Mi hijo me hace gritar por el culo

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Me llamo Carla y tengo 38 años, mi cuerpo es bastante normal destacando mi culo el cual es muy grande y bien puesto.

Actualmente mi vida sexual es casi nula aunque confieso que alguna noche meto mis manos entre mi pijama tocando mi sexo hasta explotar en unos buenos orgasmos.

Desde hace poco noto que mi hijo de 19 años ha cambiado, está mas reservado y me mira de forma extraña, yo soy muy tímida y en casa siempre voy en pijama pero al agacharme noto sus ojos hacía mis pechos.
También en el sofá viendo la tele en posición de cucharita como siempre he percibido algo duro rozando mis nalgas.

Supe que ya eyaculaba un día al ver una braga mía escondida en su armario con muchas manchas blancas,me puse nerviosa y sin saber como actuar pero pensando que mi hijo era ya un casi hombre.

Mi tio Enrique el hermano pequeño de mi padre vivía en la misma finca pero en otra casa individual con su esposa e hijas,desde que llegué siempre fue cariñoso conmigo y me ayudaba en todo lo que me faltase,muchas veces me piropeaba cuando estábamos a solas y me daba alguna nalgada,nunca lo tuve en cuenta .

Un ambos a solas en los gallineros se puso a jugar conmigo mientras aprovechaba y me sobaba,ese día había visto la ereccion de mi hijo al despertarlo por la mañana y estaba bastante exitada.
Llevaba una falda a las rodillas de trabajo y terminé con ella a mi espalda puesta de cuatro patas en el suelo recibiendo un pene que sentí enorme pues tocaba hasta mis ovarios, mis gémidos y orgasmo fue de infarto y hasta sentí todo su semen llenando todo mi interior .

Lo solíamos hacer alguna que otra vez mientras que mi hijo seguía con su ritual de masturbaciones y frotamientos contra mi cuerpo .

Un día estando con mi tío en medio de sus fuertes clavadas escuché un ruido y me pareció ver una sombra pero estaba tan loca de placer que continué hasta el final .
Cuando miré mejor no había nada ni nadie.

Pasaron unas semanas y notaba a Abel muy raro hasta que una noche llorando me confesó que me había visto, yo primero negué cosa que lo enfadó mucho y después asumí y pedí disculpas prometiendo que no volvería a ocurrir .

El seguía enfadado y llorando desconsoladamente diciendo por último que lo iba a contar todo, eso ya puso de los nervios hasta que pasado un rato y mas calmados pasó algo que me dejó bloqueada.

Con una frialdad que daba miedo mi hijo tomó mi mano y me llevó a la habitación ,estando ambos de pie junto a mi cama desabrocho mi pijama y me dejó desnudo los pechos,los miró en silencio, son pequeños con unos pezones oscuros y grandes,los tocó un rato y bajando su cabeza se los comió por completo, me bajó el pantalón y las bragas mostrando mi sexo lleno de pelos negros cosa que le exito pues rápidamente me tocaba por toda esa zona.

El se desnudo y siguiendo de pie me indicó que me pusieses de rodillas cosa que hice en silencio, tomo mi cabeza y me la llevó a su pene,lo puse en mi mano y me lo metí en la boca notando enseguida como crecía y sobre todo su enorme dureza.

Estuve un buen rato chupando y tragando y cuando se iba a correr me apartó tomando de nuevo de mi mano.

Me colocó de cuatro patas en el borde de la cama y el de pie se metió entre mis piernas, para mi sorpresa abrió mis enormes nalgas y se puso a chuparme el culo, era una sensación rara pues jamás ningún hombre tocaba esa zona.

Cuando estaba ya sintiendo rico metió un dedo dentro hasta el fondo teniendo sensaciones extrañas .

Primero uno y después dos dedos estuvieron entrando y saliendo de mi hasta que mi hijo paro y colocó su polla en esa entrada.

Dije un enorme noooo pero el mojando la zona con mucha saliva y dando fuertes empujones logró entrar parte de su rabo, mi grito fue enorme, el dolor me mataba, me estaba partiendo por la mitad pero a el parecía que ese dolor le exitaba pues a mis súplicas y aullidos el empujaba mas fuerte.

Sentia cada centímetro y el dolor era insoportable, lloraba y gritaba pero mi hijo no tenía piedad, lanzaba saliva y clavaba hasta que noté como le entró entera, ahí empezó mi calvario pues agarrando de mis hombros con la fuerza de su juventud empotraba sin parar a una gran velocidad, ya mis gritos eran de loca hasta que mi ano de alguna manera dilato y la sensación cambió.

Mi hijo me tenía apretada y rellena pero ahora mis gritos se ahogaba con algun gemido, era un placer extraño pero cuando por instinto entre fuertes empujones mi mano fue a rozar el clitoris todo cambió .

Nunca me había tocado esa zona con tanta fuerza, me masturbaba rápido como recibía la polla hasta que mi hijo aceleró aun mas mientras yo decía me corroooo terminando ambos juntos entre respiraciones y suspiros .

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