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El tendero de mi barrio

El tendero de mi barrio 2

No hacia mucho mi familia había viajado a la ciudad, veníamos de un pequeño pueblo en el que vivimos toda la vida, fue un poco complicado pero debíamos acostumbrarnos poco a poco a nuestro nuevo habita, yo recién había cumplido los 18 años y justo de recién llegados conocí una chica que apodaban “la chava” y era una chica de veras muy hermosa con la cual no demore en entablar amistad.

Había pasado una semana hasta que me di cuenta que la chava era hija del tendero del barrio y ademas era la chica referente de todas las miradas de los jóvenes y viejos del lugar, la chica estaba bien buena y siempre vestía prendas cortas según ella por comodidad, desde luego que yo había puesto mis ojos en ella porque su cuerpo y aptitud eran todo un universo de seducion y el verla activaba todos mis sentidos, a veces la ingenuidad de ella se hacia muy notable cuando dejaba ver mas de lo debido por descuido.

Bueno hasta ahi todo estaba bien, pero luego empezó a cambiar la situación cuando supe que el tendero, un hombre inmenso fornido y tosco, el padre de la chava tenia un afamado gusto por los chicos, su hija supuestamente lo ignoraba y yo dude de continuar mi amistad con ella por salubridad social, desgraciadamente la vida da vueltas y a mi me toco un viraje total.

En mi casa las cosas no iban bien y poco a poco empece a hacer fiados en la tienda, los días pasaban y la remesa que me daba mi padre no se volvió a ver y la cuenta fue en aumento, don Hubert comenzó a apurarme por el pago pero continuo por unos dias mas dejándome llevar cosas, la situación se apretó demasiado hasta que ya su sonrisa maliciosa se hizo muy evidente…, don Hubert yo le voy a pagar se lo aseguro le decía yo, y el decia que si claro que eso era seguro.

La verdad yo le tenia temor a don Hubert y sentía crecer ese temor en mi cada dia, por otra parte yo estaba ganancioso con la chava por ser vecino nuevo y mi ansiedad de tener algo mas con ella aumentaba sin freno, la chava me tenia loco y llego el momento que no aguante mas y decidi decirle, yo sabia que a ella le gustaba un conjunto de franela y pantaloneta rojos que tenia y fui a verla.

Oh sorpresa! Cuando pensé encontrar a la chava me encontré fue con su padre quien se alegro cuando me vio, todo en mi se acelero y despues de hacerme entrar a la sala me dijo que ella había salido con la tia, poco después me estaba hablando de su vida y termino sacando unos albunes y sentado muy pegado a mi me empezó a describir cada foto, el olor de su cuerpo me envolvía por completo, el estaba solo en pantaloneta y sonreía con malicia.

Al terminar de mostrarme el álbum note su enorme miembro templado en su interior, era descarada la forma como se veía y me puse muy nervioso al tenerle tan cerca, mas miedo senti cuando me coloco la mano sobre el hombro sobando un poco y me dijo que si me interesaba saldar la deuda pendiente de forma particular, a lo que no supe responder de inmediato pero le dije que si muy nervioso, el sonrió y con la parte posterior de los dedos de su mano me roso acariciándome la cara, yo no me atreví a hacer nada y deje que lo hiciera.

Me dio un beso en la frente y yo impávido me deje, despacio su mano se deslizó por mi espalda y se metió por mi franela acariciando mi piel, la sentí caliente e inmensa tocándome y casi al tiempo con su otra mano tomo una mía y me la puso sobre su miembro, yo estaba paralizado sin como reaccionar y me pidió que se lo apretara y así lo hice, nunca había tocado así el miembro de otro hombre y aunque me sentía extraño lo apreté, mi respiración se agito y Hubert me beso por el cuello y con una mano me acaricio por las tetillas produciendo cosquillas, yo reí nervioso y su mano continuo tocándome hasta la altura del abdomen, no puedo negar que me gusto sentir esa mano en mi piel tocándome.

Hubert paso su mano por el borde de mi pantaloneta bajandola un poco y yo no dejaba aun de sentir la dureza de su miembro en mi mano, entonces me dijo despacio al oído que asi de rico como yo sentía debían sentir todas las mujeres y bajo mi pantaloneta de un tirón hasta la rodilla con mi interior, no se porque pero mi desnudez me hizo sentir a su merced y el empezo a tocarme el vientre y el miembro hasta hacermelo poner duro, no sabia que me pasaba y si era miedo respeto al tamaño del padre de la chava o por la deuda, me estaba dejando hacer cosas de un hombre que nunca hubiera creído y lo peor era que esa tocadera me gustaba.

Hubert metió su mano entre mis piernas y yo las separe dándole espacio, senti sus dedos por mis nalgas y me di cuenta que buscaba mi culo entonces quise hacer lo mismo que el y saque su miembro del interior, era inmenso y muy templado y se lo acaricie como el hizo conmigo, entonces me hizo poner de pie, mi pantaloneta y mi interior terminaron en el piso y me dio vuelta, sus manos manosearon mis nalgas y mis piernas y no tardo mucho en lamerme entre las nalgas con su lengua.

Senti su lengua hurgando la entrada de mi culo y le escuche decir que a las mujeres les encantaba la lengua dentro del culo, no dije nada y me limite a sentir su lengua hasta que la senti empujando y entrando en mi recto, luego senti que con su lengua empezó a entrar un dedo, imagine a una mujer viviendo eso, senti que unto algo en mi ano y acto seguido dos dedos empezaron a entrar y salir resbalando con mucha facilidad y haciéndome estremecer con una emoción que no había experimentado nunca antes, mire hacia atrás su cara y le vi como si fuera mi macho cuando me dio un beso al aire como si fuese su mujer, nuevamente el metió su cabeza entre mis nalgas y me metió su lengua y esta vez la senti mas entera adentro y separe mas las piernas sintiendo lo que siente una mujer cuando su hombre se lo hace.

Ves porque a los maricas les gusta tanto? Me pregunto y le dije que si, entonces me hizo arrodillar frente a el y me pidió que se lo chupara, dude mucho para hacerlo pero lo supere y empece a chupar y empezo a darme tanto morbo sentir todo eso en mi boca que me gusto mas que todo lo demás, Hubert mirándome a la cara satisfecho me dijo que me veía tan linda y tan marica chupando que me iba a tomar luego una foto, fue cuando me di cuenta que mi hombría aquel día se había quedado afuera.

Hubert luego dijo que se iba a untar mucho aceite en su verga para culiarme muy rico, y después que lo hizo me hizo sentar sobre su vientre y me penetro suavemente al comienzo y luego me hizo ver las estrellas, hijueputa! Nunca imagine sentir tanto gusto en mi vida, Hubert me pregunto si queria ser su marica en adelante y le conteste que si que cuando el quisiera, y me dijo que me iba a ayudar con la chava, le dije que no me importaba si el me seguia culiando, entonces me sentó de frente a el penetrandome y yo diezmado y sintiéndome cual puta le acaricie el pecho peludo y musculoso y se lo lamí todo y cuando le bese por el cuello… Tomo mi cabeza y me beso en la boca, sorprendido senti su lengua entrar en mi boca y no me disgusto y le correspondi.

Nos besamos como amantes enamorados mientras su verga me abría cada vez mas el culo y yo lo disfrutaba, había ido por la chava y termine dándole mi culo a su padre mi macho que dulcemente me abrió los ojos y saco de regalo para el la nena que estaba en mi, el siempre fue muy lindo conmigo y hoy día soy una marica feliz.

Gracias por atenderme mis amores.

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