Doña cleo y unas cuantas 2
Ese día no volví a pensar en nada que no fueran esas nalgas llenas de semen el cual resbala por ellas, cabe mencionar que Arel ya había llegado de la papelería y nos encontrábamos realizando el trabajo de equipo más mis intentos por aportar eran inútiles pues el hecho de pensar en esa panocha a cuatro patas que había perforado me hacía ponerme al cien y eso atrajo la mirada de mi amiga yo hice que no me daba cuenta pero esa inocente pero caliente señorita no podía con su mirada de lujuria por tal motivo la mire directamente a los ojos y ella se puso nerviosa luego doña cleo me pidió la acompañará al patio trasero para que le ayudará a mover unas cosas que tenía arrumbadas, así salimos y noté que cerraba con llave fue en ese preciso momento cuando mi miembro tuvo otra erección pues mi imaginación lo llevó al maximo ni bien me estaba concentrando en ese pensamiento y el recuerdo de lo vivido hace un par de horas cuando ella dejo caer ante mi su vestido y nuevamente esa figura estaba frente a mi en una lencería tan exitante que no pude más y me abalance sobre sus pechos y los comí con tanta lujuria al mismo tiempo que ella llevó una de mis manos a su ano el cual se encontraba ocupado por un juguete sexual que había visto solo en películas porno, surruando a mi oído dijo sacalo lentamente e introduce dos de tus dedos está listo para ello, saque lentamente el juguete y metí inmediatamende mis dedos los cuales le arrancaron un gemido ella acariciaba mi pene el cual con un poco de dolor seguía prendido, ella gimiendo me dijo esta listo saca tus dedos y quiero está verga (apretó con una pasión) lo quiero en mi culo, correte dentro no la saques dejame tu leche adentro de inmediato se recargo en la puerta y me pidió desespredamente que escupiera su ano y con mi verga le partiera su agujero, asi que sin más que el deseo por experimentar una penetracion anal le escupi el culo y con la verga empecé a taladrar su ano que al principio se contrajo pero luego de tres empujoncitos accedió a mi cabeza así que estando así le empecé a bombear un poco más fuerte luego sin darma cuenta de ello tenía la mitad de mi verga en su culo sus gemidos eran bajitos por que Arel podía escuchar así que la embesti más fuerte con todas las ganas que tenía era delicioso sentir mi verga en su culo ya que sus nalgas hacien un rebote impresionante y escuchaba; dale papito, asi es como lo quiero todo tu vigor toda tu fuerza rompelo rompelo! Dame todo lo que tienes anda vamos!, yo seguía dándole hasta que en un instante sentí como la cabeza de mi verga se hinchaba para escupir y le di el último empujoncito y toda la leche que me pidió le lleno el culo a doña cleo quien empapada en sudor al igual que yo solo tenía una sonrisa de satisfacción en su rostro y me dijo ve a terminar tu tarea que aquí ya pasaste con 8… Continuará
Autor: Pezen
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