Mi esposa y su amante consentido: una fantasía compartida

Mi nombre es Marcos, tengo 48 años y vivo en una pequeña ciudad al sur de Suecia con mi esposa Laura, de 56 años. Somos originarios de El Salvador, pero aquí hemos construido una vida plena sin hijos. Nuestra relación es sólida, llena de pasión y confianza absoluta. Un día, Laura me contó que una compañera de trabajo le había confesado tener un amante con el conocimiento de su esposo enfermo, quien no la tocaba desde hacía cinco años. “Me han dado ganas de lo mismo”, me dijo ella con una sonrisa pícara. “¿Qué piensas tú?”

Yo la miré fijamente, excitado por la idea. “Si es con mi permiso y todo transparente, adelante. Pero que sea aquí en casa, y dile que yo lo sé todo. Nada de secretos ni compañeros de trabajo enterándose”. Laura se rio y me besó. “Ya casi lo tengo. En el bus, un tipo guapísimo de unos 32 años me invita a salir. Se llama Alex, trabaja cerca y parece limpio y respetuoso”. Le pedí detalles: alto, musculoso, con ojos verdes penetrantes y una sonrisa que derretía. “Tráelo este fin de semana”, le dije. “Quiero conocerlo desde el primer día”.

El sábado llegó Alex a nuestra casa. Era tal como lo describió: atlético, bien vestido y con una energía magnética. Nos sentamos en el sofá con una copa de vino. Laura explicó todo: “Marcos sabe y aprueba. Somos adultos, todo consensual. ¿Estás de acuerdo?”. Alex asintió entusiasmado. “Absolutamente. Si os excita, me apunto”. Sellamos el pacto con un brindis. Esa noche, los vi besarse en el sofá mientras yo observaba desde el sillón. Laura gemía suave cuando Alex le metió la mano bajo la falda, frotando su coño ya húmedo a través de las bragas.

Laura se arrodilló y sacó la polla de Alex, gruesa y venosa, de unos 20 centímetros. “¡Dios, qué rica!”, exclamó ella chupándola con avidez. La mamaba profunda, saliva goteando por los huevos mientras Alex le agarraba el pelo con permiso. Yo me pajeaba viendo cómo mi esposa devoraba otra verga. “Sigue, amor, hazlo gozar”, le animé. Alex gruñó: “Tu mujer mama de puta madre”. Laura levantó la vista, ojos lujuriosos: “¿Quieres que te folle el culo primero, como fantasiamos?”.

Alex la puso a cuatro patas en el sofá. Le escupió en el ano y metió un dedo, luego dos, lubricándola bien. Laura jadeaba: “Sí, métemela por el culo, despacio al principio”. Él empujó su polla gorda contra su ojete apretado. Entró centímetro a centímetro hasta que la tuvo toda enterrada. “¡Joder, qué estrecho!”, rugió Alex mientras la sodomizaba con embestidas firmes. Laura gritaba de placer: “¡Más fuerte, rómpeme el culo! Marcos, mírame, estoy siendo tu puta anal”.

Yo no aguanté y me acerqué. Mientras Alex le reventaba el ano, le metí mi verga en la boca. Laura mamaba con furia, el culo dilatado y rojo por las palmadas consentidas. Alex aceleró: “Me corro dentro de tu culo, ¿ok?”. “¡Sí, llénalo!”, suplicó ella. Él eyaculó a chorros, semen chorreando por sus nalgas. Laura se corrió temblando, squirtando en el sofá.

Después de que Alex se fue esa primera noche, follé a Laura. Su coño y culo aún calientes y lubricados por el semen ajeno. “Me encanta follarte recién culiada”, le dije metiéndosela por el ano resbaladizo. Ella se retorcía: “Siente su corrida dentro de mí, amor”. Le lamí el clítoris hinchado hasta que explotó en un orgasmo brutal.

Han pasado dos años de estos encuentros semanales. Alex es fijo en nuestra rutina. Ahora participo más: un día, la pusimos en sandwich. Alex en su coño, yo en el culo. Doble penetración total, sus agujeros estirados al límite. “¡Sí, folladme los dos agujeros!”, aullaba Laura mientras nos sincronizábamos. Sudor, gemidos y fluidos por todas partes.

Otra vez, la atamos suave a la cama con su consentimiento. Alex le dio por el culo mientras yo le azotaba las tetas grandes y caídas. “¡Castígame por ser una puta consentida!”, pedía ella. Le metimos plugs anales gigantes antes de follarla, dilatándola para pollas dobles en el mismo agujero. Su ano se tragaba todo, lubricado con aceite y saliva.

Laura adora cuando Alex la come el culo antes de follarla. Se pone bocabajo, nalgas abiertas, y él le lame el ojete profundo, metiendo la lengua mientras se masturba. Yo la beso y le pellizco los pezones duros. Luego, él la monta como un animal, polla entrando y saliendo con sonidos obscenos de chapoteo.

Una noche loca, la follamos en la cocina. Alex la empotrado contra la mesa, verga en el culo profundo mientras ella me mamaba. Cambiamos: yo en su ano, él en la boca. Laura tragaba corrida y pedía más: “Quiero vuestros huevos vacíos en mí”. Terminamos pintándole la cara y tetas de lefa espesa.

Nuestra confianza es total. Alex sabe que todo es consensual y que Laura es mía. A veces, solo miro cómo la destroza analmente, masturbándome hasta correr en su espalda. Otras, follamos su coño juntos después de que él la haya usado.

Laura dice que nunca se sintió tan viva. “Gracias por permitírmelo, Marcos. Eres el mejor cornudo consentido”. Yo respondo: “Y tú la mejor puta anal compartida”. Alex se ríe: “Volveré el viernes para reventarle el culo otra vez”.

Estos dos años han sido puro fuego erótico. Todo explícito, consensuado y entre adultos. Si os excita, vivid vuestras fantasías como nosotros.

Saludos de Marcos, el que lo vive todo con placer.

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Juan Felipe
Juan Felipe
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4 comentarios

  1. hola. buena historia amigo. nosotros mi esposa y yo tambien somos de El Salvador. somos Santanecos. aqui en este pais se pueden hacer ciertas cosas que en nuestro pais es bien dificil, no es que no se puedan sinó que es por el que dirá la gente. mi esposa tiene actualmente 53 años y yo soy un poco mayor 58 años, pero tan poco es grande la diferencia. ella se tiene un par de nalgas pero lo que se dice buenas y un par de tetas iguales de buenas. una noche hablando en la cama despues de hechar un polvo se me ocurrió proponerle lo de los trios, y le dije que podriamos hacer un trio MHM. y rapido me dijo que si, pero en vez de hacerlo con una mujer que ella aceptaba, pero que fuera con un hombre, nosotros empezamos a buscar un candidato para hacer el mentado trio, y sin querér queriendo como decimos los Salvadoreños conocimos un hombre sueco en un viaje que nos dimos a Gran Canaria. el vivia como a media hora de nosotros en carro. somos de Västerås y el es de una pequeña ciudad llamada Surahammar. ella me dijo allá en Canarias que queria coger con el, y ella se lo dijo a el asi de clarito. y el la invitó a su hotel conmigo, pero lo bueno fue que yo me fui a dormir a nuestro hotel. y mi esposa se quedó con el. al dia siguiente nos juntamos los tres de nuevo y le pregunté a mi esposa como le habia ido. y me dijo que Erland se tenia una verga buena y lo mejor me dijo ella bastante gruesa. pues lo bueno de todo es que ese amigo es amante de ella desde hace mas de tres años, a veces el se viene aqui a donde nosotros y otras veces la mayoria se va mi esposa donde Erland a Surahammar. a mi me gusta que ella tenga amante, porque se le nota la cara de felicidad que tiene ahora. a veces el se la lleva desde el viernes en la tarde hasta el domingo a Estockolmo. yo solo le pido a ella que de contarles a los conocidos nuestros nada de nada. que ella puede seguir con el hasta cuando ella y el lo deseen. su amigo . José

    • yo soy Salvadoreño tambien amigo, vivo en Gävle y no doy mi nombre porque aqui somos muchos los compatriotas mios, a mi y a mi esposa siempre nos a gustado leer los relatos de cuernos e infidelidades consentidas, mi esposa tiene mi permiso de hacerlo con quien ella quiera y lo único que yo le pido es, que por nada del mundo se busque un latino y menos de nuestra tierra. ella empezó a tener amantes desde hace mas de diez años. y hasta la fecha nadie de nuestro entorno se a enterado de nada. ella sabe que esas cosas no se les cuentan ni a la mejor amiga, ahora ella se tiene un Bulgaro y está encantada con el. dice que la mama como muy pocos la han mamado de la cuca, a veces la hace acabar hasta tres veces antes de culiarsela. y lo mejor me cuenta ella es que se tiene una verga buena de tamaño y de grueza. ese amigo ya tiene mas de dos años de estar culiandose a mi esposa, ella esta feliz con el y el con ella tambien. en un tiempo ella se tenia tres amantes al mismo tiempo, uno se la culiaba los fines de semana, y uno del trabajo de ella a media semana se iba donde el en las tardes. y el otro ella lo llamaba a el cuando queria que viniera a nuestra casa a culiar. hijos en la casa ya no tenemos asi que no hay problema de que alguien se de cuenta lo que hacemos nosotros dos en la casa. yo a cualquiera le recomiendo que deje a su esposa que se tenga amante, porque es rico saber que se a ido a dormir donde otro hombre y va a llegar a la casa el dia siguiente bien culiada de al cuca.

  2. yo le permito a mi esposa que tire con quien ella quiera, lo unico que ella ya sabe es que nada de contarle a sus amigas, quieres gozar de culiar con otro hombre cuidate nomas y goza, pero sin contarle a nadie. OK. me djo ella. y desde hace mas de 4 años se encuentra con diferentes hombres a veces los trae a la casa, pero las ams veces ella se va donde ellos y llega a la casa al dia siguiente bien culiá. su amigo. Orlando. somos de Santiago. Chile

  3. es maravilloso salir a donde el amante y que mi esposo me espere para pegarme una buena mamada de concha. somos de Uruguay y estamos cerca de Estocolmo. Suecia . y mi esposo me da el permiso de ir donde yo quiera. lo unico que me pide es que nunca me vaya con un latino, tengo 53 años y les cuento que a mi edad estoy gozando mas del sexo que cuando estaba jovencita. ultimamente estoy frecuentando una disco de Estocolmo donde llegan mujeres y hombres a puro bailar y buscar para la noche, en estoss tiempos la mujer que no goza es porque no quiere, o el marido es celoso, ese no es mi problema porque mi esposo el sabe que no me dá suficiente de lo que yo quiero, una noche fui a una fiesta cerca de mi casa y al final me lleve a un Sueco con quien habia bailado casi toda la noche, suerte mia que en esa fiesta no habian latinos porque son buenos pal cagûin. cuando llegamos a la casa le dije a mi esposo que me acompañaba un amigo Sueco, y el rapido sacó una sabana y una almohada y se quedó a dormir en el sofa. el Sueco ese está casado con una mujer que mi esposo y yo conocemos y a el le permiti que me culiara sin proteccion y a mi esposo eso le gusta, poorque el sabe que despues el me limpia con la lengua la vagina, y despues de eso me mete la pichula asi como está´toda mojadita. es algo que el adora de verdad. su amiga. Juana Antonia

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