Regreso a cogerme a mi ex Eloisa y le dejó ir toda la leche

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Bueno, ya tenía días que no publicaba nada, pues debido a unas situaciones con mi ex mujer no la había podido ir a ver y no habíamos tenido ningún contacto con Rose, por lo que no tenía nada que mencionar, hasta este fin de semana que pasó. Fui a verlos y ella estaba sola. Estábamos platicando, mencionando situaciones, y estábamos grabando infinidad de cosas.

Después de un rato me dijo que ya iba a cerrar, así que le ayudé a cerrar y todo. Yo ya iba con mis malas intenciones como siempre, y creo que ella ya lo sospechaba, así que al cerrar se agachó para recoger sus cosas y, aprovechando que se había agachado, inmediatamente me abalancé sobre ella. Creo que al principio no se lo esperaba, aunque ya lo sospechaba, y en cuanto me lancé sobre ella comencé a sobarle esas enormes tetas que ya les he comentado que tiene.

Ya teniéndola bien agarrada, le comencé a subir la falda que traía y comencé a acariciarle las nalgas, a sobarle la panocha.

Después de un buen rato de estarla manoseando, comencé a sentir cómo su panochita se mojaba y, sin más ni más, le bajé los calzones y le comencé a meter los dedos en su rica panocha. Inmediatamente sentí cómo la tenía bien caliente y no ponía resistencia alguna, así que, aprovechando la situación, la tiré atrás del mostrador, le quité bien el calzón y le abrí las patas para chuparle esa rica panocha. Mientras le chupaba la panocha, comencé a sobarle las tetas y le comencé a decir que ya extrañaba esa rica y caliente panocha, esas tetas enormes que tiene, tan ricas, y ese culo tan apretado.

Ella, sin más ni más, respondió a todo lo que le estaba haciendo y me decía que también extrañaba que se la chupara, que me la cogiera y que le mordiera y le estrujara esas enormes chichas que tiene. Eso me calentó inmediatamente, así que me bajé el pantalón y, sin más ni más, se la metí. La comencé a coger, le comencé a dar bien duro y sentía cómo su panocha comenzaba a descubrirle y cómo se ponía cada vez más caliente. Mientras tanto, con una mano le agarraba el culo y le comenzaba a brotar y a meter el dedo, y con la otra mano libre le estrujaba las chiches y se las mordía. Ella ya comenzó a gritar y a decir que no aguantaba más, que se la metiera por su culo, a lo que le tomé inmediatamente la palabra.

Le alcé bien las piernas y se la metí en ese culito, que me costó trabajo porque tenía semanas sin que me lo pudiera coger, pero al final entró y comencé a darle una enorme cogida, y sentía cómo sus nalgas me apretaban. Después de un rato también le comencé a meter el dedo en la panocha, que seguía escurriendo, y después de un rato sentí cómo su panochita se estrujaba y terminaba mientras yo le seguía metiendo en su rico ano. Después de unos segundos, ya casi al terminar, se la saqué y se la encajé directamente en su panochita, y me vine adentro. Ella ya decía que no, pero no me importó, le dejé ir todo, y en ese momento se retorcía del gozo que sentía de que había terminado dentro de ella. Ya al haber terminado, dejé que se levantara, pero le seguía chupando las ricas chiches que tiene, las chiches que me encantan. Y al sacársela tenía tantas ganas de cogérmela que tenía demasiado líquido, y le dejé chorreada tanto la panocha como las nalgas. Ya les estaré compartiendo la foto de hasta dónde se estaba limpiando de tanto líquido que le dejé.

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AnonimusDark
AnonimusDark
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