Mi tía la culona

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Soy un joven de 18 años y estudio en un Instituto en la ciudad de Arequipa (Perú); y la historia que les voy a contar me paso hace como dos meses. Era un día caluroso como la mayoría de días en Arequipa, me levante temprano para dirigirme a mi Instituto; solo que en esta ocasión un pequeño dolor de estomago me iba aquejando en el camino, a eso del mediodía era tan grande el dolor que no pude aguantar, pedí permiso al profesor para retirarme y me fui del Instituto. Llegando al paradero donde tomaría mi combi con dirección a mi casa me anime a comprar una pastilla para el dolor de estomago; y debo felicitar a la señora que me atendió; ya que me dio una pastilla excelente la cual me calmo el dolor casi instantáneamente.

Luego de eso aborde un colectivo para llegar temprano a mi casa y poder descansar; al poco rato de subir al carro subió una de mis tías que vive cerca de mi casa; su nombre es Gloria y es una mujer muy guapa, aunque tiene 38 años todavía conserva un hermoso cuerpo, tiene unas tetas grandes y un culo extremo, por lo cual le pusieron el apodo de culona y debo asegurar que hacia merito a ese apodo.

Me saludo y nos pusimos a conversar sobre varias cosas; y ya casi llegando a mi casa me invito a la boda de su hija, la cual seria en dos semanas; yo le dije que me encantaría pero los ternos que tenia para ocasiones importantes me quedaban un poco chicos, a lo cual ella me dijo que eso no importaba, que me prestaría uno de su hijo el cual era de mis mismas medidas, yo acepte y me dijo que nos bajemos en su casa para que me de el terno. A si lo hicimos, bajamos en su casa y entramos, no había nadie ya que su esposo estaba en el trabajo y su hijo estaba en la universidad y no llegarían hasta la noche. Pasamos directamente al cuarto de su hijo y ella me dijo:

– Espérame acá, voy a cambiarme de ropa.

– Ok tía yo la espero.

Al poco rato vino con una faldita chica que dejaba ver gran parte de sus muslos y una blusa apretadita que formaban bien sus enormes tetas. Se dirigió al armario y saco un par de ternos para que me los probara. Por un momento tuve un poco de miedo ya que al verla con esa ropa se me había parado el pene y al bajarme el pantalón ella se daría cuenta. Pero superando mi miedo me baje el pantalón y me probé el primer terno; no sé si no se dio cuenta o no quería darse cuenta por que no me dijo nada. Después de probarme los dos ternos ella me dijo:

– Sobrino; hace rato que te observo y veo que tienes tu polla parada.

Ante este comentario me quede frió, sin nada que decir. Ella me dijo que debía tener una polla grande por que el calzoncillo lo formaba muy bien; no sabia que decir, me quede quieto sin decir nada, hasta que ella me dijo:

– Sobrino me podrías hacerme un favor muy grande?

– Que tía?

– Me podrías mostrar tu polla?

Yo le dije que si no le molestaría y ella me dijo que al contrario que le encantaría; lentamente me fui bajando el calzoncillo y se iba mostrando mi polla de 18 cm. Ella se quedo con la boca abierta al ver semejante polla, y al cabo de un rato la tomo entre sus manos y comenzó a sobarla haciéndome una súper paja. Lentamente la fui desvistiendo hasta quedar completamente desnudos los dos; en ese momento comencé a recorrer todo su cuerpo con la mirada, pude ver sus enormes testas y su gran culito, rápidamente me arrodille enfrente de ella y comencé a lamer su coñito que para entonces ya estaba mojadito, metía mi lengua en ese agujerito divino y ella se retorcía de placer, luego nos hechamos en la cama y nos dispusimos a hacer un riquísimo 69, y estoy seguro que lo disfruto por que se vino en mi cara y yo comencé a tomar ese néctar sagrado.

Luego ella me pidió que la follara por el coño a lo cual acepte y de inmediato la acomode encima de mí y comencé con un mete y saca lento y luego más rápido, después de un rato de tanto mete y saca le dije que estaba a punto de venirme, ella me pidió que lo hiciera en su boca y de un solo golpe ya me encontraba con mi polla en la boca de mi tía, y al poco rato le derrame grandes chorros de leche la cual no dudo entregar. Luego pase a sus tetas las cuales chupe con gran maestría, mordía sus pezoncitos y los sobaba con gran placer.

Después le pedí que se dejara follar el culo, ella acepto y de un solo golpe le metí mis 18 cm de polla, ella lanzo un grito de dolor los cuales cambiaron por gritos de placer, la estuve follando por el culo como 10 minutos en los cuales ella se vino dos veces y yo una.

Así estuvimos follando como locos como una hora en la cual nos vinimos varias veces, luego ella me dijo que no mas, que era mucho placer por un día, me pidió que me vaya no antes haciéndola prometer que follariamos cuando se lo pidiese.

Y así lo hemos estado haciendo, follamos tres veces a la semana las cuales lo disfrutamos al máximo, ese encuentro con mi tía fue algo repentino pero delicioso.

Autor: Anónimo

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