Mi hermana se hizo la dormida mientras la follaba

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Por aquel entonces yo tenia 18 años y mi hermana mayor 27 años. Era verano y, como otras veces, entraba en su habitación para desnudarla y abusar de ella con caricias, besos, mamadas de tetas y comidas de coño, y a veces follarla. Esa noche fue la mejor de todas.

 Eran las 4:00 más o menos de la madrugada. Mi hermana llegó sobre las 2:30 de la madrugada de haber estado con su novio en la feria de mi ciudad. Mis padres estaban dormidos en su habitación, cuando llegó mi hermana y no se enteraron de nada. Mi otra hermana estaba con su novio fuera de la ciudad, por lo que no había peligro de que me descubriera.

 Como digo, mi hermana llegó de la feria muy tarde y pasada de copas. Se metió en su habitación y yo escuchaba como se tropezaba con todo a su paso. Por suerte mis padres no se enteraron de nada. Sobre las 3;00 más o menos, sentí que mi padre se levantaba para ir al servicio. Como mi hermana cerraba la puerta, no se dio cuenta de nada. Cuando se acostó, esperé un tiempo prudencial y abrí mi habitación para ir al servicio. De regreso, miré en la de mis padres y observé que estaban dormidos. Cerré mi habitación y entré en la de mi hermana cerrando la puerta tras de mí.

 Mientras me acercaba a su cama podía ver con más detenimiento a mi hermana dormida, en ropa interior, boca abajo y destapada. Era una visión deliciosa con sus braguitas transparentes que se le notaba su hermoso culo a traves der la tela. Gracias a la luz de las farolas de la calle no necesitaba encender la de la habitación.

 Me acerqué muy despacio y cuando estaba a la vera de su cama, estuve unos minutos contemplando su hermoso cuerpo. Me agaché y comencé a tocar su culo por encima de sus braguitas, hasta llegar al elástico y poco a poco bajarlas para dejar su culo desnudo a mi vista. Lo empecé a acariciar y besar, incluso le hice un beso negro. La dejé así y fui al baño por unas toallitas húmedas, por si tenía suerte como otras noches y podía follarla.

 Cuando regresé a su habitación, había cambiado de postura. Estaba boca arriba, con sus tetas ocultas por un sujetador sin tirantas y semitransparente, que se le notaban sus aureolas coronadas por dos deliciosos pezones, y su coño casi desnudo a mi vista, por tener las braguitas bajadas. Las terminé de bajar para deleitarme con la visión de su coño, cubierto de un triangulo negro de bello. Antes de hacer nada en su coño, le subí el sujetador para dejar sus hermosas y deliciosas tetas al descubierto, acercándome para besarlas, lamerlas, chuparlas y mamarlas, y bajar poco a poco por su vientre besando cada centímtero de su piel, hasta llegar a su coño y separando los labios vaginales, lamerlo de arriba a a bajo y viceversa, dando mordisquitos con mis labios en su clitoris y lamerlo suavemente.

 Noté como soltaba algún gemidito, pero seguía dormida. Después de un rato lamiendo su coño, me quité mi bóxer y totalmente desnudo, me coloqué encima de mi hermana, rozando mi polla por su coño. Como estaba lubricado por sus jugos y por mi saliva al comerselo, me fue facil apuntar a su entrada y meterle mi polla hasta casi la mitad. Me quedé unos segundos observandola y comencé un mete y saca suave, despacio, hasta que cuando me di cuenta, mis huevos chocaban con su piel. Se la metía hasta el fondo. Ella seguía sin reaccionar, cuando la saqué y solté toda la lechada en su vientre, y tetas. La limpié con las toallitas que había traido y me quedé un buen rato observando la desnudez de mi hermana. La vestí y cuando iba a salir de la habitación, mi sorpresa fue que se colocó boca abajo y ella misma se bajó las braguitas, dejando su culo desnudo a mi vista. Me acerqué para vestirla y cuando le subí las braguitas volvió a bajárselas ella misma.

 No sabia que hacer, si aprovecharme de la situación o dejarla así e irme a mi cama. Al principio opté por irme, cuando al mirar hacia atrás, observé que mi hermana seguía con sus braguitas bajadas. Aun dudando, me acerqué a ella y acaricié sus nalgas, separándolas y haciéndole un beso negro. Aun estaba desnudo, pues tenía mis bóxer en la mano. Me coloqué de nuevo encima de ella y acerqué mi polla a su culo y me hice una cubana con sus cachas, apretándolas contra mi polla. Después de soltar mi lechada, aunque menos, por segunda vez sobre mi hermana, le subí las braguitas y salí de su habitación.

 A la mañana siguiente, estábamos solos en casa, pues mis padres fueron a pasar el día a casa de mi abuela. Yo estaba en el salón viendo la TV cuando mi hermana salió de la su habitación.

 .- Buenos dias… Saludó.

 .- Buenos dias… Contesté.

 Entró en el servicio. Al salir pude observar con más detenimiento, de que solo llevaba una combinación celeste, muy ceñida, que se le notaban los pezones, al no llevar sujetador.

 .- ¿Que me miras?… Preguntó.

 .- Nada… Contesté ruborizado.

 .- No te hagas el tonto… Comentó… Después de lo de anoche, me vas a decir que no miras nada.

 .- ¿A que te refieres?… Comenté más ruborizado aun.

 .- Me follaste… Dijo muy directa… Y no puedo decir que no me gustó, pero como estaba bebida casi no me enteré de nada.

 Acto seguido, se quitó la combinación quedándose solamente con las braguitas.

 .- Quiero sentir como me comes los pechos y el coño igual que anoche… Comentó mientras se agachaba y me ponía una de sus tetas cerca de mi boca… Chupamela.

 Acerqué mi mano y cojiéndola me la llevé a la boca, besando, lamiendo, chupando y mamando de sus pezones, jugando con mi lengua alrededor de ellos, mientras mi hermana colocaba su mano sobre mi polla empalmada. Acto seguido, se incorporó y bajándose las braguitas, se colocó abierta de piernas en el sofá.

 .-Cómeme el coño, como anoche… Ordenó señalando a la entrada de su cueva del placer… Cómemelo.

 Me agache sobre su coño y pasé mi lengua de arriba a abajo y viceversa varias veces, hasta llegar a su clítoris y dando mordidsquitos con mis labios y jugar con mi lengua sobre él, haciéndola dar unos pequeños espasmos con el orgasmo.

 Me quitó el bóxer y mi polla saltó como un resorte.

 .- Quiero sentirla dentro de mi… Me dijo… Fóllame como anoche.

 Me coloqué encima de ella, y apunté a la entrada de su coño. Como estaba bien lubricado debido a su orgasmo y mi saliva, mi polla entró con facilidad hasta el fondo, haciéndola soltar un gemido. Empecé a bombear, con un suave mete y saca, lentamente pero sin pausa, mientras la hacia soltar gemidos y clavaba sus dedos en mi espalda. Me rodeó con sus piernas y sentí como se convulsionaba con otro orgasmo, cuando noté que me iba a correr, saqué mi polla y solté todo en sus tetas. Desnuda como estaba, se levantó, me dió un beso en los labios, sin decir nada y se fue al baño a ducharse. Yo me levanté y fui a mi habitación a vestirme, pues me había duchado antes.

 Por la tarde, en un rato que estuvimos solos me chupaba la polla. Después de volver a correrme en sus tetas, pues no le gusta tragar, le comí el coño hasta que llegó al orgasmo. Nos bañamos, enjabonándonos mutuamente, y vimos la tele con mi mano en su coño y la suya en mi polla, hasta que tuvimos que disimular porque regresaron nuestros padres.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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