La profesora de tenis

Para comenzar deciros que este relato esta basado en un hecho real que me ocurrió hace unos cinco años. Por razones que no vienen a cuento, mis padres quisieron que practicara algún deporte habitualmente y se decantaron por el tenis, deporte basado en la individualidad del jugador y muy físico. La verdad siempre me ha encantado jugar a tenis y así fue desde bien joven lo práctico mucho en la escuela de tenis de Mallorca. Bueno pues un día cuando yo acababa de cumplir la edad de 19 años, me llamaron de la escuela diciéndome que mi profesor habitual seria sustituido por razones técnicas y que si no me importaba que en vez de ser varón fuese una mujer quien me diera las clases habituales.

Yo no era consciente de lo que aquel cambio significo en mi vida… fui a al centro de entrenamiento como de costumbre y cuando llegue a la pista me lleve una sorpresa enorme, vi a una mujer de unos 25 años, pelo largo y muy oscuro, labios gruesos y muy carnosos, un par de tetas que quitaban el sentido y unas piernas de infarto que parecían no tener fin. Aparte de todo este físico, ella levaba un atuendo muy típico del tenis una camiseta ajustada al pecho y una faldita corta plisada. Bueno que decir que tenia a todos los alumnos que allí estaban embobados mirándola y sin dar ni golpe en el entrenamiento.

Yo espere fuera de la pista observándola hasta que llego mi hora de entrenar y los demás chicos desaparecieron de allí. Entre y ella muy amablemente se presento diciéndome que se llama Esther que seria mi nueva profesora, yo sonriendo picaramente le di la bienvenida acercándome y dándole dos besos en las mejillas, pero sin darnos cuenta cuando yo acercaba mis labios para besarla ella giro la cara y uno de esos besos fue a parar directamente a sus labios. Fue una sensación increíble, yo me disculpe por la acción pero ella no le dio mayor importancia, y sin mas preámbulos empezó a lanzarme bolas desde el otro lado de la pista, yo como comprenderéis no estaba muy concentrado en las bolas que ella me lanzaba, ya que mis pensamientos estaban revoloteando en torno a ese mujer y su cuerpo con la cual ya tenia pensamientos bastantes subidos de tono.

Después de media hora de clase, me llamo y me acerque. Me dijo a ver si había alguna razón por la que aquella tarde no daba bola en el entreno, ya que le habían dicho que yo era el mejor jugador júnior de la isla, yo no sabia que responder a esa pregunta y ella sonriéndome maliciosamente, me pregunto si era por ella… Yo me sonroje bastante y agache la cabeza, ante mi actitud ella me dijo si quería acabar la clase antes de hora y yo respondí que si. Así que sin más tardanza nos dirigimos a los vestuarios para ducharnos y cambiar de atuendo. Al ser la última hora de la tarde quedaba muy poca gente por allí y no nos cruzamos con nadie durante todo el camino hacia los vestuarios. Yo entre en el de chicos y ella se dirigió a la otra puerta.

Cuando estaba quitándome la camiseta, oí el ruido de la puerta del vestuario masculino y me gira por que era de extrañar que alguien entrase y cual fue mi sorpresa al ver a Esther frente a mí, yo me quede sin habla al ver que ponía el pestillo de la puerta y se acercaba rápidamente a mí. Ella me susurro que si me ponía nervioso cuando ella estaba cerca y lo que respondí que era obvio ya que una mujer como ella no dejaba indiferente a nadie, Esther sonrió y me copio de la mano y la puso en su pecho, me dijo que empezara a tocarla a ver si así se me iban los nervios, yo al notar mi mano sobre su pecho empecé a sobarla por encima de la camiseta durante un instante, al segundo ya coloque mi otra mano en su otro pecho y ella volvió a sonreírme… Me dijo que estaba allí para que todos mis nervios se fueran y me centrara en el tenis, así que sin mas preámbulos se quito la camiseta, y el sujetador y dejo a mi vista unos pechos increíblemente duros y firmes, con unos pezones oscuros, los cuales empecé a tocar suavemente y después a lamer con mi lengua, ella comenzaba a suspirar y su ritmo se aceleraba, después de estar así un rato, me decide a agacharme y meter mi cabeza entre su falda, llevaba un tanguita oscuro que aparte con uno de mis dedos y empecé a lamer de aquel chochito que sabia a gloria, ella con su mano apoyada en mi cabeza no quería que dejara de lamer y estuvimos así unos diez minutos.

Después me levante y ella me quito el pantalón de chándal bruscamente y empezó a comerme la polla de una forma genial, lamiendo los huevos poco a poco, sorbiendo y metiéndosela entera en su boca, que placer, aquella mamada aparte de ser la primera que me hacían era algo increíble, pero ella quería mas y yo también, así que puso sus piernas encima del banco y yo me coloque detrás, me dijo que fuera despacio porque no estaba muy lubricada, yo como tenia poca experiencia coloque mi polla apuntado a su coñito y poco a poco la fui metiendo en su cueva. Estaba en el cielo y empecé a empujar suavemente al principio y poco a poco las embestidas era más fuertes, con mis manos jugaba con sus pechos mientras la estaba follando. Cambiamos de postura y estuvimos haciéndolo durante casi media hora hasta que ya no aguante mas y le dije que me corría, entonces ella acerco su boca a mi polla y empezó a lamer como una posesa y toda mi leche se quedo en su garganta.

Nos metimos juntos en la ducha y nos secamos mutuamente, cuando ya estábamos vestidos me dijo que esperaba que la próxima clase estuviera más atento, y yo le dije que claro aunque los nervios seguirían en mi cuerpo y ella me beso y me dijo que para los nervios ya estaba ella a mi lado… Estuvimos follando durante seis meses y no veas cada día era mejor, ella una mujer estupenda y con una experiencia increíble, ella fue la segunda mujer que me llevo al camino del sexo y me enseño casi todo lo que hoy se hacer.

Autor: Anónimo

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