Solo se lo chupe… Y MI MARIDO ME PIDE EL DIVORCIO

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Hola, me voy atrever a contarles mi amarga historia: soy una mujer casada, tengo 34 años Y 2 hijos con mi pareja, y en realidad nuestra relación era muy buena, digamos normal, pues lo quiero mucho; tenemos una posición económica desahogada por lo que nos permite tener varios viajes al año solos o en compañía de los niños; mi marido es tres años mayor que yo, el no es una persona muy fiestera sino al contrario, mas bien es hombre de casa pero antes de casarnos si era muy fiestero. Digamos que no es muy detallista, y en ocasiones no es muy cariñoso que digamos, al extremo de que llegue a sentir que no soy importante para el.

Hace 8 meses conocí a por medio de unas amigas a un muchacho 10 años mas joven que yo atractivo, y empezó el coqueteo tanto de mi parte como la de el; empecé a escuchar de sus labios lo que mi marido ya no me decía con frecuencia (¡Que bien te ves; que bonito color de pelo; que bonita sonrisa!) y esto me llevo a empezar a recibir primero besos de apariencia inocentones, como no queriendo en realidad besarnos, y abrazos de su parte, a lo cual respondí creo que como cualquier mujer en las mismas circunstancias, además, consideré que, por llevarle diez años, yo iba a tener el control de lo que pasara o de lo que no pasara.

Esto duro casi 2 meses y no tuvimos más de 4 encuentros; un día sus padres salieron de vacaciones y me invito a su casa pues estaba solo. No quería ir pero me rogo varias veces hasta que accedí. Cuando entré me recibió con un beso y un abrazo al que sinceramente respondí de inmediato, y sentí en mi vagina un estremecimiento. Sabia que estaba entrando a terrenos peligrosos pero en mi torpeza me dije que, siendo yo una mujer hecha y derecha no había problemas y que siempre me podría controlar y controlarlo a él.

Entramos a su sala, y me empezó a meter su mano por debajo de mi blusa y mi pantalón a lo cual no puse ninguna objeción, porque la emoción era cada vez mayor y sinceramente, me sentía muy descuidada de parte de mi marido, con el que hacia ya un mes que no tenia nada qué ver; el se bajo los pantalones y como si fuera la cosa mas natural me hizo sentar en el sofá y me incitó a que le hiciera sexo oral y fue todo lo que pasó. Créanme, estaba yo muy excitada y mamaba aquella verga como una novedad realmente ya que con mi esposo era rarísimo que tuviéramos sexo oral, y el jamás se había permitido besarme ahí.

Intentó desnudarme e insistió en que cogiéramos pero de plano me negué y pude ver a aquel chamaco, que no era otra cosa realmente, haciendo berrinche porque no le había yo dado el dulce que me pedía. Molesto, se metió al baño y cuando salió intentó besarme pero yo ya me había arreglado mi ropa y salí de esa casa casi de inmediato.

A los quince días de ese encuentro mi marido se encontraba en el trabajo, y este chamaco me hablo en la noche para que bajara pues me quería dar una sorpresa; tontamente baje y sin pensarlo en absoluto, me subí a su coche, y lo encendió para luego estacionarlo a la vuelta de mi casa nuevamente me dio un beso al cual respondí como una estúpida. La adrenalina estaba a mil en mi sangre y aquel chamaco se volvió a bajar los pantalones y esta vez casi me obligo y le hice sexo oral. De repente sentí en mi boca su leche, tibia, pegajosa y también sabrosa, debo aceptarlo, pero me sentí muy mal pues en ese momento me di cuenta que solo me estaba utilizando y comprendí que el era un muchacho inexperto y caliente? y yo una estúpida que se dejaba llevar arriesgándose a todo sin meditarlo siquiera. No volví a verlo, rechazaba sus llamadas y creí que todo había terminado para bien. De alguna forma continué con mi vida con mi esposo como si nada hubiera pasado pero, debo decirlo, de repente recordaba el sabor de ese semen en mi boca y me excitaba.

El problema es que mi marido ahora se acaba de enterar de mi aventura de hace 8 meses por un descuido mío de un mensaje en mi celular. Mi marido estaba ofendidísimo, y al enterarse preferí ser sincera con el, y no me quedo otra que decirle toda la verdad tal cual, cómo me comporte y que hice, pues corrí el riesgo que este chamaco, para que no le hicieran nada, estaba dispuesto abrir la boca.

Mi situación es ahora de un total arrepentimiento pues no dimensione lo que podría pasar; mi esposo esta a punto de abandonarme a mi y a mis hijos; siento que no lo hace porque no quiere dañar a mis 2 pequeños. Estamos con una terapeuta de pareja que nos esta ayudando pero a el no le veo muchas ganas de seguir adelante, pues el me reclama y que le explique como es que, de repente resurgió el amor por el; Esto es porque después de aquello busqué ser mas activa, mas seductora con mi marido, y yo nunca lo deje de querer pues en estos 8 meses me la he pasado excelente con el, hemos tenido a raíz de esto una comunicación mas que excelente, y nos hemos sincerado como nunca.

Pero tengo mucho miedo de no estar con el, o bien, si me llegara a perdonar, creo que mi matrimonio va estar lleno de rencores, reclamos y falta de confianza. Yo ahora no se que hacer si agradarlo, si no decirle nada, o diario pedirle una disculpa por lo mal que me comporte. El me trata bien pero cuando se enoja por algo me ha dicho que soy una golfa y la verdad así me comporte, porque la emoción de sentirme deseada y cogida por aquel chamaco de alguna forma despertó algo en mi vida intima. Pero no se que hacer mi vida y mi castillo de repente se derrumbo; yo lo veo a el muy triste y muy desilusionado. Esta tratando de salir de una depresión muy fuerte que le ocasione. Toma medicinas y espero que se componga, pero en cuanto a nuestra vida sexual no es lo mismo. A veces, estamos cogiendo y procuro hacer lo que el quiere. Incluso, me ha pedido que tengamos sexo oral y el quiere terminar en mi boca? y si me niego me dice:

-¿Y cómo con aquel no te negaste y le diste el culo? ¡A mi se me hace que te la metió por cuanto agujero tienes y conmigo te estas haciendo la santita y la que no cogió!- y así, presionada, he cogido por el culo y me ha obligado a coger con el en diferentes formas. Incluso, ha querido que hagamos exactamente lo que hice con el chamaco aquel, y aunque lo hemos hecho el me mira como dudando de que le haya yo dicho todo, o que aquel chamaco me la haya metido y yo no se lo haya dicho a él.

Si alguien ha pasado por esto. Ojala me pueda orientar? estoy desesperada de verdad.

Autor: arrepentida

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2 comentarios

  1. La verdad un error de esa naturaleza es muy difícil de asimilar, el hombre cuando es infiel puede seguir siendo aceptado por la mujer, pero más por necesidad que por perdón y en el caso de la mujer infiel el hombre tal vez la quiere mucho y sigue viviendo con ella, Pero en cualquiera de los dos casos siempre quedará la sombra de la duda si el infiel se arrepintió o sigue engañando, en tu caso debes analisar lo que viviste y lo que puedes seguir viviendo, si crees que puedes seguir adelante con tu esposo aguantando sus reclamos y eso sirve para expiar tu culpa, inténtalo, Pero si crees que será una penitencia muy pesada sepárate de el, claro de eso solo tu sabes lo que sientes y puedes soportar, solo te diré que si ves un solo indicio que el también hace por buscarte aprovecha eso y tú da lo mejor que tengas, en los momentos íntimos no demuestres vergüenza ni demuestres que lo haces obligada por tu culpa, disfruta el momento y hazlo disfrutar a el también, si sientes que esos encuentros son positivos échale ganas, Pero si sientes que el te está humillando para cobrar venganza, lamentablemente mejor sepárate de el pues finalmente el daño emocional para los dos se hira haciendo mayor entre más tiempo pase.

  2. Buen relato, la verdad esa experiencia despertó en la dama un impulso sexual que con el esposo no encontró en tantos años, culpa de los dos. Bonito la sinceridad y la valentía de confesarle todo al esposo aunque él no lo considere del todo cierto (después de una mamada cualquier cosa es menor). Mal que el esposo tome medicamentos a causa de una verdad completa. Lo malo está en que el esposo no acepte lo que esa experiencia de su esposa despertó en él su máximo libido y que pocos hombres por machismo ocultan o le permiten a la mente anular y es el instinto animal de ver a su pareja totalmente en la cima del placer aunque sea con otro o con otros. Ojalá pudiera el esposo abrirse de la misma manera que la esposa lo hizo. Si la terapeuta basa su ayuda en el perdón y en olvidar lo sucedido o minimizar las consecuencias, deberían buscar ayuda en otro lado. Hay experiencias en la vida que jamás se van a olvidar, la valentía y la verdadera sabiduría está en transformar las experiencias negativas en un impulso para continuar el camino que iniciaron juntos.

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