El deseo de cornear a mi marido
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Desde hacia tiempo tenía ganas de ponerle la cornamenta a mi marido, y resultó que una mañana cuando iba a dejar a mi hijo al colegio conocí al candidato, un guapo alto y atlético, (todo lo contrario a mi marido) que también llevaba a su hija al colegio resulta que ambos llegábamos tarde siempre ya que habían cerrado la puerta del colegio y así fue como conocí a Alberto.
Un día quedamos de vernos allá por la condesa llegó el en su Mustang, guapísimo!, yo por su puesto me llevé un vestido entallado tacones altos y escote, quería que notara que estaba dispuesta a todo!, platicamos después de 40 minutos y un café, deje mi camioneta y me subí a su coche directo al hotel , el al fin casado igual que yo por igual íbamos a cornear a nuestra parejas, total llegamos al hotel y ya en la habitación se desvistió vi el tamaño de su verga era enorme , de solo ver ese animalote me moje toda, me quede en bragas mostrándole todo mi 93-60-95, y su verga creció aún más sin perder tiempo me arrodille ante el y recorrí con mi lengua desde sus huevotes hasta la punta de su verga , por cierto muy cabezona, eso me encantó ya que la verga de mi marido no tiene el tamaño de la cabezota de Alberto, como loca lo comencé a mamar era enorme y me llenaba la boca a tope, aferrada a sus piernas gozaba comiéndome ese animalote fuerte duro y grande, veía sus ojos y su cara como lo disfrutaba y yo mamándoselo como loca una verga de esas no me la había encontrado nunca y por su puesto era mi trofeo ese día, la idea de que esa vergota me penetrara me estaba volviendo loca, me acerque y al oído le dije : Alberto cógeme papi hazlo, necesito sentirte hasta el fondo, eso lo volvió loco, me cargo me puso en la cama y patitas al hombro su cabezota comenzó abrirse paso sobre los pliegues de mi pucha, es la sensación más rica que he sentido, de pronto de un solo golpe sumió toda su vergota y yo gemía de gusto, comenzó a bombear como un toro en celo mientras lamia mis pezones yo agarrada a sus manos y metiéndomela con todo, le dije: fuerte Alberto duro papito no pares jodeme fuerte amor!,la estaba sientiendo hasta el fondo, le dije : eres el cabrón más chingón cogiendo amo tu verga no dejes de cogerme fuerte ! duro Alberto mmmmm rico!!!, el paró de repente me puso en cuatro patas y sin miramientos me dejo ir con todo sus 22 centímetros de gruesa y dura verga, le dije: Alberto pon tu verga sin moverte yo voy a mover el culo para ensartarme sola tu solo pon tu vergota atrás de mi , y como fue comencé a mover el culo con todas mis ganas tragándome su animalote, una y otra vez delicioso y pensando que haría el pendejo de mi marido si viera la clase de macho que me estaba cogiendo, hahaa!! de pronto tomo mis caderas y desesperado comenzó a bombearme con furía yo estaba extasiada por su vergota,de pronto vi por el espejo que sacó su vergota de mi pepa se quito el condón me escupió el chiquito y me dijo voy a vaciar mi esperma en tu culo, y sin que yo pudiera hacer nada puso su cabezón en mi entrada sentí como aquella cabezota se abría paso un dolor intenso me invadió por el tamaño de su verga, le dije despacio Alberto y el muy cabrón sonrió y de un solo golpe deslizó en mi chiquito aquella enorme boa me dolía más sin embargo deseaba como loca que no parara de joderme, Alberto se montó sobre mi y me tenía bien ensartada yo no quería que aquello terminara nunca,siguió bombeando hasta que me dijo te los doy amor, yo le dije damelos todos Alberto hazló por favor , de pronto sentí enormes chorros de esperma llenadome el culo fue delicioso el temblaba de la excitación se aferraba a mi dándome toda su leche, antes de que la aventara toda, la saque para recibir las últimas gotas en mi boca, fue divino, desde ese día solo pensaba en Alberto y su rica vergota,y mi arido con los cuernos más grandes del mudo…jajaja.
Autor: Mar azul de verano
