La paciente madurita me enseñó el arte de la pasión

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Esto paso hace ya unos años, y ella fue el motivo de encender en mi la pasión por el sexo, soy psicólogo y pues siempre tuve una fantasía poder coger con una paciente.

Te comento como la conocí, ella trabaja en un mercado, vende cositas para el cabello y para las mujeres, cuando la Vi por primera vez sentí un escalofrío, al verla fue una chispa excitante, ella vestía una blusa negra de esas panti blusas sin mangas tallada y un pantalón de igual manera tallado, mide 1.60 más o menos, y déjenme decirles que tiene un cuerpazo, esa misma tarde llegando a casa me masturbe pensando en ella, pasaron los días y yo pasaba todas las mañanas por el mercado para verla y siempre era tan excitante, siempre se vestía muy sexy, y algo que siempre me marcó de ella el aroma de su perfume, su vestimenta y su perfume hacia la combinación perfecta de una mujer cachonda, varias ocasiones la topaba ella delante mío y una ocasión me quedé muy caliente pues llevaba puesto ella unos mallones pero por fortuna mia se le transparente y podía ver aquel cachetero de encaje uff fue espectacular y así fui detrás de ella por un buen rato, siempre la imaginaba cogiéndola haciéndola mía, mamandole la panocha, metiéndole la verga.

Un día recibí un mensaje pidiendo una cita y mi sorpresa fue que al ver la foto de perfil, era ella, mi corazón late a mil, y no la hice esperar ese mismo día la agende por la tarde, estaba nervioso, excitado, emocionado, hasta que llegó el momento, me avisó estaba afuera y salí al encuentro, ella vestía una blusa sin mangas delgada y un pesquero que le hacía marcar muy bien su trasero, y zapatos de plataforma, le cedi el paso y subió las gradas, pude ver ese hermoso trasero de cerca y uff ese perfume embriagante que le daba ese toque de excitación, paso al consultorio y pues conversamos, y en ese momento reveló lo que me llamó aún más la atención, llevaba meses sin coger y solamente se masturbaba por las noches, eso disparo en mi el deseo de cogerla aún más, termino de hablar y le pedí se pusiera de pie delante mío, comencé a instruir una técnica de relajación por lo que tenía ella que cerrar los ojos y aproveché en verla de pies a cabeza, minuciosamente observé ese pesquero ajustado que ya de cerca dejaba ver el encaje de su cachetero, estaba excitado quería poseerla. Terminamos la sesión y por la noche no aguanté y le envié un mensaje, y eso desató toda la pasión de sexo…

Les contaré en el próximo relato pues esa noche fue una de las mejores y comenzó una serie de encuentros sexosos, solo de recordar me pone cachondo

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Caliente 2
Caliente 2

Soy un hombre de 38 años de profesión quisiera mantener reservada pero en los relatos se darán cuenta, caliente y fantasioso

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