Mi amigo no encontró a su putita y yo terminé tomando su lugar

Buenas. Disfruto relatar mis vivencias porque vuelven a mi memoria sensaciones hermosas. Hoy les cuento otra de mi adolescencia. Mientras vivía en la trastienda de la verdulería de un amigo, conozco a un primo lejano de él que se mudo a una casita detrás del local. Un flaco soltero, macanudo, de unos 35 años, pegamos onda y algunas noches nos juntamos a tomar cerveza y escuchar música. Él tenía auto pero no sabía manejar y como yo sí sabía me pedía que lo llevará a algunos lados.

Una noche que estábamos tomando me dice que si lo llevaba a un lugar a buscar a alguien. Salimos en el auto y fuimos a un bar. Entramos y encontró a su amiga. Era una flaca que laburaba de puta. Hablo con ella y volvió con mala cara. Ahí me cuenta que estaba buscando a una chica trans que se veía con el pero la amiga le dijo que se había ido con un tipo. En el camino de vuelta me comenta que le gustaban las trans, y que pensaba yo de coger con un chico vestido de nena. Jugando a que era una propuesta le dije que me gustaba la idea. Que me hubiera dicho antes de dar vueltas. Se ríe y se me queda mirando. Me preguntó si era enserio ya que yo no agregue más nada. Justo llegamos a la casa, bajamos del auto y me dice:

-no me contestaste…

-mirá, te voy a dejar las cosas claras de entrada. Me gusta el juego, pero es sólo eso. Un juego. Nada de rollos. Y si vamos a jugar tiene que ser en absoluto secreto. Y cuando estoy de nena soy otra persona. Estás de acuerdo?

Me dice que si con una sonrisa y le dije que sirva la cerveza y que me iba a cambiar. El local tenía una puerta que daba al fondo que solo abría de adentro, así que entre por el frente y me vesti bien nena. Me puse una tanga negra brasier igual, medias negras que me llegaban a mitad del muslo, una camisa ajustada roja y negra, una pollera tableada negra y mis sandalias de plataforma. Me hice una cola en el pelo alta dejando mechones sueltos, me maquillo bien detallado y pinté mis labios de rojo intenso. Usaba perfume de bb. Abrí la puerta del fondo y salí.

Al verme se quedó mudo. Con una cara de baboso mal. Cruce el patio, llegué a su lado y lo saludé con un beso medio cerca de su boca. Soy Roxy, le digo. Un gusto. Ahí estaba que no daba más de calentura de verme echa una hermosa nena de 19 años que iba a complacer a un hombre de 35. Tomamos un par de tragos y me decía que jamás se hubiese imaginado que estaría tan buena. Ya tomando la iniciativa le doy las gracias por el halago y le doy un beso… Nos besamos a full y nos empezamos a manosear. Sin vueltas puse una mano en su entrepierna y frotaba su paquete.

-estas bien decidida reina…

-obvio… Voy a hacer que valga la pena.

-vas a ser mi chica toda la noche? Me decía mientras me besaba y me tocaba la cola.

-voy a ser lo que vos quieras, tu chica, tu hembra, tu putita… Ya te quiero chupar la pija Papu.

Saque se pija afuera y ya la tenía re dura… Torcida para arriba con una cabeza más gruesa que el tronco. Me agache y le empecé a chupar la pija mirando se cara desde abajo y él gemia y me decía que era una hermosa chupa pija. Me levanté y volvió a besarme ahí parados en el umbral de la puerta me giro y le pedí que por favor me la meta. No sé hizo esperar y levantó mi pollera, corrió mi tanga y me empezó a pasar la pija por mi rayita. Me desesperaba tanto que en cuanto sentí que llegaba a mi entrada yo me tire para atrás haciendo que me entre casi la mitad…

-ahah síiiii metemela ya, cogeme así papu…

Así agarro fuerte mi cadera y me la clavo de una. Yo me agarre del marco de la puerta y me arqueaba parando la cola para que me la meta toda… Me empezó a dar esa pija despacio haciéndome gemir de placer, sentía como entraba y salía bien dura que me estaba pidiendo cada vez más puta…

-papu como me gusta tu pija!!! Me encanta como me estás cogiendo!!! Ahhh que placer me estás dando!!! Dame pija que soy tu putita!!!

-te voy a dar pija toda la noche bb… Querés mi lechita toda adentro mi putita…

-que puta me hacía sentir ese tipo, me cogía muy bien. Paró y me la saco de un tirón… Sentí el “plop” cuando salió. Me giré, lo empuje de los hombros hasta una silla, lo senté y me subí encima ensartando su pija hasta que hizo tope. Mirando su cara de gozo empecé a subir y bajar despacio, sintiendo cada centímetro entrar y salir. Acabamos y nos fuimos a la cama… Ahí me siguió cogiendo como quería. Me garchaba en 4, lo monte de nuevo, cucharita, con mis piernas al hombro… Me cogió y re cogió toda la noche… Me quedé dormida y me desperté con su pija adentro otra vez.

Me fui y el quería verme de nuevo y le dije que si guardaba bien el secreto seguro nos veríamos. Fueron un par de veces hasta que me di cuenta que cada vez me costaba más irme de su casa. Y no lo fui a ver más.

Eso sí… Seguí buscando…

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