Mi suegro me lo hace mejor que mi esposo

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Bárbara es una chica a la que le gusta cantar, bailar y pasarla, bien es lo que llaman alegre y dé buen ambiente.

Su esposo es un mecánico que mantiene bien ocupado y es llamado constantemente porque tiene fama de ser bueno en su profesión, por lo que a veces sale varios días a atender su trabajo.

Bárbara comenta que “A veces la vida te tiene como la mujer guardada dedicada al hogar, solo cocinar y criar hijos, ahora después de las relaciones se tienen los hijos y te dejan entera, como dicen, hasta mueres igual y cuando alguien te muestra otro camino, el original, te asombras, te asustas y luego te encanta demasiado y aprendes que en la vida hay cosas muy diferentes del amor y más aún del sexo

Bárbara vive con sus tres hijos y el suegro, un negro acuerpado de labios gruesos y manos grandes como la gran mayoría de hombres de mar, pero se ve bien conservado, es un pescador jubilado y malhumorado, tuvo 8 hijos, pero por su genio ninguno de los hijos quiso hacerse cargo de él. Bárbara le dijo así esposo no era justo que lo dejaran solo y que si él estaba de acuerdo ella lo cuidaba, cosa que estuvo de acuerdo.

Una vez yo le dije suegro, venga, bailemos y deje de estar bravo, él me dijo deje de joder y lo jale y bailamos una tecno cumbia y nos reímos. Si ve que si puede.

Esa noche me dijo mija no vea TV escuchemos música y me pregunto que si quería una cerveza y le dije que sí, él trajo 4 cervezas acá la cerveza es grandota como de 1 litro y comenzamos a bailar él me arrimo su bulto y lo sentí grande, así que bailamos bien arrimaditos, cuando se terminó la canción le di un pico, él quiso besarme, pero la verdad no sabía, ya estaba yo como caliente así que le enseñe a besar, tiene una lengua grandeee y rica como sus manos especialmente sus dedos jajaja jaja jajaja

Luego seguimos nuestra relación él me dijo te voy a mostrar lo que te va a hacer feliz y me mostró su pichingote qué rico lo tiene, ahí me dijo mámalo y comencé con besitos, me tome un poco de cerveza y a mamar como ternero, lo tiene más grande que mi esposo y disfrutaba tenerlo en la boca para poder jugar con mi lengua y sentirlo hasta el fondo de mi garganta, le chupe las güevas porque él me lo pidió, yo no había hecho eso, y me gusto, era una delicia tener esa enorme verga a mi disposición luego de un rato me dijo camine pala pieza y allá culiamos, me quito la blusa y con esa gran lengua qué tiene me lamió las tetas, un poco brusco, pero eso me ponía muy caliente, me subió la falda, me bajo el calzón y me dio lengua deliciosa me chupo el culo cosa que no me habían hecho y yo ya volaba de lo rico que me hacía, te gusta puta? Claro que me gusta sigue ahí abajo dándome lengua.

Me chupaba me mordía, mis jugos se los tragaba me tenía loca, después de un rato me dice ahora es tu turno, con esa prendida qué me hizo yo baje y me trague esa verga como una loca, le chupe las güevas como me enseñó y hay estuve un ratito me volteo y con esa lengua grandota me la paso nuevamente por mi chochita qué estaba mojadísima en ese momento y deseaba ser penetrada, me la chupo y en un momento me subió las piernas y me paso la lengua hasta el culito, después de deleitarse me puso su pichingo y lo metió hasta el fondo y a lo bestia fuertemente como un salvaje, eso así como un salvaje dame, quiero más mucho más, dame bien duro que lo sienta hasta mis entrañas, siiiii deme duro viejo, métemelo todo.

Él no paraba de batirlo era incansable nunca me habían dado tanta verga seguida ese hombre era un animal, de pronto sentí su mano en mi culo y me metió un dedo yo nunca había hecho por ahí así que era una nueva sensación, jugo un momento con mi hoyito y de pronto sentí más grueso me estaba metiendo dos dedos y me dolía un poco, pero como andaba ocupada con esa vergota deliciosa en mi chochita, no le hice mucho caso después me echo vaselina en el culo y ya no me dolía tanto, por el contrario, me gustó.

Me puso en cuatro y me lo puso de frente y penetro de una el pichingo le decía que me dolía, pero llego y me la enterró toda de una. Me lo dejo un momento hay mientras mi culo se acostumbraba a esa vergota, y después empezó a batirlo primero despacio y ya no sentía dolor, más bien placer por los gemidos de mi suegro, así que relajé mis músculos y empecé sentir placer, me dio por hay un buen rato. Luego ya para venirse me dijo que tengo que tomar la lechita y le dije que no, qué nunca lo había hecho, pero me la puso en la boca, de una me la echo adentro y la otra me lo echo en la cara y las tetas, luego él me la daba con la lengua a tomar lo rico de mi suegro es que siempre tiene bastante semen eso me llena mucho la boca es bien rico.

Desde ese día seguimos y nadie se ha dado cuenta.

Con mi esposo es solo tas tas y chao, mientras que con mi suegro he vivido cosas que no tenía ni idea y hasta mi vocabulario cambio, espero no les moleste.

Si quieren que les cuente más dejen sus comentarios.

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Carlos Huertas
Carlos Huertas
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