Me entregue a otro hombre

En noviembre del 2017, estaba haciendo el amor con mi esposo, me vio con los ojos cerrados y muy caliente, y me pregunto qué en que estaba pensando y le dije en otro macho que me imaginaba que me cogía, entonces me dijo mi esposo, que si me animaría a coger con él, cosa que me calentó de más y le conteste que sí, y el al verme tan mojada y ansiosa, me dijo, cariño, si vos queres y tenes la oportunidad, te doy permiso de que cojas con él, pero lo único que te pido es que lo tomes como un juego, que no tomes en serio que sepas que te quiero y confió en vos, quiero que disfrutes teniendo otra experiencia con alguien más y veas lo que es disfrutar del sexo solamente.

Nunca me imaginé que mi esposo me dijera estas palabras, y sobretodo que me dijera que me daba permiso para coger con quien yo quisiera si se me antojaba hacerlo, fueron un sin número de emociones en ese momento, tenía el permiso de mi esposo para poder coger con otro, era increíble, así que en ese momento tuve el mejor orgasmo de mi vida de solo imaginarme que podía tener esta rica experiencia con él, ya que muchas veces lo imagine cogiéndome.

Me agache y le di un beso a mi esposo como dándole las gracias, y el me levanto y me dijo, solo te quiero pedir un favor, me digas que te insinúa y si te llega a coger, me digas lo que hacen, a lo que yo le respondí que sí, que le diría todo siempre, y le dije que lo quería mucho; esa noche cogimos tres veces, y fue riquísimo.

Paso, un tiempo, y no pasó nada fuera de las miradas, pequeños roces, sonrisas, insinuaciones, risas, etc. Era como una especie de cortejo antes de ir a la cama los dos. Después un día nos tocó ir a una convención en un hotel de la ciudad Buenos Aires en la zona de Madero, estuvimos riendo, platicando, oímos las charlas y en la noche se ofreció una cena baile, y mi compañero y yo bailamos toda la noche, era lindo sentir su aroma, abrazarlo y con unas dos copas en la cabeza, hicieron que nos desinhibiéramos los dos y comenzamos una especie de apriete bailando, me apretaba a él, me acariciaba la espalda con su mano, sentía su virilidad pegada en mi pubis, comencé a mojarme, a imaginarme un sinnúmero de cosas con él, me comenzó a dar uno que otro beso en mi cuello, me decía que me veía espectacular, que me veía preciosa, que me deseaba desde hacía mucho tiempo, yo solo lo escuchaba, me sentía mojada por lo que me decía y de cómo me tenía abrazada a él, de pronto, sentí como se le comenzó a parar su verga, yo me comencé a mojar más, el sentirlo duro pegado muy cercas de mi vagina, me tenía super caliente.

Después de un rato de estar bailando, de repente, me agarro de la mano y me dijo, sígueme, me condujo a una habitación que había reservado anteriormente, cerró la puerta, me abrazo y comenzó a decirme que me deseaba, que pasaba las noches pensando en mí, que soñaba en cómo me hacía suya, yo no aguantaba ya de solo escucharlo, deseaba que me penetrara ahí mismo, comencé a recordar tantas fantasía con mi esposo, que me pusieron más caliente, me besaba el cuello,se acercó y nos dimos un apasionado y deseado beso, era una sensación increíble, diferente, no me creía que estuviera yo haciendo esto, pero lo estaba gozando, me abrazaba, comenzó a tocarme, eran nuevas sensaciones, su mano derecha agarro uno de mis senos, por debajo de mi blusa, sentía riquísimo, sus caricias, levanto mi blusa y comenzó a chuparme mis senos, yo estaba fuera de control, después bajo su mano poco a poco acariciando mi cuerpo, mi vientre, hasta que toco mi vagina por arriba de mi tanga negra, al sentir su mano tocando mi vagina, comencé a tener un orgasmo riquísimo, fue sensacional, el siguió, disfrutándome, yo seguía gozando sus caricias, la hizo a un lado y comenzó con su dedo a recorrerla toda, estaba súper mojada, se oía un pequeño chasquido por lo mismo, de pronto sentí como me comenzó a penetrar con uno de sus dedos, fue una sensación riquísima, sentir su dedo dentro de mí, y pensar a la vez que no eran los dedos de mi esposo, sino de un extraño, yo solo seguía disfrutando el momento, de pronto se separó, comenzó a desabrochar su pantalón, inmediatamente observe su verga, dura, erguida, parecía que le iba a explotar, sus venas estaban muy marcadas, me tomo de la mano y la dirigió allí, se lo agarre, tenía en mis manos otro pene, estaba riquísimo, era algo más grueso que el de mi esposo e igual de largo, comencé a masturbar, se lo besaba, me besaba la boca, mis senos, el cuello, me acariciaba la espalda, y me comenzó a penetrar con su dedo otra vez, ahí tuve otro orgasmo, era riquísimo lo que me estaba pasando, nunca me habría imaginado hacer algo así y mucho menos creía poder disfrutarlo como lo estaba haciendo, si no hubiera sido por mi esposo yo no estaría viviendo esta increíble experiencia, sabía que tenía su aprobación y solo tenía que disfrutar el momento como a él le gusta, y eso era lo que estaba haciendo, yo quería que estuviera ahí viéndome entregada desnuda a otro macho como él quería, no paso mucho tiempo cuando me dijo que se iba a venir, así que comencé a masturbarlo un poco más rápido, sentí lo caliente de su semen en mi vientre, fue una sensación rica tener el semen de otro macho sobre mi piel.

Me siguió acariciando, besando y diciéndome lo bella que era y lo buena que estaba, y lo que me deseaba, tanto que su dureza no bajo, seguía erguido su pene como si nada.

En eso se acomodó más cerca de mi como para penetrarme, para mí era la primera vez que tenía que ver con otro hombre aparte de mi esposo, yo no dejaba de verlo, dentro de poco tendría ese mástil dentro de mí, haciéndome gozar, disfrutándolo en esta hermosa cama.

Se acercó a mí, me comenzó a besar muy rico, me levanto y me sentó en la orilla, me abrió las piernas totalmente y se acercó, le entregué a su vista mi sexo totalmente depilado, comencé a sentir como su lengua chocaba con la entrada de mi vagina, fue riquísimo sentir eso, me abrí totalmente a él y le entregué dos intensos y calientes orgasmos en su boca yo deseaba que ya me la metiera, estaba totalmente excitada y mojada, movía mis caderas acompasando su lengua, mis labios vaginales muy hinchados eran chupados por su boca, que locura tenia con este macho deseando su hermosa verga, me sentía por fin totalmente puta, el aroma a sexo inundaba el dormitorio, comenzó a frotar su pene de arriba abajo, mojandolo de mi humedad, en eso sentí como acomodo la gran cabeza de esa verga en la entrada de mi vagina y comencé a sentir como iba entrando en mí, me descontrole con palabras que nunca había dicho, fue riquísimo esa sensación, casi me vine otra vez en ese momento, pero me aguante, sentía que me abría un poco más la concha que cuando me penetra mi esposo, y era porque era más gruesa su pija, sentía un pequeño dolorcito por sentirme tan abierta pero a la vez la sentía como entraba, sentía que todas las paredes de mi vagina estaban pegadas a él completamente, sentí como choco en mi interior, estaba totalmente dentro de mí desatando toda la pasión contenida.

Comenzó a cogerme despacio y poco a poco me fue cogiendo más y más fuerte, sentía su desesperación por penetrarme, me deseaba, me lo decía,lo sentía en cada una de sus envestidas, me deje llevar por el deseo, no dure mucho cuando sentí el mejor orgasmo de mi vida, fue increíble, estaba súper mojada, se oía claramente el chasquido de como entraba y salía de mi vagina, me besaba, me chupaba mis senos, fue verdaderamente la mejor experiencia con otro macho de mi vida.

Terminamos, nos duchamos juntos, nos arreglamos. al salir ya era casi de día, me llevo hasta mi casa, nos despedimos con un pequeño beso en la boca.

Al entrar a mi cuarto, estaba mi esposo muy ansioso, inmediatamente me pregunto cómo me había ido, y le conté todo lo que me sucedió, me cogió de una manera fenomenal, fue realmente riquísimo sentir como me penetraba, sentir su excitación por lo que me había pasado, por la experiencia que había tenido, le conté todo como había sucedido.

Desde entonces nuestra vida sexual y como pareja ha cambiado bastante, es como si nos hubieran inyectado de vida a los dos, yo estaba feliz al igual que mi esposo, no se me olvidara nunca esa experiencia, amo a mi esposo, y estoy feliz de que me haya dado la oportunidad de sentir otra verga, otro macho. Se lo presente a mi esposo y ahora son buenos amigos, mi esposo le explico nuestra fantasía de realizar un trió y nos entendió muy bien ya lo realizamos varias veces, somos muy buenos amigos, además es mi amante consentido, él sabe que amo a mi esposo y nos respeta a los dos. Espero les haya gustado mi vivencia y espero también se animen a realizarla .

Autor: Claudia

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