientras lo besaba me sentía culpable, pero besaba bien, me comenzó a tocar mis glúteos, eso me calentó y me dejé llevar. En ese momento me dejé hacer.
Pedro me llevó a un dormitorio en donde estaba su cama. Me tiró en ella. Me comenzó a sacar las zapatillas. Después los pantalones. Me paró y me sacó la polera. Me seguía besando la boca. Bajó por cuello y llegó a mis pesones. Me bajó el bóxer y quedé totalmente desnudo, nuevamente con vergüenza. Me miró y me dijo que estaba rico, que me iba a tratar bien. Recuerdo que me dice: “Vas a gozar mucho, tu tranquilo”. Yo excitado a mil por supuesto, avergonzado si, pero muy excitado.
Me sigue besando una vez me tiene desnudo y de pie y comienza a tocarme mis glúteos, muy fuerte los amasaba. Tenía unas manos gigantes. Y de pronto, siento un dedo en mi ano. Fue un suspiro, era lo que más quería, ser penetrado, poseído por un hombre. Me empieza a penetrar con su dedo mientras me besaba. Sentía mucho placer, pero me comenzaba a molestar ya que estaba seco. El se tira saliva en sus dedos, me pasa por mi ano su lubricante natural y comienza con uno de sus dedos a penetrarme. Fue muy excitante, no había sentido tal cosa. Estaba en el cielo. Recuerdo que estuvimos mucho rato así hasta que me dice que le baje los pantalones.
Me senté en la cama y se me acerca. Le quité el cinturón y posteriormente desabroché su pantalón jeans también. Se le marcaba mucho su paquete. Cuando comienzo a bajar sus jeans, sin bajarle los calzoncillos, noto que tiene un pende muy grande. Y no estoy mintiendo. Creo que es el más grande que vi. Yo creo que alcanzaba 18 cm, pero su ancho era demasiado. Bueno, le bajo los pantalones competamente, posterior a eso los calzoncillos y sale su herramienta. Súper grande, muy dotado.
Pedro: “chúpamela”.
Yo no podía creer que estaba con un hombre, con un pene fuera de lo común, frente a mi cara. Recuerdo que se lo agarré y lo miré mucho. Cuando iba a chuparlo, vi que tenía mucho líquido preseminal. Cerré los ojos y me lo metí en mi boca. Me cupo apenas, pero era grande su cosa. Tenía la cabeza del pene grande, pero el tronco más grande (opuesto al mío). Su pene era como 3 penes míos. y me encantó sentir su calor, su forma, su olor, su semen que ya salía, lo sentía rico. Estaba súper caliente. No se cuanto rato estuve así, pero en un momento me dice que me suba a la cama. Se sacó la camisa y se tiró a mi lado. Me empezó a besar y se subió arriba mio. Sentía su pene en mi ingle. Estaba entregado a ese hombre.
Abre un cajón y saca un condón.
Pedro: “date vuelta”.
Yo: “Si”. – me gusta ser sumiso.
Pedro se pone el preservativo y se tira sobre mi espalda. Recuerdo que me aplastó, pero no me molestó, me gustó. Se comienza a frotar en mi con intenciones de penetrarme analmente. Con sus manos se ayudó y se puso con su pene en mi entrada comenzando a empujar. Reconozco que grité, me dolió mucho, pero no entró su pene. Siguió intentando, pero nada, no entraba. Se dio vuelta para que le chupara su pene y el me comenzó a dilatar con sus dedos y saliba. Sentía rico pero me dolía, era mi primera vez que me tocaban así.
Seguíamos en el mismo trabajo, yo chupando su pene ya con la boca muy cansada y el con su dedo en mi ano. Me da vuelta nuevamente y ya con saliva en mi ano, me comienza a penetrar. Sentí su cabeza entrando y el dolor realmente era insoportable. Me salí de él y le dije que esperara, me dolía mucho. El se paró y fue por agua. Volvió y yo estaba acostado de estómago. Me tomó de las piernas y me arrastró hasta el borde de la cama. Me dejó con mi trasero parado ya que me puso un cojín. Se pone detrás y comienza con saliva, un dedo y finalmente su pene. Entró nuevamente la cabeza pero esta vez, no paró, aunque yo creo que me excedí gritando.
Yo: Me duele!!! – mientras entraba su pene en mi.
Pedro: Al principio duele, se te va a pasar!! – mientras empujaba.
Nuevamente se tiró sobre mí y comenzó a moverse. Sentía rico, pero sentía que me estaba rajando y mi cuerpo se tensó, porque no sentí placer.
Yo: Espera, espera, espera!! – Le decía para que parara.
Pedro: No puedo!.
Yo sentí que se me apretó mi ano y él no pudo entrar más.
Se quedó un rato así y me tomó mi cara para besarme los labios. Estuvimos un rato así y con su pene a medio entrar en mi ano. Lo doloroso era que como se movía para besarme, me generaba mucho dolor, pero al rato me calenté de nuevo con esa posición, besandome de espaldas y con su pene en mi cuerpo. Cuando me penetró totalmente era tal cual decían en estos salones de chat: Dolor y mucho placer.
El dolor de sentir como me abría no se fue nunca, pero la sensación de estar penetrado por un hombre fue muy superior. Mi trasero rebotaba en su pubis. Sentía sus testículos en mis nalgas también.
Estuvo penetrándome así hasta que eyaculó. Eso dolió y mucho. Se descargó tomándome de los hombros pero como con un abrazo, no se si me explico. No me soltó y ni les digo como gemía.
Yo no eyaculé, pero estaba feliz.
Recuerdo que después de eso, me bajó la calentura y me comencé a vestir. Después de vestirme me agarró por detrás y me abrazó.
Pedro: “Nos vamos a ver de nuevo”
Yo: “si, me gustó, estaba rico”. – De nuevo me puse nervioso y avergonzado de que quien me desnudó y penetró, ahora me hablara pensando en un nuevo encuentro. Me daba mucha vergüenza.
Después de conversar un rato le digo que me tengo que ir, que ya es tarde (eran como las 11:00am aprox). En eso me voy, sintiendo que todo el mundo sabía que me habían penetrado.
Bueno, antes de irme le di mi número celular, de esos celulares tipo ladrillo para que quedáramos nuevamente en juntarnos.
Espero les haya gustado esta historia. Los diálogos que comento es como recuerdo que fueron, pero la primera vez, con o sin amor, se recuerda.
Saludos.
¿Te gustó este relato? descubre más relatos calientes en nuestra página principal.

Rico relato de tu primera vez.. Sentí como si fuese yo quien te penetraba. Mí miembro es similar a tu descripción. En principio es doloroso pero la segunda vez habrás llegado al cielo.
Hola, gracias por responder. Que bakan que te gustara el relato. Debe ser hermoso tu pene entonces.