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Que buen aniversario y mis braguitas casi transparentes

Me puse un vestido blanco no muy corto, tenía un escote impresionante que dejaba poco a la imaginación, y unas braguitas blancas (casi transparentes). Cuando llego mi novio se sorprendió de lo linda que me veía y me acaricio el culo y susurrándome al oído:

– Quiero cojerte como nunca.

Yo solo le sonreí y subí al carro, al llegar al restaurante mientras comíamos acariciaba con mi pie su polla tan deliciosa, hacia unas caras sexys y me sobaba los pechos por encima del vestido. Sabia que el estaba muy caliente pues lo veía y sentía.

Al terminar de cenar me tomo por la cintura y me apretó contra su miembro que estaba a mil, yo solo puse mi dedo índice en sus labios haciendo que el lo lamiera. Mientras conducía yo le hacia una mamada, el no aguantaba así que se dirigió a un motel, pronto entramos nos desvestimos el uno al otro y en cuanto me bajo las bragas me penetro, pero yo me separe de el y lo hice que sufriera un poquito. Le bailaba sobandome los pechos y mi conchita, ponía un dedo en mis labios y lo hacia correr por mi vientre, mientras el se hacia una paja.

Me acerque a el y empecé a mamarle su pija, pero antes de que se corriera me separe y me fui al baño, me encontré con la sorpresa de que había tina, aceites aromáticos y burbujas, por lo que no dude en llenar la tina y poner esencias y burbujas, mi novio tocaba la puerta desesperado diciéndome:

– Gatita estoy muy caliente.

Yo solo le decía:

– Espera mi sorpresita.

Le dije que pasara, yo estaba dentro de la tina llenando de espuma mis pechos. El entro a la tina, empezamos a besarnos y acariciarnos, el sobaba mi clítoris y yo jalaba su miembro. Entonces me puse encima de el dejando que su pene entrara en mi vagina, lo que fue fácil, pues el agua lo facilitaba. Mi novio me dijo al oído:

– Déjame hacértelo por el culito.

Eso me puso muy caliente y pronto tome su pene y lo puse en mi ano entro fácil, y me gustaba mucho, gritaba y gemía muchísimo, entonces sentí como su semen llenaba mi colita y algunos restos flotaban en la tina, me volvió loca. Decidí acostarme, y me tape solo con una sabana, pero el aún no estaba satisfecho, así que llego y me destapo, me abrió las piernas y empezó a mamar mi conchita como loco, le daba palmaditas a mi clítoris y lo acariciaba con la lengua, entonces me puso en posición de perrito y empezó a pasar su lengua desde mi culo a mi vagina, eso me excitaba tanto que le gritaba que me cojiera que estaba muy excitada, pero el me dijo:

– No, ahora me toca vengarme a mí.

Así que me hizo sufrir, excitándome casi al orgasmo y después dejándome muy caliente. Ya no lo soportaba así que lo tome de los hombros y lo tumbe a la cama, sujetaba sus manos y no dejaba que se moviera, se que el también cooperaba pues es mucho mas fuerte. Busque mis braguitas y las puse en su boca, eso lo hizo excitarse tanto que se safo de mis manos y se quito mis braguitas de la boca. Se levanto y me tiro al suelo me hizo levantar y abrir mis piernas lo mas que pudiera, se acomodo de una forma que su penetración fue muy profunda. La posición era un poco molesta así que lo quite de encima y me puse en cuatro, le pedí que me penetrara por atrás, y el me puso su mano en mi boca y me dijo que la llenara de saliva, así lo hice, entonces puso toda mi saliva en mi culito, lubricándolo para que no me doliera mucho, pero no metió su pene si no sus dedos, primero metió uno y dilato mi ano bastante por lo que metió 3, me dolió muy poco así que le pedí que siguiera, entonces metió 4, eso si era un poco mas doloroso, pero me excitaba mucho, así que metió casi todos sus dedos, yo gritaba de dolor y placer y sabia que eso le gustaba.

Ya cuando mi ano estaba bien dilatado metió toda su pija dentro de mi, clavándola muy profundamente, me excitaba al máximo. Después me pidió que hiciéramos un 69, accedí, el chupaba mi clítoris, mordía mis labios vaginales, metía sus dedos en mi conchita, yo pasaba mi lengua por toda su polla, hacia movimientos circulares, y jugueteaba con sus bolas. En ese momento el se quito y me hizo que subiera encima de el, moviéndome de arriba hacia abajo, en un vaivén bastante rápido, mientras el acariciaba mi clítoris con una mano y con la otra mis pechos, de repente grite:

– Voy a tener un orgasmo ¡ya!.

El me quito y me acostó y mamo mi conchita, en ese momento sentí muchas ganas de orinar, y le dije:

– Quítate necesito orinar.

Pero el me dijo:

– Orina en mi cara.

Me sentí apenada, pero no aguantaba, así que todo mi líquido baño su cara. Me levante y fui a la cama, el abrió mis piernas y jalo su miembro hasta que su lechita lleno mi cuerpo, nos abrazamos, y dormimos un rato. En la mañana mi novio se estaba bañando, el creía que yo seguía dormida, pero sorpresa, me metí a bañar con el, y seguimos follando como locos. Ese ha sido el mejor regalo de aniversario. Espero y mi novio lo este viendo y sepa lo mucho que significa para mi. Te amo gordito.

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