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Hola, soy Feri, una chica colombiana viviendo en México contando sus anécdotas y compartiendo su vida sexual, todo esto con el apoyo e impulso de mi marido a ser más abierta. Perdonen que me ausentara tanto tiempo, estuve muy ocupada pero créanme que todo valdrá la pena, nuevas historias que compartirles más adelante. Voy a hacer la continuancion de la primera vez que tuve un amante en mi relación. Para mayor contexto leer mi relato anterior.
Era de madrugada y terminando de tener relaciones con mi marido, solo pasaba por mi cabeza que no podía creer aún que en el gimnasio le allá dado sexo oral a Julián y llegar a mi casa, contarlo a mi marido y que su reacción fuera quererme hacer el amor. Aún me sentía en un sueño del cual no quería despertar. Mire a mi marido acostado y veía la forma en la que me veía, como admirándome, me temblaban las piernas y le confesé que ese sábado quería que Julián fuera quien me cogiera. El sin quitarme la vista, lo vi tragar saliva, fue un trago de esos que en medio del silencio se escucho en toda la habitación y antes de que pudiera decir algo le robé la palabra y le dije, claro, solo si tú estás de acuerdo. Se acercó a mi, y lentamente se pegaba a mis labios, asintió con la cabeza y procedió a darme un beso que le seguí. Ya tenía el permiso de mi marido y no me sacaba el cómo sería que Julián me hiciera suya mientras no despegaba los labios de mi esposo. Empezó a bajar sobre mi cuello y se acercó a mi oído para susurrarme.
-Tanto quieres cogerte a Julián?
Sentí como cuando dijo su nombre se me erizo la piel y mientras me besaba yo respondí.
-Siii…eso quiero.
Empezó a bajar un poco más y se estiró sobre la cama. Yo estaba lista para que me hiciera el amor nuevamente, estaba excitada. Necesitaba verga ya en ese momento. El me giró sobre la cama y mientras le paraba el culito para que me lamiera, sentí como me recorría algo por la espalda junto con sus manos. Me cubrió los ojos con su corbata y mientras metía sus dedos en mi cuca me decía.
-hoy vamos a jugar un juego
Yo solo le brame y gemía…sabía como calentarme y solo acenti. Lo que jamás esperé es que al oído fuera a decirme lo siguiente.
-en este momento, no soy tu esposo, soy Julián entendiste.
No encuentro palabras para describir lo que sentí cuando me dijo eso al oído pero en ese momento activó algo en mi. Algo que jamas pensé existiera en mi, moje en un instante como si estuviera lista para recibir al mismo Julián. Yo solo le contesté
-Ya tenía ganas de que vinieras a cogerme Julián. Hazme tuya
No necesite decir más pues en ese instante empezó a fornicarme sin piedad como animal mi marido pero en mi mente no dejaba de ser Julián. Solo le decía ay papi que rico…me estaba pegando una cogida con unas ganas que no me costó el imaginar que era otra persona. Me abría las nalgas para que entrara su miembro lo más al fondo posible y vaya que se sentía. Yo gritaba para animarlo a seguir.
-Ay Julián, que rica verga tienes…sabía que la tenías deliciosa…me encanta que me coja esa gran verga.
Sentía como el pene de mi esposo se ponía lo más grande posible dentro de mí y mientras me tenía así sentí como pasó una pierna encima mío y comenzó a pisarme la cabeza. Fue un momento que me dejó en shock, realmente mi esposo estaba personificando a una persona diferente, a uno que me trataría como una puta y lo más extraño es que me estaba gustando. Sentía como chocaba en el fondo de mi ser y empecé a besarle el pie con el que me estaba pisando. Me sentía una completa sumisa en ese momento. Me giro en ese momento y poniendo mis piernas en sus hombros me empezó a coger mientras con una mano me cogia una teta y con la otra me ahorcaba.
Sentía que el ritmo cambiaba y sabía que era porque estaba a punto de venirse. El me dijo
– te gusta puta?
– si papi…me encanta…dame tu leche
-así putita…pidiendo leche a tu macho…
-me encanta ser tu puta…dámela…la quiero adentro…porfavor
Me empezó a coger con más fuerza y sentí la enorme descarga dentro de mi. Pero él no paraba y sentía como estaba a punto de correrme
– no pares Julián…me voy a venir…sigue duro duro duro
Siguió cogiendome así hasta que yo igual pude terminar y sentía las contracciones fuertes en mi cuerpo. Mi corazón sentía su latir en todas partes. De sentir energía recorriendo mi ser me sentía agotada de un momento a otro. Finalmente me quité la venda y al ver a mi marido a los ojos me dijo.
-Quiero ver mañana como te van a coger
Eso me volvió loca y con la excitación a flor de piel le dije
-yo también quiero que veas como Julián me va a coger. Pero como le haremos?
Creo que él ya había pensado en todo pues dijo que podía esconderse y ver y me reí y pregunté que en donde. Cómo podría estar ahí sin que lo fuera a ver. El señaló el clóset. Un clóset grande con estas puertas de madera que tienen divisiones en las que estando adentro puedes ver hacia afuera pero de afuera no puedes distinguir mucho de lo que hay dentro. Le dije si hablaba en serio? Y me dijo que si, que lo había estado pensando. No sé si fue el morbo en mí de ser vista y fuera una gran oportunidad para nosotros que le dije, pero está lleno, tenemos que sacar algunas cosas. En eso se paró en ese momento a mover algunas cosas y acomodar otras y en unos minutos había hecho el espacio. Era una idea loca pero excitante y era perfecta porque el clóset daba justo enfrente de la cama pero a la suficiente distancia para que no pudiera notar Julian que había alguien ahí. Era una locura pero no me importó en ese momento. Acepté y así sería, de burla a mi esposo le dije, la cuestión es que vas a tener que aguantar ahí hasta que acabe. No sé cuánto tiempo pueda tomar. A lo que me dijo ntp, entre más mejor no? Yo le dije que estaba loco y nos fuéramos a dormir. Aún no podía creer todo lo que iba a suceder en nuestra casa al día siguiente. Me costó conciliar el sueño después de eso.
Finalmente llegó el día, me levanté algo tarde por lo de anoche. Mi esposo ya se había levantado y en el celular tenía mensajes de Julian. Moría por verme. Me decía que ya no aguantaba más y adjunto una foto de su miembro, la abrí y se me hizo agua la boca…también algo más…le envié una captura a mi marido y me dijo que llegaba con el almuerzo. Que lo invitara a la casa y que pasara lo que tenía que pasar. Intercambiaba mensajes con Julian mientras almorzaba con mi marido. En eso me pidió una foto y cuando le dije a mi marido él me dijo. Te tomo una foto y le dices que tiene 30 minutos para llegar y aprovechar. Le dije que él fuera el que le escribiera pero que aceptaba. Fuimos a la alcoba y me puse el mismo baby doll rojo que había ocupado para mi esposo. Envío esa foto y otra de mi galería mía desnuda. Para ver una vez. Escribiéndole que tenía 30 minutos para ir y aprovechar. Estaba nerviosa. Nunca había sido tan aventada y aunque no lo escribiera directamente yo sentía nervios. Mi esposo le envió la ubicación a lo que Julián solo respondió llego en 15.
Fueron los 15 minutos más largos de mi vida. Estaba nerviosa y más, había subido a la alcoba con mi esposo y nos dimos un beso y un fajecito antes de bajarle a abrir a Julián. Yo solo traía el baby y me puse una bata negras de estas casi transparentes y bajé a abrirle. Cuando lo vi no pude decir nada. Me saludó y solo lo tome de la mano rápido y es solo me empujó hacia atrás, cerró la puerta y empezó a besarme con intensidad. Me tomó del culo y me cargo con facilidad mientras no dejaba de besarme y subirme por las escaleras. Sentía sus enormes manos en mi culo casi cubrían todo. Le di las últimas indicaciones para llegar al cuarto. Ya entrando me bajo y empezó a desvestirme mientras me besaba cuello, hombros y sentía a flor de piel todo. Le empecé a quitar la ropa en un segundo. Sentada en la cama le desabroche los jeans y se los bajé junto con el boxer. De verdad ya lo quería dentro de mi. En eso dio un paso atrás, me tomo del cabello y me puso de rodillas. Yo seguí el juego y empecé a meterme su miembro a la boca. Metía lo que me cabía, me movía sin pensarlo. Y sentía como poco a poco se iba poniendo duro en mi boca. Cuando me dice que me levanté lo hice y en eso me cargo de nuevo y empezó a introducirme constantemente. Así el parado y cargándome mientras me tomaba de las nalgas me hacía adelante y atrás. Era un placer y más porque a pesar de la forma a lo mejor tan incómoda podía sentir como llegaba al fondo de mi ser. Posterior a ello me recostó en la cama y como el ensayo de anoche con mi esposo puso mis piernas en sus hombros y comenzó a culiarme en lo tenía su mano en mi cuello y la otra en una teta. Solo lo escuchaba con su respiración rápida y la forma en la que lo hacía me hizo acordarme hasta ese instante que mi esposo estaba ahí viéndolo todo. Eso me excito aún más. Realmente parecía un sueño. Y podía observar como a pesar de empujar y sentir mi fondo no metía todo el miembro Julian. Lo abrazaba y le clavaba las uñas. Parece que eso lo motivaba pues seguían las envestidas más fuertes después de hacer eso. Cuando se detuvo un poco. Quería que mi marido tuviera un gran ángulo de eso. Así que me puse en 4 frente al clóset sobre la cama y a pesar de no verlo bien podía sentir su mirada. Julián parecía ir a lo que iba. Lo veía contento pero no hablaba mucho. Me nalgueaba mientras me cogia en 4 y me hacía pegar unos gritos. Ahí jugué con la situación e hice la pregunta.
-te gusta? Así querías verme.
La pregunta era para mi esposo claramente y no iba a responder pero Julián si
-me encanta, de verdad eres una belleza, que mujer
– morías porque esto pasara no?
– te voy a hacer mía hoy y siempre respondió Julián.
No paraba de jugar con eso. Me encaraba el juego del rol y como se sentía el tener a alguien dentro de mí mientras sé que mi esposo se masturbaba viendo esa escena del otro lado de la puerta del closet. Cuando empezó a bajar la intensidad Julián. Lo recosté en la cama y viendo a la dirección donde estaba mi esposo empecé a chupar el pene que tenía enfrente mientras sonreía y le guiñaba el ojo. Así fue hasta que lo puse firme nuevamente y comencé a montarme en el. Mientras hacía de vaquerita el placer me inundaba pues me metí lo más que pude de Julián en mí y no entro todo pero lo monté como si la vida me valiera de ello. Giraba mi cabeza para excitar a mi marido viéndolo mientras montaba y Julián me nalgueaba y me decía cosas más fuertes
-te gusta mi verga verdad puta?
-me encanta…está enorme
-está para cogerte putita siempre que quieras.
-si me sigues cogiendo como ahorita…siempre voy a querer…ahhh…ahhh
-sabía que te iba a culiar desde que te vi. Tenía que hacerte mía. Gírate…quiero ver ese culo mientras me montas.
Yo toda obediente y sumisa lo hice y mientras lo montaba me metía unas nalgadas que me daban un dolor grande pero era más el placer que tenía de sentirlo bien adentro mío. Podía ver como mi marido sin que me diera cuenta abrió un poco la puerta del clóset para ver mejor. No sé si fue el momento o qué pero lo di todo mi última energía para montar a Julian con ganas. No sé si podía ver una parte del rostro de mi esposo o no, yo creí poderle ver los ojos viéndome mientras me cogian. Esos ojos entre abrigos para ocultarse. En mis últimos intentos de montar Julian me aventó hacia delante y me puso en 4 y me seguía cogiendo, veía a mi esposo estoy segura y él veía como me cogian. Julián me tomó de los brazos y me alzó. Estaba sobre mis rodillas y sentía como las tetas me brincaban con cada embestida. No podía parar de gritar, sentía mil cosas y me corri mientras me cogia de esa manera. Era una posición incómoda y deliciosa. De ahí sentí como Julian me soltó un brazo y me tomo así como me tenía pero del cuello en 4 pasando su brazo por debajo del mío entre mis tetas y con su mano tomando mi cuello. Y así me estaba cogiendo mientras me decía
-donde la quieres?
-adentro papi…soy tuya…
-ahora eres mía entendiste
-mjummm…si…tuya
En eso empezó a darme estocadas con su miembro y con la otra mano que no tenía en mi cuello empezó a pegarle a mi teta replicando el golpe como cuando nalgueas y en eso sentí la descarga.
Yo ya no podía, me temblaban las piernas, sentía espasmos en todos lados y como de mi vagina escurrían por mis piernas semen. Julian se tiró en la cama rendido y yo hice lo consiguiente hacía al frente. Me sentía como si hubiera pasado un tornado encima mío y me dejara hecha trizas. Les juro que en ese instante cuando sacó su miembro sentía ese hueco. Estaba contenta y agotada. El reía y me decía.
-valió la pena la espera
– y vaya que si…
-hay que hacer esto más seguido…
-claro…siempre cuando no esté mi esposo…
No se porque lo dije en ese momento pero lo solté. La reacción de Julián se esfumó de su cara y hasta con un poco de asombro preguntó
-de verdad tienes marido?
-si…lo de hoy lo tenemos que repetir cuando no esté
-debí imaginar que una mujer como tú no podría estar sola…
-tienes problema con eso?
-no mientras no se entere
-le tienes miedo a mi esposo?
-uno no sabe lo que puede hacer un hombre si algo así llega a pasar.
– tendremos que ponerlo a prueba entonces algún día.
Lo decía de la forma más intentando ser sensual y al mismo tiempo sería para aguantarme la risa. Julián se veía algo preocupado pero al mismo tiempo se ve que para el valió la pena. Finalmente lo despedí y programamos una cita para el siguiente día. Pues mi esposo estaría fueras el fin de semana. Cuando salió de mi casa, salio mi esposo del armario. Y me esperaba arriba. Subí con él y cuando lo vi se veía que el show le había encantado. Le pregunté que qué tal le pareció todo? Si le había gustado. Me miró fijo y me dijo que le encantó. Ambos estábamos empelotados entonces pues comenzamos a besarnos, nos dimos un baño y en lo que eso pasaba cogiamos y nos hacíamos preguntas sobre lo que acababa de pasar. Fue tan excitante la primera vez que me compartió.
