No se si se dió cuenta

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Hace no mucho tiempo, me agrego al Facebook el dentista de mis hijas quien en realidad nunca me llamo la atención. Lo veía como alguien que le gustaba a mis hijas, básicamente por su edad, y porque es atractivo y atlético.

Mi pareja había salido de viaje y su ausencia me tenían muy caliente desde hacía ya varios días. Aprovechando el momento, pensé que tenía tiempo suficiente de quitarme las ganas antes de salir a dejarles comida a mis hijas, me acomodé en mi cama y abrí las piernas. Justo en el momento que iba a abrir en internet videos XXX para masturbarme, recibí una notificación de FB de que alguien había dado like a varias de mis fotografías, era el dentista de mis hijas. Con curiosidad, y ya con las piernas abiertas, abrí su perfil y pasé unos minutos viendo sus fotografías. No sé exactamente cuantas fotos miré, pero estaba completamente mojada, me relaje y así me quede, toda mojada, abierta un poco de mis piernas, pero vi que ya era hora de llevarle la comida a mis hijas, me baje la falta, me levanté y salí caminando con mis mulso mojados. A partir de ese día intercambiábamos likes y demás por Facebook, me empezaba a llamar la atención, me daba algo de curiosidad, pero nunca tuvimos conversación.

Al día siguiente, mi hija me pidió de favor que le hiciera una cita con el dentista, a lo que pensé que sería fácil hacerlo telefónicamente, sin embargo, mi celular estaba muerto. Por eso, pasé al consultorio dispuesta a hacer la cita personalmente y cuando entré noté que no estaba la recepcionista. De pronto me recibió el dentista personalmente y me hizo pasar al consultorio, cerró la puerta atrás de mí, nos saludamos de beso bien cerquita de la boca de cada uno. Me explicó que hoy no iba a abrir el consultorio pero que podía agendar en otro momento, le expliqué que era una cita para mi hija y la anotó eficientemente en un cuaderno de su escritorio.

Nos pusimos a conversar, y por mi mente paso la idea de hincarme y sacarle la verga. Me sonroje, y como si hubiera visto mis pensamientos, noté que se le había parado abajo del pantalón, en medio de su bata de dentista.

De pronto y sin darme cuenta, estaba toda mojada, literalmente escurriendo. Creo que se notaba y probablemente se dio cuenta. Pensé que seria mejor irme, me despedí, sonreí y le di las gracias. Tenía mucho calor !……me di la vuelta y al girar descubrí sin querer todo mi cuello y parte de mi espalda, no avance y si lo hice fue muy lentamente.

En ese momento sentí que el joven dentista se acercó a mí, al principio solo se acercó, senti su calor, y al ver que no solo no me aparte, sino que además me descubrí el cuello y parte de mi nuca. Fue muy instintivo todo, su lenguaje corporal le dijo ¡TOMAME!

Me abrazo por atrás, me besó el cuello haciendo que me quedara completamente inmóvil, como diciendo que hiciera conmigo lo que quisiera. Aunque lo deseaba muy en el fondo de mí, no me lo esperaba. Siguió besándome el cuello lo que ocasionó que se agitara mi respiración. Me agarró de la cintura y se acercaron nuestros cuerpos, el atrás de mi con su bultote debajo del pantalón. Continúo besándome el cuello y comenzó a agarrarme las tetas… yo alucinaba…No podía creer lo que estaba pasando ! Se mojo mas mi vagina.

No sé si por morbo mío o por la excitación de tener en la boca una verga diferente, me dispuse a chuparle la verga, me di la vuelta y me hinqué en el piso, y al mismo tiempo, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, él se abrió el pantalón y dejo salir su verga justo enfrente de mi cara; me la metió en la boca. Yo no pude hacer nada, solo mirarlo a los ojos. Me llenó toda la boca con su verga, toda depiladita, de buen tamaño, derechita, un poco gruesa y con algunas venas que no dejaban de bombear sangre. En realidad, era una rica, muy rica verga la que tenía el dentista de mis hijas !!! Quien se hubiera imaginado por lo serio que era
Para ese punto él estaba completamente excitado, su respiración y gemidos me excitaron demasiado. Obvio yo ya estaba escurriendo. Sin darme cuenta, de pronto sentí su venida en mi boca. Vació toda la verga en mí, no pude tragarlo todo, se me escurrió y derramó cayendo sobre mi vestido y sobre mis tetas que las tenia de fuera.
-Pinche dentista mustio, pensé- quien lo viera. El muchacho terminó rico en mi boca… me dio pena de haber sido tan zorra y por tanta leche que me había dado.
Pensé que sería mejor irme, me levanté para tomar mis llaves y retirarme, me despedí aguantándome la pena y agradecí la cita para mi hija.

-Te acompaño, deja te abro la puerta- dijo el, también algo abochornado, recién venido con las piernas temblorosas.

Caminamos hacia la puerta y abrió la puerta, nos despedimos y me plantó varios besos en la boca. Yo seguía caliente, ardiendo y literalmente mojada hasta las rodillas. El se había venido, pero yo no. Me empezó a fajar como si fuera una adolescente, me manoseo, me metió los dedos y me chupo las tetas. Debió darse cuenta de que estaba a punto de venirme, porque justo cuando eso iba a ocurrir me puso de nalgas en su silla de dentista, y me levantó el vestido. Yo no solo me dejé, sino que además le paré el culo como sé que le encanta a mi novio. Por un momento caí en cuenta de lo que estaba pasando: Yo de nalgas !, en la silla del dentista de mis hijas, no podía creerlo. ¿Como había sucedido eso?

Se sacó la verga y me empezó a coger atrás de mí, con el vestido levantado y mis tetas moviéndose. Mientras me penetraba me hizo de todo, me agarró de la cintura, acarició mi espalda, también me abrió las nalgas y acarició el culo, me jaló del cabello haciendo que mi espalda se doblara, creo que hasta me dio algunas nalgadas. Por un momento pensé que eso ya era demasiado. Se dió gusto el muchacho, la metió como quiso durante un 15-20 minutos, por partes y entera, la sacaba completa y la volvía a meter completa hasta el fondo, como castigando mi atrevimiento, también la clavaba toda y la dejaba quieta palpitando adentro de mí. Me vine varias veces. Sentí como le empapé la verga.
Cuando creí que él ya se iba a venir me la sacó y me volteo, me puso en la misma silla de dentista, pero esta vez boca arriba con las piernas abiertas. Tenía mi vagina muy abierta de tantas metidas que me había dado, escurría y palpitaba. Sin tardar casi nada, me la dejó ir completa, resbaló hacia adentro muy fácil, entera. El la tenía muy dura y empapada de mis venidas, yo bien mojada y abierta. Ya no podía más, estaba exhausta, solo me dejé coger, creo que gemí como una puta. Sentí sus testículos en mis nalgas mientras la metía una y otra vez, me sentí en el cielo. Sentí toda su venida adentro, palpito su verga varias veces y me llenó de leche caliente, una parte se quedó adentro de mi vagina y la otra escurrió por mis nalgas. Me queda acostada abierta de piernas, extasiada de mis venidas, alucinando y recuperando el aire. Pensé que ahí terminaría todo, pero no, se levantó y se aproximó a mi cara, me la puso en la boca el cabrón toda llena de leche. Yo por alguna extraña razón se la limpie como si fuera una paleta que se estaba derritiendo, la deje bien limpia, toda lamida.

Volvía a casa super cogida con leche en todas partes, no podía creer lo que había ocurrido. Tenía el vestido mojado de semen, también en mi cabello y en mis tetas había evidencia, aun había restos de sabor a semen en mi boca y por si fuera poco había escurrido leche por mis muslos mientras conducía a casa.

Al llegar a casa, se me hizo muy raro que no estuviera puesta la llave y al entrar supe la razón. Estaba mi novio que había regresado de su viaje antes de lo planeado. Me abrazó y me saludo con cariño con besos en los labios, en ese momento yo estaba muerta de miedo, me acababan de coger y no me había lavado, ni cambiado, ni nada. Aún tenía el sabor a leche en mi boca y de mi vagina escurría semen aun caliente.

Le dije que me dejara ir al baño primero, pero no me dejo, estaba demasiado ocupado besándome y tratando de levantar mi vestido, como poseído.

-Espera, déjame voy al baño primero-le dije- vengo llegando de la calle.
-No amor, así estas perfecta, así me encantas.

Deje de negarme y me deje llevar. Empezó a besarme las tetas, si…las mismas tetas que hacia 20 minutos les había escurrido leche, eso me éxito mucho, me sentí caliente otra vez.

Me abrió las piernas y me beso los muslos, los lamió completamente, llego hasta mi vagina, me lamia y me besaba, después pasó la lengua por todos lados, como nunca lo había hecho. Me metió un dedo, después dos y después tres, se los lamia cada que los sacaba. Estuvo comiéndome la pucha y metiéndome los dedos hasta que me hizo venir a chorros. Sin querer lo salpique, creo que en el rostro.

Terminamos cogiendo, yo caliente y exhausta y el más caliente que nunca. Mi vagina se llenó de leche por segunda vez en el mismo día, solo que esta vez habían sido de diferentes hombres.

Nunca sabré si mi novio se dio cuenta de mi travesura…

FIN

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DE VERDAD
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