Mi amigo, el moreno guapo

Un día vino a mí, un pensamiento de nostalgia, y le llame a un amigo mío a quien quiero y estimo demasiado como un hermano, él estaba en su casa no muy lejos de la mía.

Le dije que me sentía triste y que quería verlo, él acepto venir a mi casa, mientras yo me aliste unas bebidas para cuando él llegara esperarlo y compartirle algo.

Su nombre es Héctor, y es muy cariñoso conmigo, y muy amable, él al igual que yo nos estimamos demasiado.

Héctor es alto; piel morena, no muy oscura; ojos grandes, cafés oscuros; pelo lacio, y de una voz muy masculina y sensacional que siempre me hace enloquecer? nunca le he dicho que lo amo.

Cuando él llego a mi casa, le invite una bebida, pidió soda. Le dije que estaba solo y me sentía mal porque extrañaba a mis otros compañeros del colegio, porque ahora que termine la prepa me siento más solo por no ver a mis otros compañeros en el colegio.

Él me dijo que no me sintiera así, pues, lo tenía a él. Eso me levanto el ánimo. Y me abrazo muy fuerte entre sus brazos musculosos. Me sentí como todo un príncipe en los brazos de su rey.

Lo mire y me miro a los ojos; detuvimos por un instante la mirada fija él uno del otro. Yo le insinué de pronto mis labios y él me correspondió a besarme.

Fue sorprendente, me sentí en las nubes; muy fantástico, mi primer beso, con mi amor más querido. En un momento más me intento quitar la ropa, a lo cual yo accedí de prisa.

De la misma forma yo, le saque su camisa y él desabroche su jeans, quedamos en ropa interior, el traía unos bóxers de licra ajustados y yo una tanga, de esos calzoncillos para chicos sexys, nos tiramos en un segundo momento en el sofá y comenzamos a ponernos más calientes, aquello se prendió.

Yo me fui recorriendo y me puse a hacerle sexo oral, su trozo estaba comenzando a pararse y le ayude más a prisa con mi lengua, que recorría todo su pene.

Se excitaba cada vez más. Y me decía que siguiera, yo continúe mame y mame una y otra vez? él estaba muy prendido y se le notaba que le encantaba aquello que yo hacía, le continúe chupando su trozo que se le sentía sensacional, grande y fuerte.

Un pene muy rico, grueso y cabezón, con bellito púbico no mucho y un color muy ligero no muy de color.

Me lo saboree demasiado y lo disfrute tanto, me perdí en aquel trozo. Él enloquecido por el sexo oral que le hacía, me acariciaba mi cabeza para que lo mamara más.

Luego me dijo quieres que te penetre, y yo accedí le dije que sí, y me unto un lubricante y se unto también él en su pene, me acostó en la cama boca abajo y se subió en mi y poco a poco me acomodo su pene, que quedara en mi culito y poco a poco me fue penetrando. Fue sensacional y yo experimente un poco de dolor pero eso no me importo, porque me gustaba demasiado. Me lo metió despacio para que no me doliera mucho, entro poco a poco lo disfrute, y ya que me lo había metido todo me dio unos pequeños empujoncitos, los cuales me hicieron salir una lagrima, y él me abrazo fuerte, me dijo aquí me tienes, y me continuo dando empujoncitos, con su pene todo dentro de mí.

Luego me lo fue sacando poco a poco y luego me lo volvió a meter pero esta vez más fuerte, y así lo hiso me lo saco y me lo metió más de prisa y con más fuerza. Yo lo disfrutaba mucho, sentir su peso entrando en mi culito y sentir su piel sobre lamia, era sensacional, y luego me cambio, me hiso otra posición, me puso bocarriba, y se metió entre mis piernas las cuales me las levanto sobre sus hombros y me metió su pene esta vez muy agresivamente, dando unos fuertes empujones?y me comenzó a besar? y me mordía mientras me besaba, yo estaba extasiado, y enloquecido, pues, nunca había sentido aquello tan sensual y caliente.

Me metía una y otra vez su pene en mi culito ya no tan virgen? luego me giro y el quedo abajo y yo sobre él, y mi culito trabado en su pene? me hiso tan feliz? luego me saco su pene de mi culito y me lo mamo, me dio varios besos negros, yo enloquecí cada vez más? estaba maravilladlo de Héctor.

De aquel cuerpo escultural y lleno de sexo y pasión, luego me coloco en un sofá con mi culito empinado y nuevamente comenzó a penetrarme una y otra vez, de pronto me dice te voy a llenar el culo de mi leche, que dices, lo hago, y yo accedí, hazlo.

Comencé a sentir como se llenaba de algo mi culito y él muy extasiado porque se estaba corriendo dentro de mí, de pronto saco su pene y sentí como mi culito sacaba su leche, y con mi mano comencé a meterme el dedo en mi culito, estaba muy húmedo de su semen.

Y para que yo también me viniera, me mamo mi pene y me vine en su boca, él me lo mamo muy rico y gozó también mi leche en su boca, y luego con mi leche en su boca me beso y saboree yo también mis jugos seminales.

Terminamos los dos muy complacidos el uno de él otro.
Me pidió ser su pareja y le dije que Sí.

Autor: andres

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