Amor Filial | 10.374 lecturas |

¿QUIEN DICE QUE EL INCESTO NO ES REAL?

Quizás la vida a veces es un poco loca, es mas a veces pasan las cosas sin darte cuenta y cuando te das cuenta ya tienes a un hombre en medio de tus piernas y lo que es peor o mejor (depende del lado que lo veas) ese hombre es alguien muy conocido y querido por ti, como un hermano o un primo.

Esto que voy a relatar es algo muy común en nuestro país y aunque mucha gente no lo acepta así es de común y ocurre en los primeros años de vida sexual, esa en donde te empieza a dar una especie de comezón en medio de las piernas y que sientes la urgente necesidad de experimentar eso que la gente llama sexo.

Aunque muchos no crean esto del amor filial, es cierto, al fin y al cabo es solo sexo y si lo haces con placer y con esa gran sensación de sentir que lo que estas haciendo es prohibido, es todavía mas rico y excitante, díganmelo a mi que en mi pequeña y bien vivida vida he hecho algo como esto que contare a continuación.

Sucedió un día que fui a una fiesta con mis primos, todo iba bien, estuvimos bailando y tomándonos unas cuantas cubas, como yo no estaba acostumbrada a beber, pronto comenzaron a hacerme efecto los tragos, seguimos bailando, pero yo sentía un calor intenso, al ritmo de la música sentía que aquel calorcillo seguía subiendo, yo creo que mi primo lo noto por que se me quedaba mirando, cabe aclarar que yo no soy muy guapa, soy morenita, delgada, ojos negros, caballo negro y lacio y de lo demás unos senos medianos y unas nalguitas que si no están bien formadas, si están bien paraditas.

Pues bien en eso estaba del baile con uno de mis primos al que llamare Enrique, cuando de pronto siento detrás de mi a otra persona que me toma por la cintura, gire la cabeza y vi que era mi otro primo Alfonso que había llegado, me dijo suavemente, no te asustes primita, no pienso hacerte nada, y se fue, después me enteraría que había llegado con mi hermano.

Debo mencionar que los tres tenemos casi la misma edad, yo tengo 16, Enrique 18 y Alfonso 20, seguí bailando pero mi excitación subía, yo hasta entonces no había sentido lo que es un pene dentro de mi, pero eso me interesaba mucho, en eso el ritmo de la música se volvió mas cachondo y mi primo enrique comenzó a acercarse más a mi, cuando se me pego mas yo pude sentir que algo en medio de sus piernas casi me quería atravesar aun a pesar de mi falda, me puse extremadamente caliente, pero me sentí un poco mareada.

Le pedí a mi primo que me levara a recostarme a uno de los cuartos, pues estábamos en su casa y así lo hizo, me pidió que me apoyara en el, y me llevo a uno de los cuartos, cuando llegamos ahí, me recostó sobre la cama y yo le dije que solo dormiría u rato y después bajaría, el camino hacia la puerta.

Pensando que había salido, escuche el ruido de la puerta al cerrarse, cuando estaba a punto de dormirme, sentí una mirada sobre mi, algo me inquietaba, me asuste, abrí lentamente los ojos, sin hacerlo muy notorio y me di cuenta que era mi primo que no había salido y estaba ahí observándome y esperando a que me durmiera, eso me éxito mucho aunque me asusto, pues realmente no sabia que hacia el ahí.

Después de algunos minutos, el comenzó a acercarse a la cama a donde estaba yo, no podía apartar la vista de mis piernas, se agacho sobre mis pies y con gran cuidado comenzó a quitarme los zapatos, mi corazón latió mas aprisa, quería abrir los ojos y decirle que se fuera pero decidí esperar un poco mas, me quito los zapatos y comenzó a tocar mis piernas, lentamente fue subiendo su mano por mis pantorrillas hasta llegar a mis rodillas, al llegar a ellas se detuvo, como esperando una reacción, yo seguía excitándome cada ves mas, después se sentó junto a la cama y fue acariciando mis piernas, yo levaba una pequeña minifalda, seguía subiendo su mano y yo podía sentir como temblaba, no se si de miedo o de excitación también.

Quise detenerlo, pero no podía o no quería hacerlo, hice un movimiento para que se asustara y se fuera o a ver que pasaba, pero en ese movimiento quede ahora de frente a él y con las piernas un poco abiertas, el volvió a acariciarme y ahora con la otra mano comenzó a desabrochar mi falda, como era de botones, la hizo a un lado, para ese entonces mis pantys estaban sumamente mojadas y era imposible detenerse.

El ahora beso mis piernas, yo seguía aun con los ojos cerrados pero mi respiración era muy agitada y mis latidos rapidísimos, poco a poco comenzó a bajar mi tanguita blanca, la saco totalmente y comenzó a besarme las piernas y a tratar de intorduci su dedo en mi virginal panochita, en un momento y por inercia yo separe las piernas, quería que me penetrara y ya nada me importaba, el pareció entenderlo, pues se levanto de la cama y se bajo el pantalón y los calzones, por lo que pude ver su miembro era enorme, yo aun no había visto ninguno de manera real, se acerco a la cama y se coloco en medio de mis piernas, coloco su pene en la entrada de mi vagina, sentía miedo, excitación y deseos de que me lo clavara de una ves, sentí un leve empujón, y me estremecí, no alcanzaba a comprender como todo ese pedazo de carne entraría en mi agujerito, otro empujoncito, en eso un ruido en la puerta nos alerto.

De un salto mi primo se separo de mi, yo me incorpore, y volteamos hacia la puerta y no podía creer quien estaba ahí en la puerta, sentí morirme de la vergüenza, era mi hermano Eric, que estaba parado en la entrada de la habitación, con unos ojos de furia y lujuria se acerco a mi, mi primo retrocedió, pues mi hermano tiene 23 años, también es moreno y un cuerpo mas o menos formado, yo quise cubrirme y buscar mi ropa, quería salir corriendo de ahí, pero cuando quise hacerlo, mi hermano me lanzo nuevamente sobre la cama, yo caí totalmente de espaldas, casi lloraba del miedo, y mi hermano me dijo ?querías coger, pues no te iras de aquí sin que alguien te coja y seré yo hermanita- me estremecí.

En un rápido movimiento el se despojo de su ropa y al instante surgió un pene aun mayor que el de mi primo, un cosquilleo me recorrió las piernas, se acerco a mi y me separo las piernas, comenzó a lamer mi sexo y subió besando mi abdomen , de un tirón me arranco el top que llevaba puesto, comenzó a besar mis senos, parecía que loes estaba marcando, me los estaba babeando todos, chupaba mis pezones de una forma que hacia que mi corazón pareciera estallar de lo acelerado, no pude mas y le dije metemelo ya, se levanto y tomo una de mis manos y me dijo- ya sabes donde ponerlo- temblorosa lo tome y lo coloque en mi panochita, en cuanto lo sentí solo cerré los ojos, pero el no empujaba, solo me miraba, le pedía a gritos que me lo metiera pero el no lo hacia, llorando le pedí que me lo clavara de una ves, y entonces el dijo-así esta mejor hermanita- y de un golpe me lo metió, lance un grito de dolor y de placer, y comenzó un rítmico movimiento hacia adentro y hacia fuera y

De pronto se salió de mi, me dijo voltéate, y de un movimiento me di la vuelta, me dijo que me pusiera de perrito que me cogería por el culo, me puso en cuatro patas y de nuevo tomo con su mano su pene y me dijo abre tus piernas perra, yo con mis manos abrí mis nalgas, el coloco su pene en mi agujerito y comenzó a empujar, sentí como un fierro caliente que me partía en dos, quería gritar y el seguía empujando, por un momento me había olvidado de mi primo que estaba ahí, de pronto me entro la idea de sentir dos penes dentro de mi, le pedí a mi hermano que se levantara sin sacarme su pene de mis nalgas y le dije a mi primo que me metiera su pene en mi vagina, y así lo hizo, me lo clavo, de golpe en mi vagina, eso era sensacional, podía sentir como se movían esos dos pedazos de carne dentro de mi, de pronto sentí como los dos empezaron a temblar y a gemir, se estaban viniendo dentro de mi y llenándome con su semen, fue una experiencia en verdad sensacional y desde entonces solo tengo relaciones con mi hermano, pero eso se los contare después.

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