La secretaria caliente, mi esposa cachonda y yo

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Hacia largo tiempo que estaba peleando por el cargo de Gerente de Servicio, hasta que, un buen dia, se me dio.

Me llama mi jefe y con cara de afligido, me dice:

-Javier, muy a mi pesar te tengo que dejar ir.

Como debo haber puesto una cara bastante rara, me aclara.

-No te estoy despidiendo de la empresa, quedate tranquilo ?y agrega- Es que en la ultima reunión de Directorio, se resolvió que, a partir del primero, sos el nuevo Gerente de Servicio?

Si antes había puesto cara extraña, cuando me dijo esto, debe haber sido peor.

-Esto es confidencial hasta el primero ?me aclara- que es cuando se te presentara al sector.

Como les dije antes, hacia tiempo que venia bregando por el cargo, y la noticia me había caído de sopetón, porque no se había corrido ningún rumor de cambios.

Asi que el primero de mes, cuando llego, me llama el gerente general para notificarme formalmente y para presentarme al personal como su nuevo jefe.

Con el cargo, había heredado la oficina, el personal, al que conocía personalmente y con alguno del cual había sido compañero hasta el dia de ayer, los quilombos del sector, y la secretaria, Estefania.

La secretaria merece un párrafo aparte. Stefi, como la llamaban todos, era una mujer de unos 45 a 50 años, relativamente bonita, con un cuerpo nada del otro mundo, y siempre vestida como del siglo pasado y peinada con el pelo tirante hacia atrás y una coleta corta que, a veces se soltaba. No era atractiva en absoluto ni despertaba simpatías. Por lo que sabia, era muy eficaz y ejecutiva, pero yo pretendía una secre mas joven y vistosa, berretin de jefe nuevo y me propuse, con el tiempo, desplazarla.

Las dos o tres primeras semanas pasaron sin pena ni gloria, con los problemas habituales y las reuniones de rigor.

Reuniones de las cuales Stefi me hacia acordar y me pasaba un ayudamemoria sobre los temas a tratar. Realmente eficaz.

Un buen dia, cuando vuelvo de una de esas reuniones entra a la oficina

-Señor Javier ? Siempre el ?señor? o ?ingeniero?- Fulano vino con tal problema y lo despache con tal solución

Y cuando me comento como lo había resuelto, empece a tomar conciencia de que era, no solo eficaz sino que conocía el trabajo mejor de lo que yo pensaba.

Despues De 4 o 5 episodios como ese, empecé a pensar que la figura de la secretaria, o por lo menos el físico, no tenia mucha importancia, asi que un dia la llamo:

-Stefi, por favor venga a la oficina

Cuando entra le digo que tome asiento y le explico.

-Se que andan dando vuelta rumores de que se piensa cambiar de secretaria y no quisiera que usted se entere por rumores.

-Si ingeniero, me ha llegado la especie y me inquieta.

-No tiene porque inquietarse ?le digo- No se quien lanzo el rumor, pero su puesto esta asegurado. Quedese tranquila.

-Porque se decía que usted quería el cambio- me contesta.

-Nada mas lejos de la realidad. Me ha dado muestras mas que suficientes de su capacidad y seria un necio si pensara en reemplazarla.

-Le agradezco ingeniero ?y se le notaba en la cara que le había sacado un peso de encima.

A partir de ese dia, la relación con Stefi se hizo mas fluida y fácil. Ella se aflojo y tomo algo mas de confianza.

Hacia tiempo que había escuchado rumores varios sobre ella, que era lesbiana, que se había separado, que era viuda, que le gustaban los jóvenes, que le gustaban los viejos, en fin. Como nadie ,al parecer, había logrado nada con ella, había que hablar mal.

Llegando fin de año, se programa la cena del departamento y, por tradición, Stefi era la encargada de hacer la lista de concurrentes y cuando me pregunta

-Javier ?el ?señor? o ?ingeniero? lo había dejado de lado hacia rato- ¿Viene con su esposa?

-No se ? le contesto- ¿Cómo acostumbran?

-En general, se viene con la familia

-OK, entonces anóteme con mi esposa ?y agrego- Elena.

-¿Los chicos?

-Ya son grandes e independientes ?le digo-

Y ahí quedo la cosa.

Como la empresa tenia un predio propio que oficiaba de club, el asado se hizo en ese predio y concurrieron todos los integrantes del departamento, mas algunos directivos de mas rango.

El dia paso bastante divertido, con el habitual partido de solteros contra casados y juegos de mesa diversos. Hubo algunos que se pasaron de vino y si bien no estaban tirados bajo la mesa, no estaban en sus cabales. Y entre esos, se contaba Stefi.

Que me sorprendió gratamente cuando la vi aparecer vestida normalmente, no con esa vestimenta seria, de trabajo le decía yo, y muy suelta y amigable.

Cuando estábamos por retirarnos, Elena me dice:

-Che, mirala a Stefi ?y agrega- No esta para irse sola, decile que la llevas.

Dicho y hecho y quien esta casado me va a entender, le dije a Stefi que la llevábamos. Al principio medio que se negó, pero dos o tres parrafadas con Elena y se subió al auto.

Le pregunto donde vivía y arrancamos. Como teníamos, comodamente, una horita o mas de viaje, Stefi se acomodo en el asiento trasero y se puso a charlar con Elena, Cuando esta me dice de que pare y se va al asiento trasero, porque al parecer, Stefi estaba algo mas que pasada.

Al rato, en el asiento trasero, no se escuchaba nada y al mirar por el espejito, no vi las cabezas de las mujeres. En la primera de cambio que el trafico lo permitió, giro la cabeza y me encuentro que Elena y Stefi estaban enroscadas en una franela brutal, al punto que una de las dos, había perdido la bombacha.

Aca una aclaración. Elena y yo llevamos 30 años de casados y en lo sexual probamos absolutamente de todo. Ambos somos bisexuales pero nos sigue atrayendo mas el sexo opuesto, a pesar de lo cual, si se da, no le hacemos asco a una relación homosexual. Y por lo visto, en eso estaban y yo me hice el que no se había percatado de nada.

Los ruidos que se empezaron a escuchar en el asiento trasero, me iban poniendo caliente, caliente, y cuando llegamos a la casa de Stefi, estaba esperando que nos invitara a entrar.

-¿Suben un rato? ?pregunta

-No, se nos hace tarde ?contesta Elena

-Dale, Elena, -insiste Stefi.-Un café y se van?

-Yo no tengo prisa ?digo yo- y los chicos tienen llave.

-Bueno ?accede Elena- un cafecito y seguimos.

Cuando entramos al departamento de Stefi, quede sorprendido, porque no condecía en absoluto con la imagen que Stefi daba en el trabajo. Calido, seria la palabra correcta. Dos sillones comodos y un doble cuerpo muy mullidos, alfombra espesa, un dormitorio con una cama enorme, cocina y un baño con hidromasaje.

-No te privas de nada- elogia Elena.

-Vivo sola y me gusta estar comoda

-Ya lo veo ?digo yo, con malicia.

-Ponganse comodos que hago el café.- y desaparece en la cocina.

La miro a Elena y le pregunto, con un gesto ?Que va a pasar?

Por toda respuesta , levanto los hombros y me dice

-Me gusta y le gusto

-Ya se, ya me di cuenta?

Y corte ahí, porque Stefi se venia con la bandeja del café, ya cambiada con un baton de tohalla, que mostraba mas de lo que tapaba, y lo que se veía era mas que pasable.

-Disculpen ?dice- pero con esa ropa estaba toda pegajosa.

Y dirigiéndose a Elena

-¿No te queres poner comoda? ?y agarrándola de la mano, dice- Veni?

Cuando se iban, comprobé que Stefi, debajo de la bata bastante cortona ella, no tenia nada. O sea, que ya me imaginaba por que camino iba a ir la velada.

Cuando vuelven, Elena tenia una bata parecida, pero como era un poco mas petisa y flaca que Stefi, tapaba todo.

Era evidente que algo había pasado en el dormitorio, porque las dos estaban sonrojadas a decir basta, y por el modo en que Elena me miro, entendí que le había gustado.

Se sentaron juntas, y se acomodaron par tomar el ?cafecito?, que Stefi se encargo de servir, inclinándose algo mas de lo indicado, como para que yo viera que abajo no había nada, cosa que ya había comprobado antes.

Charla intrascendente mientras tomabamos café y ellas dos se propiciaban caricias semidisimuladas, hasta que Elena, directamente le encajo un beso de lengua a Stefi y allí arrancaron las dos a franelear a lo bruto.

-No seria la primera vez que me tengo que pajear ? me dije para mi- mientras miraba como se daban y me ponía al palo.

Elena se para, se saca la bata y se dedica a desnudar a Stefi, que, cuando estuvo en bolas, me dejo alelado.

¡Nada que ver con la mina anodina que tenia de secretaria! Un cuerpo armonioso, con un par de tetas hermosas que le colgaban en forma de pera y se sacudían de aquí para alla, unas caderas potentes y una cintura que le marcaba el cuerpo de una forma genial. Elena no le iba mucho mas atrás, pero como hacia rato que la conocía (30 años) no me llamaba a la atención.

Si bien Elena había tomado la delantera, era evidente que la que llevaba el control de la relación era Stefi, porque, con mucha suavidad, pero con firmeza, la hizo acostarse a Elena y se dedico a acariciarla y chuparla meticulosamente, dedicándole su tiempo a cada teta hasta que los pezones se le pusieron duros, mientras unos dedos expertos jugeteaban por la concha, pero acariciando por fuera. ¡Nada de meter dedos!

Todo fue asi de suave, hasta que Elena empezó a suspirar fuerte y levantar la pelvis. ¡Ahí fue el acabose! Stefi se acomodo encima de Elena y se fue derechito a chuparle la concha, cosa que Elena retribuyo entusiastamente. Ver a las dos mujeres chupándose y metiéndose los dedos, era demasiado para mi y conociéndola a mi esposa, me desnude y me acerque para que me pegara unos lengüetazos.

Asi como me acerque, Elena me la agarro y guio hasta que le apoye la cabeza a Stefi, mientras ella le dedeaba el clítoris. Yo estaba por las nubes de caliente y no lo pensé mucho. Asi como Elena la acomodo en la entrada, yo empece a empujar, despacito pero sin parar.

Y por como entraba, justita justita, se notaba que hacia mucho tiempo que no tenia uso, porque, a pesar de la bruta franela que se habían dado, Stefi no se había dilatado casi nada.

Y lo hacia notar pos los gemidos contenidos y los suspiros que se mandaba, mientras yo seguía empujando. Cuando la tuvo toda adentro, me quede quieto y Stefi largo un:

¡¡¡¡Ooooouuuughhhhhhh!!!! ?interminable y despacito, despacito empezó a moverse de atrás para adelante haciendo que entre a fondo y salga casi toda hasta que, entre los lengüetazos de Elena y los pijazos que yo le daba empezó con los espasmos de una acabada brutal, entre gemidos, gruñidos y suspiros y saliéndose, da media vuelta y se larga a chuparme la pija, desesperada, metiéndosela toda en la boca y disputándola con Elena, que también la quería.

Ese manoseo me puso a mil que no pude parar la acabada y les descargue a ambas unos guascazos en la cara que se ocuparon de lamer y desparramar con entusiasmo.

Nos estiramos los tres en la cama, yo al medio y Stefi dice:

-Hacia rato que no sentía asi.

-Pero yo me quede con las ganas ?le contesta Elena

-No te preocupes, ahora lo resucitamos ?dice Stefi, manoteándome al ganso.

Y ni bien este empezó a tomar cuerpo, asi como estaba, me lo empezó a mamar con una maestria que hacia rato no me hacían.

Elena no se quedo muy atrás y compartía la chupada mientras le metia mano a Stefi a mas no poder.

Elena se acomoda encima mio y se la va metiendo, como a ella le gusta, de a poquito mientras Stefi le acariciaba el culito y el clítoris, suavemente. Y cuando pasaba por el orto, un manotazo a las bolas que me ponía recontracaliente.

En eso Stefi se me acomoda, poniéndome la concha en la cara y de Frente a Elena de modo que yo la podía chupar a gusto y ella le chupeteaba las tetas a Elena mientras le masajeaba el clítoris.

La cosa era de locos, yo estaba que no podía mas, Elena se movia desenfrenada y Stefi se me retorcía encima de la cara, fregándome la concha, cuando, no se cual de las dos, empezó:

-¡Ah, ah, ah, me voy, me voy, mas, mas, mas asii asiii, assssiiiiiii! .-fue el detonante de una acabda conjunta, que, si la cama ya estaba llena de flujo, semen y cosas varias, ahora era un lago y a ninguno de nosotros nos interesaba ni molestaba, seguíamos dándole, los tres desesperados, metiendo mano donde pudiéramos, chupando lo que fuera y como fuera.

Cuando Stefi se salio de encima mio, Elena se la metió hasta la garganta diciendo algo asi como

-Mgmufnggh ahhhhhhh-y se me tiro encima metiéndome un chupon que casi me arranca la lengua. A pesar de todo esto, yo todavía la tenia dura, supongo que pasado de rosca y buscaba donde meterla cuando la encuentro a Stefi, otra vez encima de Elena y con el culo parado.

Ver eso, irme al humo y arrimársela al ojete, fue todo uno.

-Culo no, culo no- empezó Stefi y tratando de esquivarme, pero Elena me ayudo, teniéndola quieta de la cintura.

Viendo como se ponia Stefi, moje bien toda la Zona con una mezcla de jugos y saliva y le volvi a apoyar la cabeza y empuje un poco mas

-Culo, no, culo no ?otra vez y no le di bolilla, empujando otro poco hasta que entro la cabeza.

-¡Ahhhh! ? fue toda la respuesta y me quede quieto esperando a ver que pasaba.

Poco a poco, Stefi se empezó a mover para adelante y atrás y cada vez se la metia un poquito mas hasta que se la metió toda y empezó a moverse rítmicamente haciéndola salir casi toda y metiéndosela de golpe adentro y cada vez mas rápido hasta que empezó a putearme mientras pedia mas.

-¡¡AAayyy hijo de puta, como me estas dejando!! ¡¡¡Mas, mas, mas, mas,!! ¡¡Ah, ah, ah, asi asi aaaaassssssiiiii!!!!! -Y medio se levanto como para que le agarre las tetas y Elena le chupe bien la concha, llegando a una acabada impresionante que le lleno la cara a Elena de flujo.

Cuando miramos el reloj, hacia como 5 horas que estábamos cojiendo sin casi parar, y contar lo que siguió, seria repetir lo mismo, que siguió hasta bastante avanzada la madrugada del domingo.

El lunes, cuando llego a la oficina, me encuentro a la Stefi de siempre, seria, con su vestido semi monacal que me saluda con un

-Buen dia Ingeniero ? habitual

Nada hacia pensar que había pasado lo que paso, yque, les cuento. Volvió a pasar casi cada 15 dias, siempre en el departamento de Stefi,donde nos juntábamos un sábado para almorzar, dormir una sieta los tres juntos y despues?¡Joda!

Autor: Sebastian

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El Sabio
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