El chef me dio la leche mas nutritiva

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Hace mucho que no escribo y es porque mi libido entró en modo “off” desde hace unos meses. Me he sentido indiferente e inclusive asqueada del sexo, ya tenía varios meses de no follar con nadie… ni ganas tenía de masturbarme.

Hace muy poco un amigo me ofreció trabajar para él en su cafetería acepté y todo va muy bien 😉 . Recientemente solo he ido a la cafetería porque estamos fumigando y rediseñando el lugar y como soy la única mujer (trabajan otros tres hombres, jóvenes) estoy encargada de ese trabajo del rediseño. El punto es que el chef (26 años) y yo nos quedamos hasta tarde, cada quién en su puesto.

Todo normal hasta llegada la noche, cenábamos para poder irnos pero afuera del local se escuchaba gente ebria y peleando, entre tanto escandalo se escuchaba como un hombre (se escuchaban más de tres) le decía lo puta que era a una mujer. Yo me asusté mucho y me preocupaba regresar a mi casa con esos ebrios pululando.

Mi compañero me dijo que esperara a que se marcharan, que mientras podíamos ver algo o fumar tabaco en una shisha, accedí porque no me quedaba de otra. Él no solo puso tabaco sino también un poco de *** (que me gusta mucho cuando me siento tensa) fumamos y terminamos muy pachecos y decidimos dormir en el local ya que esos sujetos no se iban.

Todo bien solo que yo intenté dormir en un sillón pequeño y sin algo para cubrirme del frio. Él permaneció en el segundo piso en un sillón estrecho. Dormía sin problema hasta que comencé a escuchar ruidos muy preocupantes, con eso y el frío no podía dormir. Subí a la parte de arriba a buscar algo con qué cubrirme y sin querer desperté al buen chef.

  • ¿Qué pasa? ¿Ya te dio frío?
  • Sí. También escuché algo raro en la parte baja. Me da miedo.
  • No es nada, son tus nervios mujer. Te puedo compartir de este sleeping bag.

Me quedé pensando en que solo era UN sleeping bag y él me dijo:

  • No te voy a hacer nada.
  • Está bien, solo bajaré a buscar una lámpara.

Cuando regresé, dudé de sí era buena idea o no eso de acostarse “juntos”

  • No te voy a hacer nada, no tengas miedo.

Le creí porque no sentí que él estuviese atraído de alguna manera ya que cuando trabajamos guardamos mucha distancia.

Me acosté a su lado en ese sillón taaaan estrecho que por más que lo intentaba no lograba estar cómoda sin tocarlo o sin que me tocara. En algún momento me quedé dormida, pero me sucede algo raro al ensoñar, comienzo a gemir o a quejarme con largos suspiros; parece que esto fue el problema. En un momento me desperté por uno de estos suspiros y me sorprendí tanto que casi caigo al suelo, él me detuvo.

  • Estás bien?
  • Sí, yo estaba soñando. Mis suspiros me despiertan de vez en vez.
  • Sí, a mi también me despertaste.

Hablamos un rato de distintas tonterías hasta que me preguntó:

  • ¿Sabes aprovechar las oportunidades?
  • ¿Te refieres a que si soy una persona ventajosa?
  • No, me refiero a que si tomas lo bueno de las buenas situaciones.
  • Sí, supongo que sí como cualquier persona.
  • Pero no me refiero a eso.

Me tomó por la cintura y me acercó a su pelvis.

  • A esto me refiero.

Al sentir lo que escondía en su pantalón mi cuerpo se tornó muy caliente y sentí como mis feromonas se esparcían como estrellas en el cielo. Me puse muy muy nerviosa, y no supe que contestarle.

  • Entonces ¿aprovechas las oportunidades? ¿o quieres que te ayude a decidir? ¿o tomo la decisión yo mismo?

Me quedé pasmada, no estaba segura. Mi cuerpo solo se puso caliente, no reaccionaba de otra forma que no fuera temblar. Fue entonces que él tomó la decisión. Me volteó el rostro y me besó largo y tendido rato hasta que dejé de temblar.

  • Buena chica. Esas trenzas que te hiciste me pusieron cachondo toda la tarde mami.

En el momento en que me dijo eso sentí como algo me escurria, toda mi conchita se mojó hasta mi trasero. Él me volvió a besar pero esta vez poniendo su mano en mi culo volviendo a juntar su dureza a mi cuerpo.

  • Detente ya por favor. No quiero hacer esto.
  • ¿Ah no? ¿y por qué estás tan mojadita eh? ¿Te orinaste a caso? Entonces te voy a castigar.

Me tomó una buena bola de mi cabello y me besó. Luego me dijo:

  • Yo creo que a ti te gusta que te obliguen.

Me resistí porque realmete me prendió su actitud dominante, hasta que me puso las manos arriba de la cabeza y comenzó a practicamente a arrancar mi ropa. y a chuparme las tetas y los pezones. Se detuvo a sacarse la verga y sentándose en mi pecho me dijo:

  • Chupa. ¡Te digo que me la chupes! ¿No quieres abrir la boca?

Me levantó del cabello y me puso contra la pared, yo, hincada.

  • Anda ahora sí zorrita, abre esa puta boquita que te voy a dar tu desayuno.

Abrí un poco mis labios para saborear un poco

  • ¡Toda!

La metió hasta el fondo, dí una tremenda arcada y eso le encantó y lo hizo así varias veces hasta que mis lagrimas salieron. Luego se detuvo y se colocó detras de mi. Diciendome al oido:

  • Aun te falta tu mayor castigo.

Me jaló del cabello y me ensartó toda, TODA su verga en mi coñito que estaba chorreando.

  • ¿Ya viste? ¡si estás más perra..! Después de que te la llene de leche te voy a destrozar este culito tan suavecito que tienes aquí, perrita. ¡Jadea más fuerte!
  • No por favor, no hagas eso. ¡Me vas a preñar!
  • Asustada? Ya verás que sustón te voy a poner por ahí.

Después de decir eso aceleró mucho el ritmo, y cuando sintió que se corria sacó su trozo y lo puso entre mis dos nalgas dejando escapar todo ese chorro caliente sobre mi espalda.

  • Muy bien, eres como me imaginaba, una sucia insaciable. Ahora acercate y limpiarme la verga con tu lengua, anda chiquita, yo sé que tu quieres.

Me agarro de nuevo y se la comencé a chupar, y la verdad es que sí, me encanta mamar vergas, me pone muy muy cachonda. y él me jugaba el clitoris hasta hacerme gemir muy fuerte.

  • Así esta muy bien linda, usa la lengüita, tu lo sabes hacer muy rico. Después de su cogida un buen desayuno.

Tan grande y deliciosa me pareció después de tanto tiempo que se escurrían chorros y chorros de saliva.

  • También te gusta la leche ¿verdad? te la voy a dar toda y te la vas a tragar sin desperdiciar nada.

Me dijo eso y en seguida me volví loca con su trozo en mi boca…. aaaaah! me llenó la boca con todo lo que aún tenia. Y sí, tuve que tragarmela toda, casi se escurre de mi boca.

Al terminar esto tan glorioso bajamos al baño.

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Carolina Sexy
Carolina Sexy

Soy una chica muy caliente y posesiva. Me gusta leer los relatos de esta pagina. Pero lo que mas disfruto es compartir relatos eroticos que cuentan mis amigas y muchos que son de mis fantasías eróticas que con personajes logro trasmitir y publicar en esta comunidad.

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