Mi prima, yo su confidente
Qué tal mis queridos lectores, después de una larga ausencia aquí estoy para contarles este rico relato, pónganse cómodos.
Como ya lo saben, en mi relato anterior generé una relación muy estrecha con mi prima Andrea, yo era su confidente en todo, aunque había días que nuestras charlas eran de lo mas normal con un pequeño toque “travieso” pero cuando hablábamos de su relación con su novio todo cambiaba tomábamos eso de una manera que nos llevaba a sentir esa calentura en el cuerpo de excitación y nervio pues cuando eso pasaba no podíamos parar de hablar y se sentir, preguntar y suponer pero sobre todo tratar de experimentar.
Como mi tía no dejaba a mi prima salir sin mi con su novio, yo estaba siempre de mal tercio pero fue de lo mejor que me paso porque siempre tenía la confianza con ella y en ocasiones mientras se daban sus besos yo lo presenciaba todo y claro, la verga se me ponía dura. En realidad salíamos muy poco pero una de esas veces noté que mi prima llevaba un suéter de esos largos de manda larga muy delegaditos, pues oh sorpresa cuando salimos de casa y sin peligro de que algún conocido nos viera se quitó el suéter y me dijo que si se veía mal mientras se daba una vuelta para verla y Wooow traía un mallon negro muy delegadito y al verla por atrás traía una de sus tangas que yo ya había visto antes en sus fotos. Traía además una blusa cortita pegadita escotada se le veía su ombligo y le saltaba el pecho un poco, se veía taaan sexy que enseguida sentí palpitar la verga.
Suspire y no supe qué decir, la verdad se veía muy sexy, ella agarro la mochila que traía y metió su suéter mientras se agachaba para apoyar la mochila en el piso y sacar unas zapatillas me quede sin aliento cuando vi que su mallon era más transparente de lo normal, pues se le notaba el color de su piel, se le veía perfecto como la tanga se le metía en las nalgas y el mallon tomaba la forma de su trasero junto con la concha sin rasurar, eso lo vi mientras se agachaba sin doblar sus rodilla sentí un calor intenso en mi, se puso las zapatillas que no eran muy altas pero hacían que su culo saltara y su figura se notará aún más sexy.
Se quedaron de ver en un puente y cuando subíamos deje como de costumbre que ella pasara primero claro que no le quite la vista de su trasero pues esa tanga de encaje negro adornaba de una manera deliciosa su culo. Ahí estábamos en lo alto de un puente mientras llegaba su novio, cuando llegó el abrió los ojos lo más que pudo la tomó de su mano y caminamos hacia una plaza, galerías Coapa para ser exacto 😉
Ellos caminando y yo atrás disfrutando de la vista, veía a mi prima y no podía quitarle la mirada de enésima pues ella sabía lo que hacía y yo era su cómplice, su novio bajaba la mano para rozarle el culo y sentirle su tanga y la suavidad de sus nalgas cubiertas por su mallon, yo me ponía a mil con eso. Yo estaba goteando por la verga. Todo fue solo estar con ellos, en momentos trataba de separarme de ellos aunque no quería pues era una delicia verla así pero mi prima siempre me buscaba y terminaba por seguirme, siempre era ir por helados o comprar algún disco, ver ropa, ella iba una y otra vez a el tocador (sanitario), yo pensé que quizás se sentía incómoda pues todo mundo la veía, después solo caminar mientras se tomaban un rato para platicar.
Llego la hora se despidieron mientras esperaba yo a unos metros, yo indiferente pero atento a mi prima pues simplemente no podía quitarle la vista de encima se veía exquisita.
Andrea Camino hacia a mi y no pude quitar mi mirada de su panocha marcada por su mallon, esa perfecta y abultadita “v” entre sus piernas hacían notar que no estaba rasurada. Uuuuuf era increíble verla.
Yo traía la mochila de mi prima, así es que se la di para que se pusiera de nuevo su suéter y sus tenis pero mientras agarraba su mochila me dijo que si se veía mal, yo conteste diciéndole que no, que en mi vida había visto tanta belleza en una mujer, ( era la verdad pues ahí comenzó todo para mi, con ella) me dijo que no me creía pero que se sentía muy diferente, nos sentamos en una banca afuera de la plaza yo quería verla de todos lados pues en cualquier ángulo se podía disfrutar de su figura y de la rica transparencia de su mallon.
Nos sentamos y me dijo que se sentía muy rara, yo tentando de que me explicara me comentó que se sentía muy mojada y que tenía su tanga muy mojada, se me ocurrió decirle – enserio, a ver-
Ella se acomodó mientras abría las piernas y literal se le veía el color de su tanga una tanga de color negro de encaje mientras abría las piernas un poco vi el color de su piel y una mancha en el mallon de humedad y veía también el montocito de bello que tenía, el mallon era muy delgado yo estaba goteando como llave sin empaque así es que estaba igual que ella, yo traía un pantalón de mezclilla color café claro y se notaba una gota absorbida por la tela de mi pantalón. Ella se dio cuenta y me dijo- tu también?- me dio un poco de pena y me tapé, no la tenía parada pero si un poco gorda por la excitación. Le dije que si no traía más ropa para que se cambiara y me dijo que no.
Yo no sabia que hacer pero claro que sabía exactamente lo que quería hacer. Quería sacarme la verga y jalármela para explotar; así es que le dije que ya nos fuéramos a casa ella se paró y le puse su suéter pero hacía mucho calor y no lo quiso, le dije que no podía llegara si a casa, me confesó que Oscar su novio le dijo que se fuera así vestida, claro, era de suponerse pues ese guey era más grande que ella, y aunque tenía la misma edad que yo, saber que es mi prima me ponía a mil.
Le dije que nos podíamos ir así pero que antes de bajar del micro tenía que ponerse su suéter ella aceptó y esperamos el transporte eran unos 30 min de trayecto. Nos subimos, claro deje que ella subiera primero y oh por dios veía su trasero redondo en mi cara cuando subió casi podía oler su sexo yo no aguantaba quería explotar solo de verla. Para nuestra fortuna había muy poca gente en el camión, quizás unas 5 o 6 personas entre ellos solo un hombre de unos 35 años quizás, nos sentamos hasta atrás pero el brow no le quitaba la vista de ensima, yo noté que el bato se agarró el paquete mientras la veía pues mi prima pasó por todo el pasillo como pasarela mostrando su figura a todos pero el espectáculo fue para el chavo. Nos sentamos hasta atrás y el chavo no le quitaba la vista. De repente subió mucha gente en un par de calles y se llenó el transporte, el chico ya se había bajado para entonces y mi prima puso su mochila entre sus piernas ella sacó una botella de agua y yo tomé la mochila. Ella se puso la botella de agua entre las piernas y escuché un ligero gemido, abrí os ojos y volteó a verla, estaba agitada, le dije que si estaba bien y solo movió la cabeza. Mientras el camión andaba sentí como me agarraba el brazo y me hacía ligeros apretones yo trataba de descifrar que pasaba hasta que me di cuenta que la botella la tenía entre sus piernas y me dijo que se sentía más mojada que hace unos minutos. Ella con una mano me agarró del brazo y con la otra agarraba la botella de la tapa mientras el resto de la botella se escondía entre su sexo.
Fue algo increíble, delicioso la verga se me iba a reventar pero la mochila me ayudó a cubrirme y de paso tapaba a mi prima a grado de que nadie viera. Así es que solo se me ocurrió preguntarle si sentía rico con la botella, ella sin contestar cerró los ojos, noté sus mejillas rojas y asentó con la cabeza diciendo que si. Le susurre en el oído y le dije yo te tapo, saqué el suéter me lo puse en mis piernas y acerqué más la mochila a las piernas de mi prima, claro la idea era ver solo yo lo que estaba haciendo. El microbús lleno de los asientos pero solo un par de personas paradas y la música a alto volumen ayudó a disimular todo un poco así es que noté como mi prima comenzó a mover sus caderas a él mismo ritmo que el microbús y de repente apretaba la botella hacia ella, con los ojos cerrados sus mejillas rojas y calientes y mi verga totalmente parada no había manera de retroceder.
Mi prima de repente abrió las piernas, abrió los ojos como si estuviera ida y me vio agitada, y vi como la botella sin presión de sus piernas comenzó a brotar la de arriba a bajo movimientos muy pero muy pequeños apenas si se notaba, se recostó en mi hombro como si no tuviera fuerzas y escuchaba sus gemiditos muy discretos, deliciosos. Cerraba las piernas y las abría trataba de ir a el ritmo del movimiento del bus le vi los pechos a mi prima y valla que tenia los pezones duros se le notaban perfecto, mi prima no paraba yo heché un vistazo y nadie parecía estar al tanto de nosotros yo me agarraba la verga que resbalaba con facilidad, mi prima se dio cuenta me que estaba agarrando la verga así es que volteo a verme de nuevo con su respiración agitada y me dijo ya no puedo primo, no puedo, le dije hazlo prima, termina. Yo te cuido. Ella me vio con ojos extasiados, su respiración corta pero agitada tratando de contenerse, ya estaba cerca, así es que abrió la boca como tomando aire y vi como sus ojos se pusieron en blanco mientras los cerraba uuuuuuuuuuf me apretó el brazo y vi como sus piernas las cruzaba y apretaba la botell contra ella. Sus gemiditos en mi oído izquierdo y esa cara tierna fueron una momento único. El orgasmo de mi prima fue tan intenso que con voz suave y gimiendo me dijo – aah primo, que rico – se quedó así un momento y cuando abrió los ojos vio que yo había terminado en mi pantalón, pues ella tela ya había absorbido parte de mis mecos, yo sentía como escurrían por mi entrepierna y se me pegaba el bóxer.
Ella se sorprendió abrió los ojos y recobró la postura, le dije que se pusiera su suéter y yo me tapé con la mochila mientras bajábamos, ella ya se veía totalmente normal tapada con su suéter y yo algo sospechoso por tener la mochila frente a mi paquete.
Caminamos rápido sin decir palabra alguna, llegando a casa aún no llegaban nuestros padres pero no tardaban, así es que solo nos vimos de frente antes de despedirnos y nos reímos pues ella vio que tan empapado estaba de mis mecos y yo vi como estaba mojado su mallon literal pues la vi y su mallon tenía un flujo blanquísimo, sin pensar mucho y con los nervios a tope nos apresuramos a meternos en casa y dirigirnos a cambiarnos.
Nos despedimos sabiendo que eso era un secreto de por vida.
Hasta aquí este relato amigos, espero lo hayan disfrutado, escriban comentarios y esperen el siguiente que aun falta mucho por contar.
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