Su bella carita de jenny

Corría una caliente tarde del mes de julio, me había contactado con Jenny desde la mañana, ya casi daban las 3 de la tarde. Subí a un taxi para llegar más rápido al sitio dónde nos encontraríamos, un supermercado, de la vecina ciudad. Llegue a tiempo pero me estaba desesperando ya que no recibía contestación a mis mensajes.

Volteaba hacia todos lados de la calle pero no la veía, de pronto apareció, me tomo de la mano balbuceaba algo no le entendí muy bien, pero la seguí hacia el otro lado del mall. Ahí tomamos un taxi, -¿Porque el misterio?- le pregunté. ?Creí ver a alguien conocido, por eso te pedí que camináramos para acá- Contestó. Le indicamos al taxista a que lugar iríamos y partimos.

Al entrar a la habitación nos pidieron el pago y una identificación, le comente a la encargada que la semana pasada deje olvidada la mía por las prisas, preguntó en la recepción para que le confirmaran. Mi dama subía las escaleras con tal cadencia, que desee tomarla ahí mismo antes de llegar a la puerta, por lo que me conforme con solo darle una nalgadita, ella volteo a sonreírme.

Nos sentamos en la pequeña salita, esta vez como le prometí antes de llegar, no la iba a dejar ni hablar, así que me acerque a su bella carita, la mire a los ojos, tome su barbilla para besarla con muchas, muchas ganas. Continué besándola, de esos besos mordelones, así despacito con toda la calma del mundo para disfrutarlos mejor, cada nena y cada hombre somos diferentes, pero yo me adapto a todas y cada una de ellas, fui bajando hacia el cuello, tocando sus hombros con mis manos hasta llegar a su cintura, le indique que se quitara la blusa, se levanto del sillón yo desabrochaba sus jeans que le quedan ajustadísimos dadas sus dimensiones en cuanto a caderas, bese sus pechos y volví a su boca, nos acercamos a la cama para terminar de quitar su pantalón. Retire su tanga para besarla de nuevo, en el cuello, pechos, descendiendo por su vientre hasta llegar a su caliente vagina, requiero dedicarle más tiempo de lo normal ya que la tiene muy sabrosa, me encanta deslizar mi lengua sobre su piel bien depilada como patinador artístico, saltar a su clítoris para que se retuerza de placer, escuchar como su respiración va en aumento, cuando le introduje la lengua por su cavidad le provoco cosquillas así que continué con mi lengua por el área de su clítoris al mismo tiempo introduje un dedo en su vagina, para moverlo en círculos, se retorcía más y más, aceleré el ritmo de mi dedo y lengua hasta que soltando un gran suspiro tuvo un rico orgasmo. -Me encanta tu pene- me dijo.

-Y a mi tus besos, y tus nalgas, y tu vagina, y tus piernas, y tus manitas y…- Cambiamos de lugar, yo abajo y ella arriba, sin penetrarla se estimulaba con mi falo moviéndose lentamente sobre mi rozando su vagina, yo encantado besándola, mordiendo su chula “trompa”. Me puso el condón y de un sentón se comenzó a mover muy rico, como desesperada por las sensaciones de ese momento, acerco su cara a mi de nuevo para besarnos, yo agarraba su cintura, con mi mano izquierda acaricie sus nalgotas, aproveché para tocar su entrada trasera, ensalive el dedo indice y lo introduje en su ano un poco nada más, mientras ella seguía con lo mio en lo suyo ahora con movimientos circulares, le agrado mi visita a su ano. Me dijo -Ven vamos a bañarnos- la seguí a la regadera, ver sus nalgas mojadas me prendió más. Yo me quite el lubricante del condón con el jabón para salir de nuevo con la toalla para quitar la humedad. -Ven te voy a dar algo- Camino hacia la salita me dio la espalda y se inclino sobre el sofá hasta la inclinación máxima, mostrándome ese bello trasero, me puse el condón y no pude resistir besar ese tentador trasero, le bese su colita, la ensalive un poco y zas! se la meti hasta el fondo sin contemplaciones, más y más duro. No iba a aguantar mucho asi que le dije -Espérame en la cama- Corri a la regadera a lavarme, regrese y la coloque boca arriba en la orilla de la cama, con su cabeza colgando hacia atrás pero mirando al techo, le acerque el miembro a su boca, para moverlo como si estuviera penetrando su vagina, ella aprovechaba para succionar, yo estiraba mis manos para acariciar su cuerpo, pero de pronto no pude detener la eyaculación dispare semen en su garganta, saque mi pene, cayeron más chorros en su cara. Pero aun había más, sentí otra nueva eyaculación (la técnica del rey) por venir, le volví a meter el glande en su boca solo un poco, y otra vez lanzé semen en su cara tan chula, en buena cantidad ya que le escurría hasta su ojo derecho. La verdad me senti mal por ella y la deje incorporarse, -Me arde auu- Me dijo. Yo aún tenia otra descarga reservada. Nos duchamos de nuevo, nos vestimos y pedimos un taxi. Mientras esperábamos el transporte, nos dimos cuenta que estuvimos pasadas las 3 horas encerrados en el motel. Fin?

Autor: Jenny

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